Jugar con el bebé

Las manitas del bebé se convierten en su primer juguete: cómo jugar con ellas

Efectivamente, son todo un gran descubrimiento para el peque y se convierten en su primer instrumento de juegos. Mira aquí cómo jugar con ellas.

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Si alguna vez te has preguntado cuál es el primer juguete que tiene un bebé, lo realidad es que la respuesta es más fácil de lo que parece, pues está más cerca de él de lo que imaginas: lo primero con lo que van a jugar es con sus propias manitas.

¿Qué mayor instrumento de exploración y de conocimiento propio puede tener un bebé que sus propias manos?

Pues bien, así es, cuando las descubre y se da cuenta de que ahí están y de que pertenecen a sí mismo se convierten en “su primer juguete. Ese descubrimiento se produce de manera imprevista, casi por casualidad. Pero, ¿cuándo y cómo sucede?

Durante los primeros días de vida, el pequeño no parece que se dé cuenta de los movimientos que hacen sus manos, a pesar de que incluso las ve porque pasan por su campo de visión. No obstante, entre el segundo y el quinto mes, hay un momento dado en que el bebé se fija en su mano, deja de moverla y la sigue con su cabecita.

Más tarde, comienza a apreciarla a distancia, la aleja, cierra y abre el puño… Y cuando desaparece de su entorno visual, la vuelve a buscar con su mirada. Es ahí cuando nos damos cuenta de que está jugando con ella.

De hecho, después también descubre el dorso y la palma de cada mano, además de comprender que los movimientos y las acciones que él hace dependen de él. Y esto, sin duda, es un gran paso sobre la conciencia de sí mismo, además de que es una etapa en la que el peque ya empieza a tener más control de sus movimientos. Veamos cómo podemos potenciar su juego y aprovechar este nuevo descubrimiento con ellos.

Cómo jugar con el bebé y sus manitas

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  • Algo muy básico es jugar con las manos sin más. Por ejemplo, dar palmaditas o chocar sus manitas o hacer masajes en sus palmas…
  • Juega a “juegos de manos” con canciones. Una opción clásica es cantar canciones infantiles de toda la vida como “los cinco lobitos” o “saco una manita la hago bailar, la cierro, la abro y la vuelvo a guardar”.
  • Prueba las imitaciones. Gesticula mucho y haz que el bebé te imite (o ayúdale a hacerlo). Por ejemplo: sube y baja las manos, muévelas a los lados o llévatelas a la cabeza.
  • Pon a su alcance objetos que sean fáciles de agarrar. Por ejemplo, sonajeros, telas, anillas unidas, esponjas… Lo más adecuado es ponerlos a su alcance, es decir, no colocarlos directamente en sus manos, para que sea él, por su propia voluntad, el que los coja. Cuando el peque ya sea capaz de girarse y colocarse boca abajo y extender sus manos, puedes colocar objetos en cestas.
  • Usa libros y juguetes con texturas. Existen libros especialmente indicados para estas edades y diseñados para la exploración con sus manos.
  • Utiliza arcos de actividades. También puedes usar arcos de juegos que se colocan en el suelo y que sirven para que el peque juegue a agarrar los objetos que tienen.
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Claudia Escribano

Periodista y curiosa. Aunque lo último es por naturaleza, para eso no existen títulos universitarios. Me encanta descubrir cosas nuevas y transmitirlas a los demás. Y para eso utilizo las palabras, la fotografía o todo aquello que me permita comunicar. ¡Mi objetivo aquí es haceros llegar muchas de ellas!

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