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Eyaculación retrógrada: qué es, causas y cómo se trata

Aunque no se considera una causa común de infertilidad en el hombre (apenas representa el 2 por ciento de todos los casos), cuando se busca conseguir el embarazo sí es cierto que puede convertirse en un problema directo para la concepción natural.

Se estima que, en el 30 por ciento de los casos de infertilidad en una pareja, el “problema” es del varón, lo que significa que el otro 30 por ciento tiene una causa femenina, otro 30 por ciento tiene que ver con una combinación de ambos y, finalmente, el 10 por ciento restante tendría relación con una causa desconocida.
Sin embargo, muchos expertos señalan que mientras que un 50 por ciento de los casos de infertilidad tienen que ver con el hombre, el otro 50 por ciento tendría que ver con la mujer (o una combinación de los dos).
Sea como fuere, se sabe que el hombre tiene alrededor de 10-15 años más de vida fértil que la mujer, lo que significa que, aunque su fertilidad empieza a declinar ligeramente a partir de los 45 años de edad, en el caso de la mujer esto empieza a ocurrir mucho antes: a partir de los 35 años de edad.
Esto es debido a que, mientras que el hombre presenta la capacidad de producir espermatozoides más o menos de calidad durante bastante tiempo (aunque muchos factores ambientales pueden afectar a la calidad del semen), las mujeres nacen con el número de óvulos que tendrán a lo largo de toda su vida, no produciendo nuevos óvulos (como sí ocurre con los hombres y los espermatozoides).
Entre las causas de infertilidad masculina, la eyaculación retrógrada suele ser uno de los factores que pueden influir. Pero, ¿qué es y por qué ocurre?

¿Qué es la eyaculación retrógrada? ¿En qué consiste?

En el hombre, tanto la orina como la propia eyaculación pasan a través de la uretra, que consiste en el vaso responsable de transportar la orina desde la vejiga hasta una abertura externa presente en el perineo, midiendo alrededor de entre 15 a 20 centímetros de largo.
A su vez, nos encontramos con un esfínter, o músculo, situado cerca del cuello de la vejiga que ayuda a retener la orina hasta que el hombre se encuentre listo para orinar.
Precisamente, durante el orgasmo es este mismo músculo el que se contrae para evitar que la eyaculación acabe entrando en la vejiga, lo que permite que el semen fluya a través de la larga uretra hasta salir al exterior a través del pene.
Sin embargo, cuando el hombre tiene eyaculación retrógrada, el esfínter no se contrae, de manera que, al permanecer relajado, la eyaculación termina en la vejiga. Aún cuando la eyaculación se encuentra ausente, el hombre lo siente como un organismo normal, no afectando en la mayoría de las ocasiones al placer sexual.

¿Cuáles son las causas?

En la mayoría de las ocasiones la eyaculación retrógrada tiene relación con la existencia de un problema físico, lo que significa que cualquier cosa que afecte el reflejo del músculo en la apertura de la vejiga podría ser una causa de este tipo de eyaculación.
También podría deberse a la existencia de ciertos daños a los nervios causados por algunas afecciones, como podría ser el caso de una lesión de la médula espinal, esclerosis múltiple, enfermedad de Parkinson o diabetes.
La cirugía para tratar el cáncer de próstata también podría ser una causa de daño a los nervios que afectan principalmente a la propia próstata, la vejiga y las vesículas seminales. Mientras que algunos medicamentos, como los recetados para el tratamiento de la presión arterial elevada, el agrandamiento de la próstata o la depresión podrían tener igualmente relación.

¿Cuáles son los síntomas?

Foto: Istock

Tratamiento de la eyaculación retrógradaFoto: Istock

El síntoma más evidente de la eyaculación retrógrada es la mínima o nula existencia de semen cuando el hombre tiene un orgasmo.
Posteriormente, dado que el semen se combina y se mezcla con la orina también sería posible que la orina se vea un poco turbia, sobre todo inmediatamente después de haber mantenido relaciones íntimas.

¿Puede afectar a la fertilidad?

Otro de los síntomas comunes de la eyaculación retrógrada es la ausencia de embarazo cuando se persigue la concepción de un bebé, por lo que es considerada como una causa de infertilidad masculina.
No obstante, a diferencia de lo que puede pensarse, en realidad no se trata de una causa común de infertilidad. Es más, se estima que solo entre un 0,3 y un 2 por ciento de los problemas de infertilidad en el hombre tienen relación con este trastorno.

¿Cómo se trata?

Dado que no interfiere en el placer sexual y no representa ningún tipo de riesgo para la salud del hombre, en ocasiones la eyaculación retrógrada no requiere tratamiento. No obstante, dependiendo de cuál sea la causa sí es posible tratarlo, especialmente cuando se está intentando concebir.
En caso de que el trastorno sea causado por efectos secundarios de medicamentos, suele resolverse cuando el tratamiento se abandona o se cambia por otro. Eso sí, en caso de que se traten de medicamentos recetados por el médico, es fundamental hablar primero con él antes de abandonarlos.
También existen algunos medicamentos útiles que podrían ser de ayuda a la hora de mantener el músculo del cuello de la vejiga contraído durante la eyaculación.
No obstante, cuando se busca el embarazo y el tratamiento médico no ayuda, consultar con un especialista en fertilidad puede convertirse en una de las mejores opciones, ya que es posible la recuperación de espermatozoides sanos y de calidad para llevar a cabo una fecundación in vitro o una inseminación artificial.

Colaborador de Ser Padres, especializado en divulgación científica y sanitaria, maternidad y embarazo. También se dedica a la verificación de hechos (fact-checking).

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