Ser Padres

¿Por qué se produce el hematoma retrocorial en el embarazo?

Se denomina así cuando se produce en la placenta, lo cual puede poner en riesgo el embarazo.

Un hematoma se puede producir en cualquier parte del cuerpo, pero cuando la acumulación de sangre se produce entre la placenta y la pared del útero es especialmente peligroso porque puede poner en riesgo el desarrollo natural del embarazo. Es lo que se conoce como hematoma retrocorial, un trastorno que se produce en el 3% de los embarazos.
Desgraciadamente, la ciencia no tiene claro todavía por qué se produce este problema de salud en las mujeres gestantes, aunque sí sabe que hay factores concretos que elevan el riesgo de que aparezca. Es el caso de la existencia de patologías, previas o que se desarrollen durante el embarazo, como la diabetes, la hipertensión, las alteraciones hematológicas, o las enfermedades autoinmunes. También es una circunstancia a vigilar el hecho de que se haya producido algún golpe en el vientre porque puede derivar en la aparición de un hematoma de este tipo.
Además, hay factores de riesgo añadidos como la edad avanzada de la gestante, la endometriosis y el consumo de alcohol, tabaco o ambas sustancias.

Posibles consecuencias

Entre las consecuencias más graves que el hematoma retrocorial puede tener en la mamá y el feto, las más habituales son el desprendimiento de la placenta, la disminución del aporte de nutrientes y oxígeno al feto, el parto prematuro, la rotura prematura de membranas, la hipertensión y, en el peor de los casos, el aborto. También hay hematomas retrocoriales que no dan ningún problema durante el embarazo.
De si se dan unos síntomas u otros depende de dos factores sobre todo: la posición en la placenta donde está localizado el hematoma retrocorial y en qué momento de la gestación aparece. Si lo hace en el primer trimestre, el riesgo de aborto aumenta considerablemente. Y la gravedad también es mayor cuando el hematoma se sitúa muy cerca de la placenta, ya que puede distanciarla de la pared uterina, ocasionando su desprendimiento.
En la mayoría de los casos, el hematoma retrocorial se absorbe solo, en otras persiste durante todo el embarazo sin provocar consecuencias, y en otras la sangre acumulada sale a través de la vagina mediante lo que se conoce como sangrado.
Ante cualquier sangrado, conviene acudir al ginecólogo. No tiene por qué ser grave, ni deberse a la existencia de un hematoma retrocorial porque ya has visto que aparece en un porcentaje pequeño de embarazos, pero es aconsejable descartar que así sea. Y el médico es quien lo puede hacer a través de unn exploración y una ecografía.
tracking