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¿Se pueden hacer sentadillas durante el embarazo?

La práctica del ejercicio físico es fundamental en cualquier etapa de la vida. Y, durante el embarazo, lo es aún más. Pero hay algunos ejercicios que podrían no ser tan adecuados. ¿Es posible hacer sentadillas?

Practicar ejercicio físico cuando se está embarazada es algo muy positivo, que proporciona beneficios sumamente interesantes no solo a la futura mamá, sino también al bebé. Además de mejorar la salud, una revisión publicada en 2015 encontró que también puede ayudar a reducir algunos de los síntomas típicos, como molestias y dolores, ayudar a dormir mejor, mejorar la circulación sanguínea y controlar el aumento de peso.
De acuerdo al Colegio Estadounidense de Obstetras y Ginecólogos (ACOG), el ejercicio es muy beneficioso para preparar el cuerpo para el trabajo de parto, el parto y el período de posparto. Y, por ello, recomiendan que las embarazadas realicen al menos 2,5 horas de cualquier ejercicio aeróbico a la semana.
Pero el hecho de que mantener una actividad física regular durante la gestación sea una opción más que recomendada, esto no significa que todos los ejercicios sean seguros, especialmente a lo largo de todo el embarazo. De forma que es normal tener preguntas acerca de si ciertos ejercicios, como las sentadillas, las abdominales o las planchas son opciones verdaderamente seguras.

¿Son las sentadillas un ejercicio físico seguro durante el embarazo?

Lo cierto es que las sentadillas son uno de los ejercicios físicos que podríamos considerar seguros para la mayoría de las embarazadas. Y lo cierto es que, además, también suelen ser muy recomendables, dado que ayudan a reforzar los diferentes músculos del suelo pélvico.
De hecho, ofrecen una serie de beneficios muy aconsejables cuando se practican con regularidad, ya que mejoran la circulación sanguínea en todo el cuerpo y también la movilidad de la cadera. Dicho de otra forma, ayudan a preparar el cuerpo de la futura mamá para el momento del parto.
No en vano, algunas mujeres acaban poniéndose en cuclillas durante el parto, porque esta postura ayuda a abrir las caderas, calmar la presión en la espalda y, finalmente, aliviar el intenso dolor.
En el caso de las sentadillas, es cierto que nos encontramos ante movimientos funcionales, dado que debemos agacharnos para recoger objetos del suelo o sentarnos en un inodoro. Y las sentadillas son, a fin de cuenta, un ejercicio que precisamente repite este movimiento.

¿Son seguras en todos los trimestres?

Foto: Istock

Sentadillas en el embarazoFoto: Istock

Aunque es cierto que las sentadillas no suponen un riesgo ni para la embarazada ni para su bebé en todos los trimestres, debemos tener en cuenta que a algunas mujeres les puede resultar mucho más complicado ponerse en la postura correcta para hacer sentadillas, especialmente al final del embarazo, debido a que su centro de gravedad se ha desplazado y, además, tienen una tensión añadida en las articulaciones de la columna.
Si esto ocurre, pero deseas seguir practicándolas, es posible intentar disminuir la profundidad del ejercicio si te resulta difícil levantarte, o ampliar la postura para evitar molestias innecesarias.
Aún cuando no es peligroso hacer sentadillas durante la gestación, siempre es necesario prestar atención a algunas precauciones básicas. Por ejemplo, es común que el ritmo cardíaco aumente rápidamente durante el embarazo, especialmente cuando la mamá se esfuerza demasiado o hace mucho ejercicio.

La importancia de cuidar la técnica

Cuando hagas una sentadilla, es imprescindible asegurarte de que tu técnica sea lo más correcta posible. Y esto es aún más importante si cabe durante el embarazo. ¿Cómo conseguirlo?
Es de vital importancia no forzar la postura, ya que es bastante probable que, a medida que la gestación avanza, te cueste un poco más hacer el ejercicio.
Además, es fundamental hacer la actividad lentamente, llevando a cabo cada movimiento de forma mesurada y controlada. A su vez, la hidratación es imprescindible, por lo que es recomendable mantener una botella de agua cerca en todo momento.

¿Cuándo no son recomendables?

Aunque las sentadillas durante el embarazo son seguras, existen algunas contraindicaciones a tener en cuenta. Por ejemplo, no se recomienda en caso de placenta previa, cuello uterino corto, lesiones previas (rodilla, espalda o cadera), insuficiencia cervical o determinados embarazos de alto riesgo.

Colaborador de Ser Padres, especializado en divulgación científica y sanitaria, maternidad y embarazo. También se dedica a la verificación de hechos (fact-checking).

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