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Torsión anexial: qué es, síntomas causas y tratamiento

La torsión anexial ocurre cuando uno de ellos se retuerce alrededor de los distintos tejidos que lo sostienen. ¿Cuáles son sus síntomas, por qué ocurre y cómo se trata? ¿Es grave?

La torsión anexial es un evento bastante raro que puede ocurrir al comienzo de un embarazo o en presencia de un quiste o un tumor en el ovario. En estos casos, el ovario puede agrandarse y acabar torciéndose, incluyendo la trompa de Falopio.
Como ocurre con la torsión testicular, la torsión de los ovarios también es una emergencia médica, que debe ser tratada médicamente de inmediato para evitar la pérdida del ovario afectado.
Aunque no está del todo claro cuántas veces sucede, los médicos sí están de acuerdo que se trataría de un diagnóstico bastante inusual. De hecho, suele ser habitual que, en caso de que se presente, ocurra sobre todo cuando existen quistes ováricos, que causan hinchazón.

¿En qué consiste la torsión anexial?

La torsión anexial, también conocida como torsión ovárica cuando únicamente compromete a los ovarios, consiste en la rotación del ovario, que puede interferir con el suministro arterial, provocando isquemia (es decir, corta el suministro de sangre al ovario afectado). Además, puede afectar a la trompa de Falopio.
Se trata de una torsión o giro que provoca un dolor repentino y agudo y, a menudo, vómitos. Aunque es poco común, es más probable que ocurra en aquellas mujeres que se encuentren en edad fértil; y suele surgir cuando hay algún problema con uno de los ovarios.
No en vano, existen algunas situaciones que pueden aumentar el riesgo de torsión de los ovarios: embarazo, el uso de hormonas para estimular la ovulación (por ejemplo, en caso de problemas asociados con la infertilidad), o ante el agrandamiento del ovario, generalmente debido a quistes benignos o tumores.
Es más, como señalan los especialistas, los tumores no cancerosos tienden a tener más probabilidades de causar torsión, en comparación con los tumores cancerosos.
También se ha encontrado que es más probable tener una torsión de ovario cuando se tiene síndrome de ovario poliquístico, ante una ligadura de trompas o cuando se tiene un ligamento ovárico largo, que es un tejido conectivo que conecta el ovario con el útero.

Síntomas de la torsión anexial

Foto: Istock

Síntomas de la torsión anexialFoto: Istock

Es común que la torsión ovárica cause un dolor intenso y repentino, que se ubica y se siente en la parte inferior del abdomen; además de vómitos. Y pueden aparecer de repente y sin previo aviso.
Dependiendo de si el ovario intenta volver a su posición normal, es posible que algunos de los síntomas más molestos (como el dolor, los calambres o la sensibilidad) aparezcan y desaparezcan durante varias semanas.

¿Cómo se diagnostica?

Si tienes síntomas compatibles, es importante buscar atención médica de inmediato. Esto se debe a que, cuanto más tiempo se permanezca sin tratamiento médico, más probable es que ocurran complicaciones.
Una vez el médico evalúa los síntomas, y revisa el historial médico de la paciente, es común que lleve a cabo un examen pélvico para identificar áreas de sensibilidad y dolor. También efectuará una ecografía transvaginal con la finalidad de observar el flujo sanguíneo, el ovario y la trompa de Falopio.
También es posible que ordene la realización de análisis de sangre y orina, con la finalidad de descartar posibles afecciones, como infecciones del tracto urinario, apendicitis o un embarazo ectópico.

¿Cómo se trata?

La cirugía se lleva a cabo con la finalidad de restaurar el ovario a la posición correcta. Para hacerlo, el médico usará uno de los siguientes procedimientos quirúrgicos:
  • Laparoscopia: El médico insertará un instrumento con una lente en el costado a través de una incisión de pequeño tamaño, lo que le permitirá acceder a los órganos internos. También realizará una incisión adicional para acceder al ovario. Una vez pueda acceder al ovario, el médico utilizará una herramienta para restaurarlo a su posición correcta.
  • Laparotomía: El médico llevará a cabo una incisión más grande en el abdomen con la finalidad de acceder y devolver el ovario a su posición correcta, de manera manual.
Como vemos, el tratamiento médico temprano es de vital importancia, ya que si ha pasado demasiado tiempo, y la pérdida prolongada de sangre ha provocado la necrosis del tejido, es posible que sea necesaria la extirpación del ovario mediante una ovariectomía.

Colaborador de Ser Padres, especializado en divulgación científica y sanitaria, maternidad y embarazo. También se dedica a la verificación de hechos (fact-checking).

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