Dar el paso

Tener un segundo hijo: ¿hay un momento perfecto para tomar la decisión?

Generalizar con algo que depende de múltiples factores personales no es sencillo, aunque sí se pueden establecer unos parámetros en base a las recomendaciones médicas.

Si tener el primer hijo ya es una decisión complicada, que depende de las circunstancias personales de cada pareja o persona que desee afrontar la maternidad en solitario, más compleja si cabe lo es la de cuándo tener el segundo. Son muchos los padres que se preguntan si existe un momento perfecto para repetir experiencia, y lo cierto es que no lo hay, aunque sí que existen recomendaciones médicas que se deben tener en cuenta. 

Son varios los estudios, el consenso es amplio en este sentido, que demuestran mayor dificultad en segundos embarazos cuando no ha pasado tiempo suficiente para que el cuerpo se recupere al 100% desde el primero. Como mínimo, se debería esperar 18 meses para volver a quedarse embarazada, aunque la mayoría de los expertos científicos e instituciones como la OMS cifran en dos años el tiempo recomendado de separación entre una gestación y otra. 

De igual modo que se puede marcar este parámetro mínimo, hay también un máximo, que se establece en torno a los 59 meses, casi cinco años, porque después de ese tiempo también aumenta el riesgo de parto prematuro y bajo peso al nacer del bebé, además de algunas complicaciones derivadas del embarazo que aparecen en la mujer gestante con más asiduidad en estos casos, como la hipertensión. 

Factores que influyen

Por lo tanto, se puede acotar en base a criterios científicos entre dos y casi cinco años la horquilla de tiempo en la que es más recomendable repetir embarazo si se desea.

Dicho esto, hay otros factores que no se pueden medir científicamente pero que tienen también muchísimo peso en la decisión: son las circunstancias personales de cada familia. La economía familiar, la edad de los adultos o su visión de futuro tienen también un peso en la decisión. Pero estas son razones muy personales, en las que no se puede generalizar. En base a la experiencia, a poco que preguntes a familias con los hijos muy seguidos, te dirán que los primeros dos años, hasta que el mayor tiene 4 ó 5 años y el pequeño al menos 2, la situación es exigente y compleja, pero a largo plazo suele mejorar muchísimo y para los niños en muy positivo porque comparten más horas de juego juntos al tener edades cercanas. 

Habrá quien te diga que le ha merecido la pena hacerlo así y quien diga lo contrario; razones en una y otra dirección hay de sobra. Por eso, solo podemos generalizar en torno a las razones médicas, y dejar que las personales las juzgue cada familia en base a sus circunstancias. 

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