Ser Padres

Ejercicios para practicar la lectoescritura

Compartimos contigo siete ideas sencillas, variadas y de distinto nivel de exigencia para que potencien lo aprendido en clase siempre en clave divertida y lúdica.

Autor: Rubén García
Alrededor de los cinco años, durante el segundo curso del segundo ciclo de educación infantil, la lectoescritura se convierte en una de las actividades principales en el ámbito educativo. Los pequeños se relacionan con la lectura y la escritura conociendo los fonemas (sonidos) y también la grafía de las letras de la mano de sus profesores y siempre al ritmo que cada uno de los peques marca de manera individual.
En casa, alrededor de la edad mencionada, también se puede potenciar y afianzar lo aprendido en el cole y, siempre que el niño o niña muestre motivación e interés por ello, intentar ir incluso un pasito más allá. Sobre todo durante el verano que es cuando más tiempo pasan alejados del cole.
Para ello, hay infinidad de actividades y juegos, y también recursos disponibles en la red, pero nuestra recomendación, siguiendo las indicaciones de los especialistas, es que se plantee siempre como un juego, un pasatiempo, desde el prisma de la diversión. De lo contrario, es un trabajo que puede llegar a ser contraproducente al forzar algo que no urge acelerar.
Con cinco años, los niños y niñas ya conocen las vocales y a lo largo del curso habrán aprendido muchos fonemas y también muchas consonantes en mayúsculas. Los más avanzados serán capaces de escribir palabras con mucho acierto e incluso, aunque esto se suele hacer en el último curso de educación infantil, se habrán empezado a relacionar con las minúsculas.
En general, las siguientes actividades y juegos son aptas para los peques alrededor de cinco años, si bien es recomendable ajustarlas al nivel que tengan en lo que respecta en la lectoescritura.

Identificar de letras y fonemas

Es un juego básico que sirve para reforzar el reconocimiento de los sonidos. Se parece a la prueba del oftalmólogo cuando nos pide leer letras a distancia pero en este caso es una actividad hablada, en la que el oído y la lectura de labios juega un papel decisivo. Hacerlo divertido y atractivo: con recompensas, con una pizarra en la que escribir las letras que conforman dicho sonido o con cualquier otro truco que ayude a que les resulte atractivo.

Dictados y sopas de letras

La palabra dictado asusta a priori pero en los niños y niñas más motivados de cuatro, cinco o seis años les suelen parecer atractivos porque suponen un reto para ellos, así que no los descartéis como opción siempre y cuando a ellos les apetezca hacer uno de vez en cuando. Muy atractivas son también para ellos las sopas de letras, que evidentemente deben tener un nivel de complicación acorde con su edad y su nivel. En la red hay múltiples ejemplos.

Listas de palabras

Un juego tan sencillo como efectivo es proponerle diez letras diferentes y que el niño o niña complete la lista con palabras que empiecen por dichas letras. No solo ayudará a su escritura, sino que también tendrán que ejercitar la mente y trabajar por asociación. Ya verás cómo utilizan conceptos habituales del mundo que les rodea para resolver el reto.

Bingo de letras

Es un ejercicio sencillo de iniciación que consiste en hacer cartones caseros con letras o fonemas y animar al niño a tacharlos a medida que estos salgan de la bolsa, igual que las bolas del bingo lo hacen del bombo.

Palabras encadenadas

Un juego de toda la vida como las palabras encadenadas es muy eficaz para trabajar la lectoescritura en casa o de viaje, por ejemplo, porque tendrán que estar atentos al fonema final para pronunciar una palabra que empiece por el mismo sonido. Lógicamente, esta es una actividad para peques que ya tienen cierto manejo en el ámbito de la lectoescritura y un vocabulario amplio.

Hacer carteles para objetos de la casa

Podéis proponerles a los peques una actividad que es práctica y productiva al mismo tiempo: etiquetar sus cajas de juguetes, de pinturas, de plastilina, también de ropa e incluso los cubos de basura para que sepan qué va en cada uno de ellos. Se pueden escribir en cartulinas, recortar y pegar, por ejemplo, o hacerlos en el ordenador con vuestra ayuda y luego imprimirlos y colorearlos antes de pegarlos en sus respectivos sitios.

Alto el lápiz

En los peques más avanzados, el Alto el lápiz es un juego superdivertido y muy eficaz para mejorar en lectoescritura. Es el juego de toda la vida en el que está basado el Scattergories, cuya dinámica consiste en pensar rápido palabras de distintas categorías que empiezan por la letra que salga en un dado. Es fundamental que no incluyáis muchas categorías y que sean relacionadas con cuestiones que los peques dominan.
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