Sal de dudas

¿Pueden tomar los niños café descafeinado?

Se suele aplicar la misma lógica con esta bebida que con el café normal, pero estamos equivocados. Te explicamos por qué.

Los niños no pueden tomar café ni tampoco refrescos que lleven cafeína, como los de cola. La evidencia científica es rotunda al respecto y todos los médicos advierten sobre ello.

Por ejemplo, el doctor Alfonso Pérez, del hospital Clínico de Barcelona, dice lo siguiente para Fundación Mapfre: “Los niños son más susceptibles a los efectos de la cafeína y, por lo tanto, esta sustancia, tomada en exceso, causa nerviosismo, irritabilidad, insomnio, e incluso taquicardia y palpitaciones, trastornos que en los niños podrían producirse con dosis muy inferiores”. Sin embargo, esta explicación no es válida para la variante del café que no tiene cafeína, el descafeinado.

La opinión de los expertos

Por un aspecto cultural, los adultos ven “normal” que el niño o niña tome un refresco de cola descafeinado, que está azucarado, por cierto. Y al mismo tiempo no contemplan que sus hijos tomen café descafeinado, que no es azucarado de por sí, sino que lo es cuando se le añade este producto. Además, se suele beber con leche, un producto saludable para los menores de edad. Es como si se aplicara un cortafuegos sobre el término café, aplicando al descafeinado las mismas “normas” que al grano de café descafeinado. 

Pues bien, dado que este último es un producto al que le retira mediante distintas técnicas industriales casi toda la la cafeína que contienen sus granos sin modificar el resto de la composición del producto (no se añaden aditivos, conservantes u otros ingredientes malsanos), lo cierto es que los niños pueden tomar descafeinado de forma ocasional. Así lo afirman algunos especialistas en nutrición y alimentación. Uno de ellos, Aitor Sánchez, divulgador de la materia en las redes sociales y escritor famoso por el nombre de sus canales de comunicación, Mi dieta cojea.

Sánchez explica en sus redes sociales que “podemos utilizar el café descafeinado con los niños en el contexto de ser una alternativa para jugar, para probar sabores diferentes…”. No recomienda su consumo habitual en los peques (nadie lo hace pese a que no exista evidencia científica de que tenga impacto negativo en la salud de los niños), pero no ve inconveniente en que lo puedan tomar de vez en cuando en pequeñas cantidades. “No debemos escandalizarnos porque un niño esté tomando café descafeinado cuando a diario está tomando otros productos como galletas”, dice.

Alternativa ocasional

Además, pone también como ejemplo el cacao soluble azucarado que muchos niños toman a diario en el desayuno y merienda o los refrescos, todos ellos azucarados. Son bebidas malsanas que se ven todavía en gran medida como “aptas” para los niños cuando en realidad todos los expertos e instituciones de pediatría insisten en lo perjudiciales que son para la salud. No tienen nada bueno ninguna de ellas.

En cambio, una taza de leche con un poco de café descafeinado de vez en cuando si al niño o niña le gusta su sabor no tiene mayores inconvenientes para él a nivel de salud y nutrición. Por ello, podéis contemplar la posibilidad de recurrir a este producto como alternativa de forma ocasional, sobre todo si sirve para reducir el consumo de productos que se toman en las mismas comidas o franjas horarias como el cacao soluble en los desayunos y meriendas y los refrescos de entre horas.

Rubén

Rubén García Díaz

Papá de dos niñas y periodista, la mejor combinación para que broten dudas, curiosidades, consejos efectivos (también otros que no lo son tanto) y experiencias satisfactorias que compartir en este espacio privilegiado para ello.

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