Psicología infantil

Cómo diferenciar las manías del TOC en niños

¿Qué es exactamente el Trastorno Obsesivo Compulsivo (TOC)? ¿Es posible diferenciar sus síntomas de las manías?

“Lila tiene 8 años. Es tímida y muy sensible, una niña extremadamente inteligente. Evita mirarme directamente a los ojos cuando me habla de sus “manías”. Una de ellas tiene que ver con los coches. Está obsesionada en que si no adivina el color del siguiente coche que pase, algo muy malo le sucederá.

TOC en niños
Foto: Istock

Otros de sus miedos aparece cuando ve un cuchillo o unas tijeras afiladas. Piensa que le darán ganas de clavárselo a alguien, que hará daño a alguna persona con él.

Tiene algunos otros miedos de este tipo, todos relacionados con el pensamiento mágico y rituales mentales. Se pone tan nerviosa ante esos pensamientos, que siente verdadera ansiedad. Me dice que pasa mucho tiempo pensando en eso, y con el miedo constante a que le pase algo malo a ella o a su familia.”

¿Qué es el Trastorno Obsesivo Compulsivo (TOC)?

El Trastorno Obsesivo Compulsivo (TOC) es un trastorno de ansiedad en el que aparecen alteraciones del pensamiento y de la conducta en forma de obsesiones y compulsiones. Se estima que el 1% de la población en España padece un Trastorno Obsesivo Compulsivo o TOC.

Lo asociamos tradicionalmente a conductas compulsivas: lavado repetido de manos, miedo a contaminarse por gérmenes, rituales de comprobación, obsesión por el orden y la simetría. Pero no es solo eso. Muchas veces el TOC no es tan obvio, y está más relacionado con rituales mentales y obsesiones como las que presenta Lila.

En la infancia a menudo es difícil de detectar, pues los niños tienden a normalizar estas conductas o a ocultarlo a los adultos. Un niño que tiene un TOC no sabe qué le está ocurriendo, se siente distinto a los demás niños de su entorno y siente vergüenza.

El tipo de obsesiones y compulsiones que suelen presentar los niños que tienen un TOC están relacionadas con:

  • El orden y la simetría: ordenan los juguetes y los colocan al milímetro.
  • El contagio de gérmenes o enfermedades: se lavan las manos de manera repetida.
  • La comprobación y reaseguración: comprueban una y otra vez las cosas que hacen.
  • Pensamiento mágico de tipo supersticioso.
  • Miedo a dañar a otros o a decir cosas inapropiadas.

Casi todo el mundo tiene algunas manías, y eso no significa que tengamos un trastorno obsesivo compulsivo. Sin embargo, cuando éstas se presentan de forma muy frecuente, interfieren en la vida diaria de la persona, o causan un gran malestar, hay que explorar para ver si se trata de un TOC.

Si tu hijo tiene algunas conductas de este tipo, y le producen malestar o ansiedad, esto puede hacerte sospechar que sufre un posible Trastorno Obsesivo Compulsivo (TOC) y es mejor que consultes con un profesional.

¿Qué es una obsesión?

Una obsesión es un pensamiento irracional y sin sentido que está relacionado con situaciones que el niño percibe como peligrosas, que le generan angustia o que tiene miedo de realizar. Por ejemplo, el niño cree que, si no deja el lápiz recto, le sucederá una desgracia a su familia.

¿Qué es una compulsión?

Una compulsión es el comportamiento en forma de ritual que usa el niño para compensar la ansiedad que le provoca el pensamiento obsesivo. Cuando el niño no consigue eliminar ni ignorar su obsesión, esa preocupación invade su mente y provoca que aparezca la compulsión, con el fin de neutralizar ese pensamiento.

Por ejemplo, si el niño tiene un TOC relacionado con la higiene, cuando toque algo que él considere contaminado y tema enfermar (obsesión), sentirá el impulso de lavarse las manos de manera repetida (compulsión).

¿Cuál es la causa del Trastorno Obsesivo Compulsivo (TOC) en niños?

Principales síntomas de la manía en niños
Foto: Istock

Todos los trastornos de ansiedad tienen un gran componente genético. Esto quiere decir que cuando un niño presenta un TOC es posible que haya heredado algunos genes que hagan sufrir este tipo de trastorno con más probabilidad.

La causa a nivel cerebral de un Trastorno Obsesivo Compulsivo (TOC) es una mala regulación en los neurotransmisores, es decir, las sustancias que transportan las señales y la información dentro de nuestro cerebro se encuentran en niveles “inadecuados”.

El ambiente y la educación recibida (muy estricta o exigente, perfeccionista, o con muchas supersticiones, por ejemplo), también pueden esconderse como motivos que precipiten la aparición de este tipo de problemas.

¿Cuál es el pronóstico del Trastorno Obsesivo Compulsivo (TOC) en niños?

A los niños que padecen un Trastorno Obsesivo Compulsivo (TOC) a veces el especialista les receta medicación, con el fin de corregir el déficit en los neurotransmisores. Si reciben el tratamiento adecuado, es posible que el trastorno desaparezca.

La ayuda farmacológica combinada con psicoterapia suele tener buenos resultados terapéuticos, aunque en casos más severos, en torno al 30%, tiende a cronificarse.

¿Cómo diferenciar el TOC de otras manías en los niños?

Todos tenemos pequeñas manías o supersticiones, y los niños también, esto no debería preocuparte. Hay dos diferencias significativas entre las manías y las compulsiones: el tiempo dedicado a la conducta y el malestar provocado por no poderla realizar.

En este sentido, sabrás que se trata de un Trastorno Obsesivo Compulsivo si tu hijo siente gran malestar cuando no puede realizar el ritual o si dedica mucho tiempo a realizarlo (llegando a interferir en otras actividades de su vida).

¿Qué puedes hacer si tu hijo sufre un Trastorno Obsesivo Compulsivo (TOC)?

Si tu hijo tiene un TOC, puede verse angustiado y limitado. Por ello, es importante que no le culpes ni le castigues cuando realice la conducta, ya que le podrías generar mayor malestar. Al contrario, ten paciencia, dale mucho apoyo e intenta distraerlo con otras actividades.

El apoyo incondicional y proporcionarle un entorno tranquilo y libre de estrés, también ayudará, pues el estrés es un factor que empeora cualquier trastorno psicológico, pero especialmente los de tipo ansioso.

Úrsula Perona

Úrsula Perona

Úrsula Perona es psicóloga infanto juvenil y mamá de 3 hijos. Lleva más de 15 años tratando a pacientes de todo el mundo, estando especializada en psicopatología en infancia y adolescencia. El asesoramiento a padres es otra de sus pasiones, pues concede especial atención a la impronta que los padres dejan en los hijos. Es colaboradora habitual en medios de comunicación nacionales de prensa y televisión. Docente universitaria, traslada su experiencia en el campo clínica a los estudiantes de psicología de la Universidad Católica de Murcia. Ha escrito dos libros de divulgación para padres: 'Hijos de Alta Demanda,' y 'Niños altamente sensibles'.

Continúa leyendo