Juegos de imitación para niños

Los niños aprenden imitando: juegos de imitación para practicar en casa

Los niños aprenden por imitación. Cuando cumplen su primer año, empiezan a imitarnos en todo lo que hacemos. Aprovecha esta nueva etapa para que aprenda con juegos de imitación.

Los juegos de imitación tienen un gran potencial para desarrollar la imaginación y ponerse en el lugar de los demás. Mediante estos juegos, los niños pueden ponerse en el papel del otro, así como imitar otras emociones o sentimientos que provoquen que el niño comprenda de qué se tratan. Cuando le decimos que imite a alguien llorando, tiene que entender qué es llorar y por qué se hace, de esta manera le estamos enseñando cómo funcionan las emociones de su cuerpo y a tener empatía. Además, consiguen controlar su cuerpo descubriendo sus límites y aprenden a expresarsarse sin palabras buscando alternativas para que el resto de la gente que les rodea les entienda.

De hecho, es que los niños aprenden y descubren el mundo a través de la imitación. Primero nos imitan a nosotros, sus padres, pero poco a poco irán adquiriendo las habilidades para poder imitar cualquier cosa que vean.

Con estos juegos, además de pasar un rato divertido con tu hijo, él aprenderá repitiendo lo que haces.

El juego de señalar

Consiste en ir nombrando y señalando las partes del cuerpo mientras nos miramos en un espejo. Primero los ojos, luego la nariz, las orejas, las manos... En realidad, casi todos los juegos populares nos dan la oportunidad de imitar de alguna manera.

El juego del tren

Esta actividad se basa en la idea de hacer un tren adaptado a sus capacidades psicomotrices y, según van pasando los meses, ir incorporando dificultades y objetivos.

  • El pequeño copiará lo que hace el «maquinista» (un adulto o un niño más mayor).
  • Se puede empezar haciendo un trenecito a gatas y acompañar la marcha con un sonido de silbato: «piiiii, piiiii, chucu, chucu».
  • Cuando el pequeño se ponga en pie, podemos hacer el tren agarrados, caminando despacito, cantando una canción mientras caminamos e incorporando un objetivo, por ejemplo, ir a lavarnos las manos antes de comer.
  • Más adelante, podemos complicar el juego un poquito añadiendo sonidos y pasos diferentes (sacar una pierna o dar un saltito cada tres pasos, saludar...), cantando canciones e incrementando la dificultad (ir recogiendo juguetes por el camino, repartiendo besos por toda la casa, etc.).

Canciones y poemas para imitar con gestos

Esta canción se canta haciendo los gestos con las manos:

Saco una manita y la hago bailar,

la cierro, la abro y la vuelvo a guardar.

Saco la otra manita y la hago bailar,

la cierro, la abro y la vuelvo a guardar.

Saco las dos manitas y las hago bailar,

las cierro, las abro y las vuelvo a guardar.

¿Dónde están las manitas?

(Responde el pequeño: aquíii).

Imitar animales

Otro juego divertido y con el que los niños aprenderán mucho es imitando el sonido de ciertos animales. Podemos dibujar los animales y hacer el sonido, para que después el peque lo repita y cuando le señalemos ese animal lo identifique con el sonido correspondiente. ¡Con este juego las risas están aseguradas! Poco a poco podremos ior introduciendo animales nuevos en este juego para ir, así, aumentando el repertorio. Tendremos que poner a prueba nuestras dotes como imitadores de sonidos, pero también descubriremos una faceta muy cómica y divertida de nuestros hijos. 

Los juegos de imitación son muy útiles y estos que te proponemos son muy sencillos. ¡Tenéis para elegir! 

Violeta Alcocer es psicóloga. 

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