Fiestas Navideñas

¿Cuántos regalos debe recibir un niño en Navidad?

Aunque los más pequeños se hayan portado muy bien durante todo el año, la carta a los Reyes Magos no puede ser infinita. Un empacho de juguetes no es beneficioso para ellos.

regalos navidad
Fuente: Canva

Los niños ya están esperando con ansia la llegada de los días más especiales del año. Esos en los que según se despiertan, se levantan con rapidez y corriendo van a descubrir un montón de regalos que, si han sido buenos, encontrarán a los pies del árbol de Navidad. Uno a uno desenvuelven los presentes que han recibido, una tarea para la que, en algunas ocasiones, tienen que emplear un buen rato, dada la enorme cantidad de paquetes a su nombre. 

Los últimos estudios determinan que los menores reciben en Navidad diez veces más regalos de los que necesitan. Al final se les juntan los detalles que han comprado sus padres, con los que encargaron los abuelos o tíos e, incluso, algunos amigos de la familia. Se topan con una cantidad ingente de juguetes y apenas pueden pasar un par de días con cada uno de ellos. Entonces la pregunta es clara, ¿disfrutan realmente de esta avalancha de estímulos?

Para responderla solo hay que observar su comportamiento diario. ¿Acaso no acaban jugando siempre con el mismo juguete a pesar de que tienen un montón más guardado en el armario? ¿No se divierten construyendo sus propios castillos con cajas de cartón o tiendas de campaña con un par de sillas y una sábana? Es probable que los obsequios que tanta ilusión despertaron la mañana de reyes acaben almacenados en un trastero sin que los más pequeños se hayan divertido con ellos.

La regla de los cuatro regalos

Ni solamente uno, ni diez, quince o veinte regalos. Cuatro es la cifra recomendada a la hora de anotar deseos en la carta que recibirán los Reyes Magos o Papá Noel. Parece algo imposible, pero es la solución para conservar la ilusión de estos días señalados. Seguir la regla de los cuatro regalos es muy sencillo, solo hay que seleccionar este número de cosas basándose en el mismo número de principios, así estas mágicas personalidades sabrán qué deben depositar debajo del árbol.


1. Alguna prenda de vestir

Una camiseta de su personaje favorito, un pijama abrigadito, unas deportivas para correr más rápido, una chaqueta con la que soportar el frío del invierno, unas botas de agua para saltar en los charcos… El armario de los más pequeños siempre está dispuesto a recibir nuevas prendas. 


2. Algo para leer

No todos los niños disfrutan de la lectura, por lo que elegir este regalo puede ser complicado. Un cuento navideño, un cómic divertido, la primera entrega de una saga de fantasía… Las opciones son infinitas, y siempre puede dejarse al azar, esperando una grata sorpresa, con la consigna: “un libro, por favor”.


3. Algo que realmente se desee

Ese muñeco o peluche que tanto han pedido, el coche teledirigido que sale en los anuncios, el proyector con el que ver sus películas favoritas, el kit de profesiones con el que soñarán ser grandes doctores, arqueólogos, científicos, periodistas, veterinarios, profesores, mecánicos, exploradores… ¡Hay que estar abierto a escuchar sus ilusiones y a la vez ayudarles a centrar sus ideas y poner los pies en el suelo!


4. Algo que necesiten

Esa caja de rotuladores o ceras de colores para la clase de plástica, una mochila nueva para el colegio, un balón que sustituya al que perdieron hace poco, un albornoz para la hora del baño… Es momento de los más pequeños identifiquen sus propias necesidades y se decidan por aquel objeto que echan de falta en su día a día.

 

 

 

Es fundamental escuchar a los niños para hacer la lista ‘con’ ellos y no ‘por’ ellos, cuando ya tienen cierta edad. Comprobar si efectivamente Papá Noel o los Reyes Magos han escuchado sus peticiones puede causar más de una alegría, pero también algún pequeño disgusto si no se han cumplido sus expectativas. Por eso, es importante aconsejarles y guiarles desde los primeros momentos para que entiendan qué regalos pueden recibir y cuáles no. Por ejemplo, si lo que más desean es una videoconsola, pero económicamente no es posible que ese sea uno de los obsequios, habría que ayudarles a reconducir esa solicitud a otro tipo de juguete que también le guste, para que el niño sea consciente antes de abrir los regalos.

Laura Mora

Laura Mora

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