Adicción al teléfono móvil

Adicción al móvil en adolescentes: todo lo que deben saber los padres

Se estima que el 44 por ciento de los adolescentes es adicto al teléfono móvil, un 24 por ciento por encima de la media nacional. ¿Qué deben saber los padres?

La nomofobia es un término reciente que hace referencia a la adicción al móvil. Se trata de una de las adicciones no químicas de la nueva era y quienes más lo sufren son los adolescentes y pre adolescentes.

Adicción al móvil en adolescentes
Foto: Istock

En la nomofobia aparece un miedo irracional a no poder usar el dispositivo móvil, ya sea por no tenerlo en su poder o por tenerlo sin batería o sin cobertura.

El problema viene cuando el joven siente la necesidad de realizar la actividad y experimenta ansiedad si no la puede llevar a cabo. Al igual que un adicto a sustancias siente el “mono” cuando no puede consumir, el adicto al móvil siente lo mismo (y no estamos exagerando). Nuestro cerebro se comporta exactamente igual ante las adicciones químicas (alcohol, tabaco, cannabis…) y las psicológicas (ludopatía, adicción a nuevas tecnologías…).

En este tipo de adicciones aparecen varios síntomas característicos:

  • Pérdida de control.
  • Síndrome de abstinencia.
  • Fuerte dependencia psicológica.
  • Interferencia en la vida cotidiana.
  • Pérdida de interés por otras actividades.

¿Por qué se produce la adicción al móvil en los adolescentes?

En internet se da un sentimiento de libertad y de protección al mismo tiempo, que viene dado por la pérdida de pudor y del miedo a expresarse con libertad.

Además, existen algunos factores que influyen en el inicio y desarrollo de este tipo de adicción en adolescentes:

  • Vulnerabilidad psicológica.
  • Presión social y estrés.
  • Dificultades en el control de los impulsos.
  • Falta de actividades gratificantes.

Así, el móvil, las redes sociales, los videojuegos… se vuelven una suerte de refugio para el adolescente que puede esconderse de la realidad en ese mundo virtual. Nuestra sociedad es cada vez más hostil para los adolescentes: se sienten solos, amenazados por el entorno, con una gran presión por el éxito y el desempeño, y un futuro que nosotros mismos les pintamos como desesperanzador.

Además, la pandemia ha acelerado y agravado significativamente esta adicción, pues durante el confinamiento y meses posteriores, el adolescente ha abusado durante muchísimas horas de la tecnología, acrecentando esta dependencia.

También existen varios refuerzos y mecanismos psicológicos que fomentan el hábito:

  • Algunas aplicaciones son adictivas, como por ejemplo los chats, donde existe interacción con otras personas.
  • La persona encuentra apoyo social en los grupos que se crean en internet, gracias a la desinhibición a la hora de compartir vivencias y opiniones.
  • Muchos chats proporcionan satisfacción sexual, gracias a la liberación y el anonimato.
  • Internet permite crear una personalidad ficticia, para conseguir reconocimiento y poder, por ejemplo.
  • Internet también permite revelar rasgos propios reprimidos u ocultos.

¿Cómo podemos identificar la adicción al móvil en adolescentes?

Cuando un adolescente está un tiempo sin poder conectarse, siente un deseo intenso de volver a estar conectado. En su cerebro se activa el mismo circuito que en la adicción a sustancias. Se ponen de mal humor, nerviosos, están pendientes de no quedarse sin batería…

La nomofobia suele detectarse cuando ya es un problema visible. Usar el dispositivo móvil está cada día más normalizado y para los padres es difícil identificar los síntomas.

Síntomas de la adicción al móvil en adolescentes
Foto: Istock

No obstante, existen algunos signos que nos pueden alertar de que un adolescente esté sufriendo una adicción al móvil:

  • Revisa de manera compulsiva el móvil en busca de mensajes o notificaciones.
  • Duerme con el móvil muy cerca.
  • Lleva cargadores portátiles cuando sale a la calle por miedo a quedarse sin batería.
  • Se enfadan cuando pierden señal o cuando se les limita su uso.
  • Tiende a anticipar la próxima conexión a internet.
  • Las personas de su entorno se quejan de que pasa mucho tiempo conectado.

¿Qué consecuencias tiene la adicción al móvil en adolescentes?

Un adolescente con nomofobia sufre un estado de ansiedad permanente. A lo largo de su día dedica muchas horas al móvil y vive pendiente de mensajes y notificaciones.

En última instancia, su adicción al móvil puede afectar a su rendimiento académico y a sus relaciones sociales y familiares.

¿Cómo podemos evitar la adicción al móvil?

Nuestra responsabilidad como padres es prevenir que aparezca la adicción al móvil en nuestros hijos, y para ello son útiles estas estrategias:

  • Actuar como modelo a seguir, ya que nosotros somos sus figuras de referencia.
  • Limitar el tiempo de conexión en función de su edad.
  • Mejorar su autoestima, para así evitar que busquen contacto y aceptación de otras personas a través de las redes sociales.
  • Promover una buena salud mental a través de hábitos adecuados: deporte, horas de sueño, alimentación…
  • Proporcionar un entorno de ocio estimulante, fomentar las visitas a museos, exposiciones, galería de arte, así como el contacto con la naturaleza.
  • Animar al adolescente a tener tiempos de desconexión digital con frecuencia y establecer horarios de uso del mismo.

No se trata de prohibir el uso de dispositivos móviles a nuestros adolescentes, sino de concienciarles de hacer un uso correcto y responsable.

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