Ser Padres

Los alimentos que odian las embarazadas con más frecuencia y por qué

Al igual que una mujer embarazada puede tener el antojo más inesperado, un síntoma muy característico también es el contrario, el sentir rechazo por una comida, cuando incluso antes del embarazo era de sus favoritas. ¿Quieres saber por qué ocurre esto y cuáles son los alimentos que se aborrecen más? Descúbrelo aquí.

Si estás embarazada o lo has estado, no te extrañará para nada el tema de los antojos. Y es que, tener esa necesidad por comer un alimento en concreto es algo tan habitual entre mujeres gestantes que estamos acostumbrados a verlo hasta en las películas. Pero… ¿Qué hay de la situación contraria? ¿Qué pasa cuándo de repente una mujer empieza a aborrecer un alimento?
Otro de los síntomas comunes y uno de los primeros que las embarazadas experimentan son las aversiones alimentarias. Además de un día te dé por querer comer chocolate, por ejemplo, también puede suceder lo contrario, tanto, que incluso puede sucederte con algunos de tus alimentos preferidos. De un día para otro te levantas y no eres capaz de oler ni el café. O quizá en tu caso puedes acabar aborreciendo el pollo durante la gestación.
Se trata de una sensación que muchas mujeres viven al principio de su embarazo durante el primer trimestre, aunque también puede darse en cualquier etapa. Bien pueden ir desapareciendo según pasan los meses o bien pueden quedarse hasta después del parto. No hay una razón a ciencia cierta que explique por qué ocurre esto, pero sí que existen algunas teorías que afirman que algunas causas que producen esto son las siguientes.
Para empezar, las alteraciones hormonales. El aumento de algunas hormonas relacionadas directamente con el embarazo e incluso el hecho de que los sentidos del gusto o del olfato estén más sensibles, pueden hacer que ciertos olores o sabores resulten desagradables.
También las características náuseas, típicas de los primeros momentos de embarazo pueden provocar aversiones, si la mujer se encuentra “revuelta” o con malestar con ciertos alimentos es normal que no le apetezca ingerirlos. Otro punto que también podría influir son los cambios físicos y emocionales, si te encuentras más cansada, estresada o algo irritada es natural que estés más sensible y que con mayor probabilidad algo te produzca rechazo.
Por último, según algunas investigaciones, tener estas aversiones podría ser la respuesta de un supuesto sentido de protección del cuerpo de la mujer, así como una especie de mecanismo de autoprotección ante sustancias que entiende que pueden ser perjudiciales para el bebé.
Sea por una razón o por otra, lo más probable es que durante tu embarazo también pases por esto o que ya lo hayas hecho. Veamos los alimentos que odian las mujeres con mayor frecuencia durante la gestación. ¿Con cuáles te identificas?
tracking