Salud del hombre

Principales enfermedades de los testículos

El varicocele y el hidrocele se convierten en dos de las afecciones testiculares más comunes, que afectan cada día a cientos de miles de hombres en todo el mundo. Pero, ¿sabías que no son las únicas? Te descubrimos cuáles son las enfermedades y condiciones más habituales.

Los testículos son las gónadas masculinas. Consisten en unas glándulas sexuales, de forma ovalada, que juegan un papel simplemente esencial en el sistema reproductivo, que encontramos en el interior de un saco de piel conocida bajo el nombre de escroto, el cual cuelga fuera del cuerpo.

Son esenciales no solo para la producción de una hormona esteroide, llamada testosterona, importante para una serie de funciones corporales fundamentales, responsable de la diferenciación sexual del hombre, fundamental para el adecuado desarrollo prenatal, y que también se encarga de regular el desarrollo de características sexuales tanto primarias como secundarias, como el crecimiento del vello, la agravación de la voz y el tamaño del pene. A su vez, es también responsable del deseo sexual y del desarrollo de la masa muscular y ósea.

Por otro lado, son también importantes para la producción y el almacenamiento de los espermatozoides, hasta el momento en el que son lo suficientemente maduros para la eyaculación. Estos espermatozoides, como ya hemos visto, se desarrollan en el interior de una red, conocido como túbulos seminíferos, que forman una gran parte de los testículos. El esperma en sí tarda varios meses en madurar, y aunque esta maduración comienza en los testículos, ocurre principalmente en interior del epidídimo.

Como ocurre con cualquier otro órgano de nuestro cuerpo, muchas enfermedades o condiciones pueden acabar afectando a los testículos. Algunas de estas afecciones son más comunes, y otras no tanto. A continuación hacemos un repaso de algunas de las más habituales.

Varicocele

El varicocele es una condición tremendamente común que afecta a los testículos. De hecho, se calcula que hasta un 15 por ciento de los hombres, y más de un tercio de los hombres con infertilidad primaria, lo experimentan. 

Consiste básicamente en el agrandamiento de una vena en el escroto y el testículo, generalmente en el lado izquierdo, aunque también es posible que se encuentre a ambos lados del escroto (muy rara vez ocurre únicamente en el lado derecho).

Al igual que ocurre con las venas varicosas, cuando existe un varicocele, la válvula de la vena que ayuda al correcto flujo sanguíneo hacia el corazón tiende a volverse disfuncional, lo que ocasiona que la sangre se termine acumulando en el área, provocando contracción testicular, hinchazón y, en ocasiones, dolor.

Se convierte en la principal causa de infertilidad masculina, encontrándose en cerca del 40 por ciento de los hombres con bajos recuentos de espermatozoides. Por suerte, el varicocele es tratable médicamente, y mientras no existan otros problemas de fertilidad (tanto en el hombre como en la pareja), es posible un embarazo sin ningún tipo de tratamiento de fertilidad adicional.

Hidrocele

El hidrocele es también otra de las afecciones más comunes en los testículos. Aunque puede estar presente en el momento del nacimiento, también puede surgir como consecuencia de una inflamación o una lesión. Afecta a alrededor de un 10 por ciento de los hombres.

Ocurre cuando un exceso de líquido se acumula en las cavidades situadas alrededor de uno de los testículos, lo que habitualmente causa hinchazón testicular (que suele volverse mucho más notable a medida que va avanzando el día), dolor sordo y sensación de pesadez en el escroto.

No suelen requerir tratamiento médico, a no ser que la hinchazón sea demasiado grande, o dolorosa. En la mayoría de las ocasiones, de hecho, suelen desaparecer por sí solos, aunque en casos más graves puede ser necesaria la realización de una extirpación quirúrgica.

Orquitis

La orquitis se refiere a la inflamación de los testículos. En la mayoría de las ocasiones se debe a una respuesta a una determinada infección, habitualmente por alguna enfermedad de transmisión sexual, gonorrea o clamidia. También puede ser causada por otros virus o bacterias.

Entre los síntomas que suelen surgir, destaca principalmente la presencia de dolor, la cual ocurre lentamente (en lugar de aparecer de forma repentina), además de fiebre, hinchazón testicular, náuseas y vómitos.

Torsión testicular

La torsión testicular ocurre cuando el testículo gira en el interior del escroto, disminuyendo o cortando el suministro normal de sangre. Suele ser tremendamente doloroso, y también surge hinchazón.

Se trata de una emergencia médica, que debe ser rápidamente tratada. Dado que los testículos necesitan sangre para poder funcionar adecuadamente, el flujo sanguíneo debe restablecerse dentro de las seis horas posteriores a los primeros síntomas, dado que se puede correr el riesgo de que se produzca la pérdida del testículo afectado.

Epididimitis

Consiste en la inflamación del epidídimo, un tubo que encontramos situado en la parte posterior de los testículos, y que es de vital importancia al almacenar y transportar los espermatozoides. Cuando se inflama, es común que surjan síntomas como hinchazón y dolor.

Por lo general suele ser causada por una enfermedad de transmisión sexual, o por una infección bacteriana, y en la mayoría de las ocasiones suele mejorar con antibióticos.

Christian Pérez

Christian Pérez

CEO y Editor de Natursan.

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