Retraso en la paternidad

Fertilidad masculina: ¿hasta qué edad pueden tener hijos los hombres?

La proporción de hombres con riesgo de requerir un tratamiento de fertilidad ha aumentado notablemente en los últimos años, pasando de un 12,4% en 2004 a un 21,3% en 2017. ¿Por qué? Hay varias causas. Te las contamos.

Mientras que el reloj biológico de las mujeres no perdona, los hombres pueden plantearse la paternidad durante un periodo más largo de tiempo, ya que su capacidad fértil está menos condicionada por la edad, y hasta los 50 años no comienza a declinar. “En el caso de un varón sano, los espermatozoides se producen cada 72 horas. Por lo tanto, siempre se seguirán formando espermatozoides capaces de fecundar un ovocito. Obviamente es mejor un gameto joven, pero no determina tanto la evolución de la fecundación y consiguiente gestación como en el caso de la mujer”, explica Taida García-Riaño, ginecóloga del Hospital Universitario Infanta Sofía (Madrid).

No obstante, los expertos recomiendan no retrasar demasiado la paternidad, ya que con el envejecimiento la cantidad y calidad de los gametos declinan, y a partir de los 50 años hay más probabilidades de que se den, igual que en la mujer, alteraciones cromosómicas como la trisomía responsable del síndrome de Down. “En aquellos casos en los que no se tenga un proyecto reproductivo a corto o medio plazo, sería recomendable plantearse la posibilidad de preservar la fertilidad mediante la vitrificación de ovocitos o la congelación de semen. De esta manera se puede conservar la capacidad fértil independientemente de la edad o el tiempo que permanezcan conservados los gametos”, explica el doctor Agustín Ballesteros Boluda, director de IVI Barcelona.

Un 9% más en una década

La posibilidad de preservar la fertilidad mediante la vitrificación de ovocitos o la congelación de semen cobra mayor importancia tras las conclusiones extraídas de un estudio de IVI que pone de manifiesto que la infertilidad masculina representa ya la mitad de los casos atendidos hoy en día por las clínicas de reproducción asistida.

En concreto, la investigación -liderada por la doctora Ashley Tiegs del centro IVI de New Jersey- desvela que la proporción de hombres con riesgo de requerir un tratamiento de fertilidad ha aumentado notablemente en los últimos años, pasando de un 12,4% en 2004 a un 21,3% en 2017. Esto supone un crecimiento del 9% en poco más de una década, una evolución cuanto menos llamativa.

Esa investigación ha examinado el recuento total de espermatozoides móviles de 119.982 hombres tratados en las clínicas que IVI tiene repartidas entre España y New Jersey, entre los años 2002 y 2017. Según la propia entidad, ésta es la muestra más grande de estudio hecha hasta la fecha y tras sus resultados se abre una gran incógnita a investigar, acerca de las causas que pudieran estar causando esa necesidad creciente de recurrir a tratamientos de fertilidad masculina.

“Existen muchas investigaciones acerca de los efectos adversos del estilo de vida tóxico y la exposición constante a influencias ambientales negativas sobre la calidad de los espermatozoides, pero aún no se sabe con exactitud cómo de nocivos resultan estos factores. Se hace obligatorio un estudio continuado y más preciso de estos factores que pueden afectar negativamente la calidad del esperma”, sostiene Nicolás Garrido, director de la Fundación IVI y coautor del estudio.

En cualquier caso ya se sabe que la calidad de los espermatozoides está muy determinada por factores vinculados a la salud del hombre y a sus hábitos de vida. Y es que el hecho de que un hombre tenga dificultades para concebir puede darse por diversos factores, como el tabaquismo, el estrés, la exposición prolongada a fuentes de calor, la anomalía congénita, la edad avanzada... Sin embargo, hay pautas para poder mejorar la fertilidad de los espermatozoides que puede seguir el hombre desde su casa sin necesidad de tratamientos invasivos:

  • Relajarse es uno de los consejos más dados, y también de los más eficaces. Algunas personas incluso se toman unas vacaciones con su pareja para despejar, y deshacerse de todo el estrés.
  • La alimentación también es clave en este tema, recomendándose tomar mucha verdura y fruta para que estemos repletos de vitaminas y minerales. También añadimos el Omega-3, el cual se recomeinda a las mujeres y puede mejorar la calidad del esperma del hombre
  • Hacer deporte está bien, pero en exceso puede disminuir la cantidad de espermatozoides.
  • Se habla mucho de la ropa amplia, ya que los tejidos ajustados pueden reducir la calidad de los espermatozoides por un exceso de calor en los testículos.
foto gema

Gema Boiza

Madrileña de corazón, mamá de un bebé hispano-francés y periodista. Soy curiosa, amante de los viajes, de mi familia y de mis amigos. Me gusta descubrir personas, lugares y emociones, y contar a través de mi profesión todos esos descubrimientos. Desde Ser Padres espero poder contaros muchos de ellos!

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