Ser Padres

Los consejos definitivos para bañar y cambiar el pañal a tu recién nacido por primera vez

Cuando llegamos a casa por primera vez con el recién nacido es normal tener dudas, especialmente si somos padres primerizos. ¿Cómo cambiarle el pañal y cómo bañarlo las primeras veces? Te lo descubrimos.

La orina del recién nacido es de color paja. Al principio es más concentrada y puede que tenga pigmentos naranjas completamente normales. A medida que se instaura la lactancia suelen hacer pis entre 5 y 8 veces aproximadamente. Esto es un indicador de que come bien y está bien hidratado y nutrido.
Foto: Istock

Los consejos definitivos para bañar al recién nacidoFoto: Istock

La primera deposición del niño/a, llamada meconio, es verde oscura, pegajosa y muy densa. Con el paso de los días esta deposición va aclarándose pasando a ser verde más claro y finalmente amarillo con consistencia de pomada. Cada niño tiene un patrón, de modo que habrá niños que realicen deposición tras cada toma y otros una vez al día o cada varios días. El patrón y las características de las deposiciones también dependen del tipo de alimentación (leche materna o fórmula).
El pañal debe cambiarse siempre que esté mojado o manchado. No es necesario lavar con agua y jabón los genitales si el niño/a sólo ha hecho pis, será suficiente con secarle. Cuando hagan deposición limpiadles de delante hacia atrás, sobre todo en las niñas, para prevenir infecciones de orina. Aseguraros de que la zona está bien seca antes de poner el pañal para evitar la dermatitis.
Para prevenir la irritación en la zona del pañal podéis utilizar alguna pomada específica para ello, pero echando una capa muy fina. No utilicéis polvos de talco ni nada que pudiera resecar o humedecer en exceso la piel. Si aparece irritación y con los días no mejorara consultad con un pediatra.
Las toallitas son una buena solución para cuando estéis en la calle, pero en casa es mejor lavarles con una esponja/toalla y agua templada y un poco de jabón si es posible. Aún usando toallitas es importante que le sequéis muy bien después.

El baño del recién nacido

El baño debe ser algo agradable tanto para el recién nacido como para vosotros. Hay niños que se relajan y niños a los que no les gusta tanto. Debe ser un aliado y un momento de placer, no de estrés. Y tampoco se tiene por qué realizar siempre a la misma hora, lo importante es que sea un momento en que no tengáis prisa y estéis relajados. Más adelante, cuando vaya creciendo, podéis realizarlo a la misma hora para que el niño establezca una rutina.
Los recién nacidos no sudan ni se ensucian como los adultos, por lo que no es necesario bañarlos todos los días. Además, hay que tener en cuenta que los niños tienen la piel muy fina y delicada, y una higiene excesiva eliminaría la protección natural de la misma.
La habitación en la que se le bañe debe estar caldeada y no debe haber corrientes de aire. Es más fácil si preparáis todo lo que vayáis a necesitar antes de empezar. Al principio ni si quiera es necesario sumergirlo en una bañera, se le puede lavar con una esponja o toalla por partes.
Tampoco es necesario comprar una bañera infantil, se le puede bañar en un lavabo o barreño bien limpio. Es muy importante no poner al niño debajo del grifo directamente pues se podrían producir quemaduras o exponerle a agua muy fría. Primero se prepara el agua a unos 35 - 36 °C (calculado con termómetro o agradable al sumergir el antebrazo), poca cantidad, y luego se sumerge despacio al niño, teniéndole continuamente sujeto y haciendo que se sienta seguro.
Foto: Istock

Cambiar el pañal del recién nacidoFoto: Istock

A la hora de sujetar al niño durante el baño se hará con un brazo, apoyando la cabeza del niño en el antebrazo y sujetando el brazo con la mano. De este modo queda la otra mano libre para lavarle. Cuando le hayamos lavado por delante y queramos lavar la espalda debemos cambiar de mano al niño del siguiente modo: se pone la mano libre (con la que hemos lavado) sobre el pecho del niño y lo volteamos, apoyándolo sobre esa mano y liberando la que le sostenía. En ese momento podemos lavar la espalda con la mano que antes sujetaba.
Es recomendable que el jabón sea específico para bebés y que si usáis una esponja sea natural.
La cara debe lavarse sólo con agua. Los ojos sólo se limpian si tiene alguna secreción y siempre con una gasa con suero para cada ojo, de dentro hacia fuera. En las orejas jamás se debe introducir nada, simplemente se lava el pabellón auricular suavemente con la esponja o toalla del baño.
Al secarle debéis hacer hincapié en los pliegues (axilas, ingles, flexura de brazos y piernas) pues suele quedar agua pudiendo irritarle la piel.

Diplomada en Enfermeriìa por la Universidad Autoìnoma de Madrid y especializada en Obstetricia y Ginecología, trabajo como matrona poniendo en praìctica un cuidado personalizado, humanizado y cercano hacia la mujer embarazada y su pareja, para asiì poder disfrutar de este momento tan importante sin miedos, empoderada y segura de siì misma.

tracking