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Rozaduras en niños: consejos para curarlas

En los recién nacidos, el pañal es un elemento de agresión para la piel, al igual que lo son la orina y las heces, lo que puede derivar en una dermatitis que debe ser calmada y tratada con delicadeza para que remita.

Autor: Rubén García
Las rozaduras en los niños pequeños aparecen casi siempre por el mismo motivo: el pañal. Para tratarlas, hay que entender bien por qué se producen y saber qué alternativas eficaces existen.
A este tipo de lesiones cutáneas se les conoce también como dermatitis del pañal. Es necesario distinguir entre la gravedad de las rozaduras y la cantidad de ellas porque hay casos de esta patología muy graves. No vamos a ocuparnos de estos en este texto, sino de los casos más leves, esos que se pueden tratar en casa y que son también los más habituales.
La piel, por culpa del roce con el pañal y de las sustancias irritantes que son la orina y las heces, se muestra enrojecida, inflamada en algunos casos y también muy sensible al tacto. Esto es porque el cuerpo actúa como barrera contra los microorganismos. Hay casos en los que pueden aparecer heridas también, pero en ese caso ya son rozaduras graves que requieren un tratamiento más delicado.

Lo más importante, la higiene

Para curarlas, en primer lugar, es fundamental mantener una higiene óptima de la zona, que no es lo mismo que lavarla de más ni recurrir a productos como las toallitas húmedas, que pueden agravar el problema. Agua templada, detalle este muy importante porque así lo recomiendan los expertos para que sea más efectiva, y jabón con pH fisiológico, es la forma de mantener la zona siempre limpia.
Después de cada lavado, se debe secar con delicadeza la piel y, en caso de que sea necesario, aplicar una crema especial tipo “barrera”, que se adhiere a la piel y evita el contacto de la humedad con ella. Hay muchas en el mercado, desde más pastosas, tipo ungüento, a más cremosas, y también de distintas composiciones en función de la cantidad de zinc que tengan, que es el componente que disminuye la irritación.
Además, la Asociación Española de Pediatría recomienda también hacer cambios de pañal a menudo y dejar al bebé sin pañal durante períodos cortos si es posible. En verano, lógicamente, es mucho más sencillo llevar a cabo este último consejo.
Si la irritación es profunda y el niño se muestra molesta, se debe consultar al pediatra, que valorará el uso de cremas con corticoides, producto que bajo ningún concepto se le debe suministrar a un bebé sin que lo dicte un médico. Y, por otro lado, tal y como señala la Asociación Española de Pediatría, algunos estudios muestran también la utilidad de la leche materna para tratar la dermatitis provocada por el pañal por sus propiedades antibacterianas. Lo que bajo ningún concepto se debe utilizar para tratarlas son polvos de talco.
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