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Salud del bebé

¿Por qué los ojos del bebé se ponen en blanco cuando duerme? ¿Cuándo preocuparse?

En muchas ocasiones el bebé puede poner los ojos en blanco, especialmente cuando duerme o cuando toma el pecho, y no significa necesariamente que sea debido a algún problema o trastorno neurológico. No obstante, cuando se produce con mucha frecuencia, se acompaña de otros síntomas, o el bebé ya tiene al menos 10 meses de edad, es necesario consultar al médico.

Por qué los ojos del bebé se ponen en blanco cuando duerme
Foto: iStock

Cuando somos padres por primera vez es muy normal que todo lo relacionado con el recién nacido y con el bebé nos sorprenda y fascine. Y también nos preocupe, en especial cuando surgen algunas situaciones o elementos poco comunes (o que, en definitiva, creemos que pueden ser no tan normales). 

Especialmente cuando duermen, los bebés pueden realizar algunos gestos y movimientos extraños. Y, en la mayoría de los casos, se trata de algo absolutamente normal e inconsciente. Por ejemplo, pueden dormir con los ojos abiertos, abrirlos ligeramente, o incluso ponerlos en blanco. Cuando esto ocurre, ¿a qué podría ser debido? ¿Por qué sucede?

Como opinan muchos expertos, es necesario buscar atención médica si el bebé pone los ojos en blanco con demasiada frecuencia y presenta síntomas o señales de algún trastorno neurológico.

Causas por las que el bebé puede poner los ojos en blanco mientras duerme

Los bebés pueden poner los ojos en blanco porque, tras el nacimiento, todavía no tienen completamente desarrollados tanto los músculos oculares como el sistema visual. El control de los músculos oculares y la vista se desarrollan gradualmente en los bebés, especialmente a medida que van cumpliendo meses y va pasando el tiempo.

El movimiento de los ojos tiende a ocurrir durante el tiempo de transición entre el sueño y la vigilia, de manera que es posible notar en este momento cómo el bebé pone los ojos en blanco, justo en los instantes en los que se duerme, o incluso cuando se alimenta con el pecho. Puede ser simplemente un cierre de los ojos lentos y repetidos, o bien su apertura.

Si bien es cierto que la lactancia materna no es la causa -evidentemente- de que los bebés pongan los ojos en blanco, es común que la mayoría de las mamás observen a menudo cómo sus pequeños cierran los ojos durante las diferentes sesiones de lactancia.

Esto es más común en los bebés más pequeños, principalmente porque todavía tienen un control deficiente de los músculos oculares, y el desarrollo de las distintas funciones cerebrales todavía continúa en proceso.

Causas por las que el bebé puede poner los ojos en blanco
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¿Podría ser debido a un trastorno neurológico o cualquier otro problema grave? Tanto los trastornos del cerebro como las lesiones en la cabeza, la fiebre elevada o la hipoglucemia (niveles bajos de azúcar en la sangre), pueden causar que muchos bebés pongan los ojos en blanco, en especial cuando se acompañan de convulsiones.

No obstante, cuando estos síntomas surgen en un bebé más mayor (por ejemplo, a partir de los 10 meses de edad), en un momento en el que se presupone que ya ha podido desarrollar un control razonable sobre los músculos oculares, sí podría deberse más a la existencia de una patología. 

Señales de advertencia a tener en cuenta cuando el bebé pone los ojos en blanco

Como hemos visto, poner los ojos en blanco puede ser absolutamente normal en muchas circunstancias, sobre todo cuando el bebé todavía es muy pequeño. Es más, en aquellos bebés que tienen movimientos oculares normales, no es común que surjan también señales de cambios físicos o de comportamiento. No obstante, el giro de los ojos patológico también podría estar asociado con otros síntomas dependiendo del área afectada del cerebro.

Si notamos que el bebé pone los ojos en blanco con frecuencia, es necesario buscar signos de trastornos neurológicos, como por ejemplo podría ser el caso de los espasmos infantiles. También es posible buscar otras señales de enfermedades más graves, como rigidez de las extremidades, respiración irregular, movimientos bruscos del cuerpo (o convulsiones), llanto prolongado y mayor irritabilidad.

Todos estos síntomas pueden tener relación con las convulsiones en los bebés, y pueden requerir de cuidados especiales para evitar lesiones en la cabeza u otros traumas mientras ocurre el episodio.

¿Qué podemos hacer y cuándo consultar al médico?

Como puede no ocurrir siempre, es necesario mantener una observación regular y frecuente para determinar si el bebé pone continuamente los ojos en blanco, o solo en algunas ocasiones puntuales. Si nos preocupa esta situación, podemos llevar un registro para contabilizar la cantidad de veces que el pequeño pone los ojos en blanco, así como recoger los posibles síntomas asociados. Estos registros diarios pueden ser de mucha ayuda para el diagnóstico, y son de enorme utilidad para el médico.

En caso de que el bebé esté experimentando una convulsión, es conveniente colocarlo sobre una superficie plana, para evitar caídas, aflojar la ropa (para aliviar posibles problemas respiratorios), y tratar de mantenerlo de lado, evitando con ello la incidencia por asfixia si vomita. En muchos casos, la convulsión puede deberse a la fiebre, aunque también a un trastorno de epilepsia o infecciones, por lo que es necesario buscar atención médica inmediata.

Christian Pérez

Christian Pérez

CEO y Editor de Natursan.

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