Anomálía

¿Cómo afecta al embarazo y al feto tener una arteria umbilical única?

Se desconoce qué produce la aparición de esta anomalía física por la cual el cordón umbilical presenta solo dos vasos, malformación que deriva en un embarazo de riesgo que ha de vigilarse de cerca clínicamente ya que puede derivar en distintas complicaciones, tanto en el embarazo como en la salud del futuro bebé.

Problemas en el embarazo
Problemas en el embarazo (Foto: depositphotos)

El cordón umbilical es una de esas cosas que todo el mundo sabe situar tanto en contexto como lugar, pero que muy pocas personas sabrían explicar con detalle a otra más allá de cuál es su función principal. Por eso es muy probable que no hayas oído hablar de la arteria umbilical única, y si lo has hecho en alguna ocasión, hay muchas opciones de que no tengas ni idea qué tiene de especial. Y eso que es un descubrimiento médico que data del siglo XV, cuando fue descrito por Gabrielle Falopio, mismo anatomista italiano que describió poco después las trompas de Falopio.

El misterio se resuelve rápidamente cuando conozcas las partes que forman el tubo que une el ombligo del feto con la placenta de la madre, por el cual esta alimenta a su futuro hijo. Son una vena y dos arterias lo que componen el cordón umbilical, pista casi definitiva para empezar a unir piezas del puzzle y entender rápidamente qué es una arteria umbilical única y por qué se trata de una anomalía. 

La vena se encarga de transportar el oxígeno y nutrientes desde la placenta que el feto necesita y las dos arterias son los canales encargados de llevar de vuelta hacia la placenta los desechos producidos por el bebé. Efectivamente, como ya te puedes imaginar a estas alturas del texto, si solo se forma una arteria -puede ser tanto la izquierda como la derecha indistintamente-, se trata de una malformación que aparece en un porcentaje limitado de embarazos, siendo más habitual en las gestaciones múltiples

Factores de riesgo

Según los últimos estudios publicados enfocados en el fenómeno de la arteria umbilical única, como es el caso del metaanálisis -revisión de 57 estudios sobre el tema- titulado Los factores de riesgo y los resultados neonatales de la arteria umbilical única aislada en el embarazo único, publicado en la revista científica Nature, los factores de riesgo de esta malformación son múltiples aunque matiza que existen a su vez diferencias importantes en función de factores como la raza y la edad de la embarazada -más riesgos en mujeres blancas y de avanzada edad- o los mencionados embarazos múltiples.  

Lo que todavía no ha sido capaz de demostrar con total seguridad ningún estudio científico es la causa exacta de por qué se produce esta anomalía en algunas mujeres, paso fundamental para que se pudiera trabajar preventivamente para que no apareciera.

A partir del momento en el que se diagnostica, algo que puede ocurrir en cualquiera de las ecografías -es más habitual en la de la semana 20- y controles rutinarios a través de los ultrasonidos que se hacen a lo largo de un embarazo para controlar el funcionamiento del cordón umbilical, el obstetra llevará un control permanente de la situación durante todo el embarazo de riesgo para poder actuar en caso de alguna complicación por el hecho de que la arteria única trabaje por dos -su tamaño es mayor del habitual-, que es la reacción del organismo a esta malformación porque, tal y como apunta el metaanálisis publicado en Nature citado anteriormente, existe una posible relación entre la arteria umbilical única y situaciones como la de un parto prematuro o déficit de peso al nacer.

Además, más allá de estas complicaciones, se pueden dar otras de índole muy variada a consecuencia de esta malformación que constituye un factor que aumenta la mortalidad fetal tardía y neonatal: por ejemplo, puede haber afección a los riñones, al aparato digestivo o al corazón del bebé, y también está relacionada con anomalías cromosómicas, entre ellas la trisomía del par 21, responsable del Síndrome de Down.

Afortunadamente, para tranquilidad de los futuros padres, los profesionales sanitarios están muy familiarizados con la arteria umbilical única y, lo más importante, es muy poco frecuente, ya que apenas se da entre el 0,5% y el 0,8% de todos los nacimientos únicos, siendo un poco más elevado este porcentaje en los embarazos múltiples. 

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