Ser Padres

Claves para ser una familia feliz

Las personas felices tienen su propias fuentes de energía paraconseguir que las cosas les vayan bien. Estos son algunos trucos sencillos paraque la vida con niños sea más fácil y para que todos, padres e hijos,aprendamos a ser más felices.

Debes evitar que el estrés te impida estar al lado de los tuyos. Para que la familia esté unida es muy importante pasar tiempo tiempo juntos. Disfrutar del ocio te ayudará a unirte a ellos, pero también lo hará compartir tareas y obligaciones.
Estas 10 claves te ayudarán a conseguir una convivencia feliz en tu familia:

1. Conocer lo que nos hace bien

Cuando las cosas no marchan sobre ruedas, es el momento de tirar de nuestras reservas de energía.
Parece una tontería, pero si lo probamos, nos sorprenderá el resultado: pongamos a los niños a hacer un póster sobre 'lo me hace bien cuando me va mal'. Necesitas una cartulina grande, papel, colores, un pincel, revistas, catálogos, pegamento y tijeras. El niño puede pegar en la cartulina recortes de todo lo que le hace feliz, o bien puede pintarlo.
Es muy importante no interferir cuando el pequeño busca cómo relajarse. Cada uno tiene que averiguar por sí mismo lo que le hace bien. Por cierto, tampoco estaría nada mal que los padres también se fabricaran un póster de 'lo que me hace bien cuando me va mal'.

2. Expresar los sentimientos

La rabia, el dolor y la tristeza de los niños no desaparecen solos, aunque a los padres nos gustaría que fuera así de fácil. De hecho, sucede todo lo contrario, a veces, si los ignoramos estos sentimientos se vuelven más intensos, y para todos los implicados será más difícil manejarlos. Debemos:

3. Mantener bajo control las peleas entre hermanos

Aunque a veces nos parezca que nuestros hijos se pelean constantemente, la mayoría de las veces es mejor no entrometerse y dejarles arreglar solos sus problemas. Los niños que tienen libertad para arreglar sus diferencias, aprenden antes a imponerse, a negociar y a hacer las paces. Estos son algunos consejos que te pueden ayudar:

4. Confiar en las facultades de los niños

Debemos pensar muy bien si es estrictamente necesario decir 'no'. Si no es realmente adecuado, es mejor dejar hacer al niño. Te sorprenderá lo bien que se arregla solo y cuánto sosiego aporta esta regla a nuestras vidas.

5. Regalar recuerdos

El día de su cumpleaños sería un bonito regalo escribir a nuestro hijo una carta relatando los acontecimientos más importantes, sus progresos y sus actividades favoritas a lo largo de todo el año. De esta manera, el niño tendrá una versión muy individual de la historia de su vida. Al cumplir los 18 años, como regalo especial, podemos encuadernar todas las cartas en forma de libro.

6. Repartir las tareas de casa

Haz una lista de los trabajos domésticos y dale una copia a cada miembro de la familia. Al lado de cada tarea, escribirá su nombre la persona que decida asumirla.
Cada uno anota junto al trabajo si...
Todos los miembros de la familia deben dar su opinión y valorar los trabajos que ellos no han marcado. Es el momento de intercambiar tareas o llegar a acuerdos. En cuanto a los trabajos que nadie quiere hacer, se recomienda establecer turnos. Podéis cambiar las tareas cada determinado tiempo para que pasen por todos sin que nadie se sienta discriminado por ser el único al que le ha tocado.
Se llega a un acuerdo en cuanto al periodo de tiempo para asumir las nuevas tareas. Después se intercambian opiniones y, si fuese necesario, se fijan cambios y mejoras.
A los niños les costará menos cumplir con lo acordado si el grado de dificultad de las tareas sube de vez en cuando, esto es, no mandarles siempre las cosas como sacar la basura o secar los platos. A muchos les resultan más atractivas las tareas de más responsabilidad, como poner y vaciar la lavadora, cuidar las plantas o cocinar.También les encanta todo relacionado con las cuentas y el dinero.

Los juegos de rol pueden enseñar a nuestros hijos a afrontar las situaciones difíciles de la vida. Para ello, relata de forma breve una situación algo complicada, similar a la que en estos momentos inquieta al niño. Puedes cambiar los nombres de las personas o lugares implicados para que sea más abstracto.

Por ejemplo: 'Vamos a jugar al recreo. Tú eres un chico al que le encantaría jugar al fútbol, pero el balón es mío y no quiero que juegues con nosotros. ¿Qué harías?'

8. Sobrellevar el aburrimiento

  • El aburrimiento forma parte de la rutina diaria de los niños. Nuestro papel consiste en pasar esos ratos junto a ellos.
  • Esos periodos en los que no se sabe qué hacer dan mucho juego para ser creativos, pero eso no quiere decir que sean fáciles: el aburrimiento provoca sentimientos desagradables y pone a los niños nerviosos y quejicas.
  • Si tu pequeño es capaz de soportar la tensión interior, finalmente intentará remediar la situación por sí mismo.
  • De estos ratitos puede surgir cosas tan extraordinarias como una casa de muñecas de varios pisos hecha con cajas de zapatos.

9. Mantener la calma

En el día a día de la educación de los hijos hay que reaccionar con rapidez. Te ofrecemos algunas ayudas simbólicas que te pueden orientar:

10. Establecer la base del orden

Vídeo: Día Internacional de la Familia

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