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Parto de nalgas, ¿se considera seguro?

A medida que se acerca el momento del parto, es normal que surjan muchas dudas. Y algunas de ellas pueden tener mucho que ver con el parto de nalgas. ¿Es una opción realmente segura tanto para la mamá como para el bebé? Lo descubrimos.

Si analizamos anatómicamente cuál es la mejor posición para el bebé dentro del útero, podemos observar que sería con la cabeza hacia abajo, lo que se denomina “posición cefálica”.
Esta posición hace que sea más fácil y más seguro para el bebé atravesar la vía del parto.
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Parto de nalgasFoto: Istock

Durante el embarazo, especialmente al principio cuando el bebé tiene más espacio, es normal que vaya cambiando de posición. Será en las últimas semanas cuando determinemos la posición del bebé para valorar las opciones de parto seguro.

¿Qué es el parto de nalgas?

El parto de nalgas se considera cuando las nalgas están en la parte de abajo del útero y la cabeza arriba. Existen diferentes tipos de posiciones de nalgas según qué parte sea la que está en la parte más baja del útero:
  • Posición de nalgas completa: significa que el bebé viene con las nalgas primero y con las rodillas flexionadas.
  • Posición de nalgas franca: significa que las piernas del bebé se estiran hacia arriba, con los pies cerca de la cabeza.
  • Posición podálica significa que una pierna está más abajo sobre el cuello uterino de la madre.
¿Cuándo existe más probabilidad de tener colocado un bebé en esa posición?
  • Parto prematuro.
  • Tiene un útero de forma anormal, miomas o polihidramnios (demasiado líquido amniótico).
  • Más de un bebé.
  • Placenta previa (cuando la placenta está en la parte inferior de la pared uterina, bloqueando el cuello del útero).

¿Qué es más seguro, el parto de nalgas o la cesárea?

Existen diferentes estudios a lo largo de los últimos que han ido cambiando de opinión según los resultados obtenidos.
En el año 2000 se publicaron en la revista Lancet los resultados de un estudio multicéntrico llamado “Term Breech Trial”, que concluía que la cesárea electiva era preferible frente al parto vaginal en caso de presentación de nalgas a término, basándose en que se reducía la morbilidad neonatal. Cuando salieron esos resultados, muchos hospitales a nivel internacional cambiaron radicalmente sus protocolos y dejaron de realizar este tipo de partos, indicando una cesárea programada como primera elección y en algunos casos la única opción. Esto hizo que muchos sanitarios no estuviesen formados e incluso no hubiesen atendido nunca en su carrera profesional un parto de nalgas.
En el año 2003 se publicó una encuesta realizada a 80 centros de 23 países, de los que el 92,5% había abandonado la práctica del parto de nalgas. En España, sólo en el País Vasco y en algunos centros de Canarias, Madrid y Barcelona se siguieron realizando los partos de nalgas.
Pasados unos años, se realizaron más estudios que cuestionaban los resultados del estudio mencionado anteriormente. Una de las cosas que se cuestionaban era que los hospitales que fueron estudiados eran centros muy medicalizados con protocolos poco actualizados.
Es en el 2006, cuando se realiza otro estudio de magnitud cuatro veces mayor, no muestra diferencias ni en la morbilidad neonatal ni en la mortalidad perinatal entre los partos vaginales de nalgas y las cesáreas. Este estudio, llamado “PREMODA”, hizo que los protocolos sobre presentación podálica a término comenzaran a cambiar de nuevo.
La SEGO publica un protocolo nuevo en el año 2011, en el que ya no se recomienda la cesárea como primera opción siempre teniendo en cuenta los siguientes criterios:
  • Feto con crecimiento intrauterino adecuado y peso estimado inferior a 4kg.
  • Actitud de la cabeza fetal en flexión o indiferente, (en ningún caso el bebé puede estar mirando hacia arriba). Esto se determina mediante ecografía una vez el parto se ha desencadenado.
  • Presentación de nalgas puras (con las piernas hacia arriba, el culo encajado en el canal de parto) o de nalgas completas (ambos pies en el canal de parto).
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¿Es seguro el parto de nalgas?Foto: Istock

Dos factores que se excluyeron para indicar cesárea programada fue la edad materna o haber tenido uno o más hijos anteriormente, pudiendo así intentar un parto vaginal de nalgas.
Se ha comprobado que las cesáreas programadas, en la mayoría de los casos no tienen beneficios para el bebé, es más, aunque se sepa que terminará en cesárea (por elección materna), el simple hecho de desencadenar el trabajo de parto, tiene múltiples beneficios para la adaptación del bebé a la vida extrauterina por todas las hormonas que intervienen en ese proceso. Hay muchos bebés que se dan la vuelta en el momento del parto, debido a las contracciones y los movimientos durante el periodo de dilatación, por lo que es posible que un bebé de nalgas a término acabe naciendo en cefálica y se de la vuelta en el último momento.

¿Si mi bebé no se voltea, me harán una cesárea?

En España y en muchos otros países, existen pocas opciones de tener la opción de un parto vaginal si tu bebé se encuentra en posición de nalgas. Esto no pasa por que sea algo poco seguro, si no por que muchos países no están formados para ello.
En cambio, en los países nórdicos, y en UK entre otros, donde la obstetricia está muy actualizada, los partos de nalgas se consideran partos dentro de la normalidad. Los sanitarios reciben formación actualizada frecuentemente y las propias matronas atienden estos partos.

¿Hay opciones de que se dé la vuelta?

Entre la semana 28 y la semana 32 del embarazo, la mayoría de los bebés se dan la vuelta y se colocan en posición cefálica.
Entre un 3% y un 4% de los embarazos a término corresponden a un bebé en esta posición.
Si su bebé no está en la posición con la cabeza hacia abajo después de las 36 semanas, el sanitario que te haga el seguimiento debería ofrecerte diferentes opciones, entre las que encontramos:
  • Moxibustión.
  • Versión cefálica externa.
  • Acupuntura.
  • Realizar diferentes posiciones que relajen las estructuras de la pelvis y ayuden al bebé a encajarse con la cabeza abajo.
Todas estas técnicas las explicaremos con detalle en el siguiente artículo.

Diplomada en Enfermeriìa por la Universidad Autoìnoma de Madrid y especializada en Obstetricia y Ginecología, trabajo como matrona poniendo en praìctica un cuidado personalizado, humanizado y cercano hacia la mujer embarazada y su pareja, para asiì poder disfrutar de este momento tan importante sin miedos, empoderada y segura de siì misma.

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