Jornada escolar

Horario escolar en España: ¿por qué nuestros niños pasan más tiempo en el cole que en otros países europeos?

Los niños españoles tienen de media unas cinco horas de clase cada día, pero sus jornadas escolares son más largas que en los países vecinos. ¿Por qué? Hay dos causas claras: la pausa de la comida y el horario partido. ¿Podemos o debemos invertir esa tendencia?

La vuelta al cole ha reabierto el debate sobre los horarios de los colegios de primaria en España. Y es que si de media, nuestros niños pasan el mismo tiempo que sus homólogos europeos en las aulas, lo cierto es que sus jornadas escolares son, en la inmensa mayoría de los casos, más largas.

¿La razón? Básicamente hay dos. El horario partido y la pausa que se hace al mediodía para la comida. Una pausa que además suele ser de dos horas –de 12.30 a 14.30- prolongando de esa forma el tiempo que nuestros niños permanecen cada día en sus centros educativos.

Según los datos de Statista, reflejados en el gráfico que acompaña a esta publicación, los niños españoles comienzan sus clases a las 9 de la mañana y las terminan a las cuatro de la tarde. De esas siete horas, cinco son para las clases y dos para la comida.

Si dejamos a un lado a Francia, cuya jornada escolar es aún más larga, siendo de media de 8.30 a 16.30 con dos horas para la comida –de 11.30 a 13.30- España es el país en el que los niños pasan más tiempo en la escuela.

Los datos de Statista ponen en negro sobre blanco que en Reino Unido la jornada escolar es de 6 horas (de las que una es para el almuerzo) y en otros países próximos como Alemania e Irlanda es más corta, de cinco horas, incluyendo el almuerzo.

Jornada continua

¿Nos estamos entonces equivocando? ¿Hasta qué punto pueden nuestros niños tener una jornada escolar de siete horas, empezando de media a la misma hora que los peques europeos pero terminando más tarde? ¿Hasta qué punto nosotros, los padres, podemos hacer frente a jornadas escolares más cortas?

He aquí el dilema. Y para muestra, lo que ya ocurre en algunas Comunidades Autónomas donde los centros educativos tienen la opción de apostar por una jornada continua o por una partida para sus escolares.

En esas Comunidades –Asturias, Galicia, Castilla-La Mancha, Castilla y León, Madrid, Cantabria y La Rioja-, los centros escolares pueden ofertar un proyecto educativo condensado en horas. En esos casos, los niños empiezan las clases a las 9 de la mañana y las acaban a las dos de la tarde. Eso sí, sin pausas para el almuerzo ni para la comida.

Aunque este horario acorta su jornada escolar dejando más horas del día libres para que nuestros hijos hagan otras actividades, por el momento no hay pruebas que atesoren que este horario es mejor para los menores, para su desarrollo académico y para su rendimiento escolar.

La polémica a debate

Y es aquí donde entra en juego la polémica. Porque mientras hay quienes sostienen que los horarios de la jornada continua son mejores para los niños, hay quienes dicen que lo único cierto hasta el momento es que esos horarios son mejores para los profesores, quienes ven acortada en la mayoría de los casos su jornada laboral.

El problema no se circunscribe sólo a niños y profesores. Si por si esto no fuera ya lo suficientemente importante, el ‘problema’ de la jornada continua en los centros educativos es para muchos padres. Y es que son millones los que en España no pueden terminar sus horarios laborales a tiempo para ir a buscar a sus hijos al colegio cuando éstos tienen la jornada partida. Ni siquiera cuando esos progenitores se acogen al derecho de reducirse la jornada. Visto lo visto, ¿cómo llegarían a tiempo si sus hijos terminasen las clases a las dos del mediodía?

¿Es la solución apuntar a los niños a un sinfín de extraescolares para que a los padres les de tiempo de ir a buscarlos? Sin duda, la polémica está servida y el debate, lejos de haber tocado a su fin, no ha hecho más que empezar. Continuará… 

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