Deportes

Cómo y a qué edad probar la natación sincronizada

Es una de las disciplinas deportivas que más llama la atención del espectador inexperto cuando la ve en televisión, sobre todo de los niños pequeños que alucinan con este precioso ballet acuático.

Conocida como ballet acuático en sus inicios y como natación sincronizada hasta que poco a poco se ha ido imponiendo el término natación artística, esta disciplina deportiva es una de las más atractivas para los espectadores de los Juegos Olímpicos, cita que suele despertar el interés de este tipo de deportes minoritarios. 

En el caso de la sincro, forma recortada con la que también se la conoce popularmente, las dudas que despierta entre los espectadores que no son expertos en la materia, son dos por encima de todas: si se trata de un deporte exclusivamente femenino -en los Juegos solo compiten mujeres- y, si hay peques en casa que se interesan por ella, a qué edad pueden practicarla. 

Pues bien, ambas preguntas tienen respuestas concretas afortunadamente. La primera es un no, ya que la natación artística sí es un deporte mixto aunque desde los JJOO de Los Ángeles 84 solo compitan mujeres en ellos. Esta decisión la tomó entonces el Comité Organizador para poder incluir en el programa más deportes exclusivamente femeninos. Pero desde los Juegos de Helsinki de 1952, la sincro había formado parte del programa olímpico como deporte mixto. Veremos si con el tiempo vuelve a ser así. De momento, sí lo es en los campeonatos del Mundo, donde los hombres participaron por primera vez en la edición del año 2015 celebrada en Kazán, Rusia. 

Por lo tanto, la natación artística es una disciplina que pueden practicar también los niños. De hecho, las escuelas de este deporte en nuestro país son en su mayoría mixtas, como es el caso de Glu Sirenas Valencia, cuyo objetivo con las clases de natación artística para niños es “convertir el deporte en algo divertido y atractivo, sobretodo para los más peques, entrelazando la música, la natación y el ballet”, que son las disciplinas involucrados en este bello deporte junto a la gimnasia.

La edad recomendada

Para empezar a practicar natación artística es conveniente esperar un poquito más que en el caso de otras disciplinas deportivas porque los peques deben dominar el entorno acuático, de ahí que la natación convencional sea el primer paso. Es a partir de los 6 años, 8 en algunas escuelas como Casco Antiguo en Madrid, cuando ya pueden iniciarse en este deporte que permite desarrollar la flexibilidad, la resistencia, la creatividad, el sentido del ritmo, la concentración y el espíritu de equipo, entre otros factores.

El trabajo de aprendizaje de la natación artística, una vez los niños saben nadar bien, comienza fuera del agua, tal y como explican desde Glu Sirenas: “Siempre empezamos los entrenos de natación con ejercicios en seco, donde trabajamos flexibilidad, coordinación, control postural… Cualidades muy importantes en nuestro deporte”. Con el entrenamiento en seco se consigue que los peques se familiaricen con posiciones básicas de esta disciplina -plataformas y saltos-, por lo que es un paso previo fundamental para que pueden conocer y controlar su cuerpo dentro del agua, que es la segunda parte del proceso de aprendizaje. 

A lo aprendido en seco, los niños y niñas tendrán que añadir conocimientos de flotación y apnea, pero este reto no se acomete hasta que no se dominan las cuestiones básicas descritas fuera del agua. 

Fotografía general de la competición

La natación artística, para quien no lo sepa, se puede practicar en solitario pero las dos categorías principales, las que son olímpicas, son los dúos, donde un nadador se coordina con otro a tiempo con la música, y los equipos, donde hacen lo propio hasta ocho nadadores. 

En las competiciones, aunque esto algo que no compete para la iniciación en la sincronizada, se ejecutan dos rutinas: la técnica, en la que deben incluirse movimientos y elementos predeterminados en un orden específico, y la rutina libre, donde los nadadores tienen libertad para incluir aquellos elementos que deseen por lo que es se fomenta y se valora más la creatividad, no solo la calidad técnica y la dificultad.

Ambas rutinas se realizan frente a grupos de jueces, que puntúa las distintas actuaciones en base a unas pautas concretas y estrictas.

Rubén

Rubén García Díaz

Papá de dos niñas y periodista, la mejor combinación para que broten dudas, curiosidades, consejos efectivos (también otros que no lo son tanto) y experiencias satisfactorias que compartir en este espacio privilegiado para ello.

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