Fertilidad y Lactancia materna

¿Se pueden tomar anticonceptivos mientras se amamanta al bebé?

Aunque se considera que la lactancia materna puede ser un método anticonceptivo útil durante los primeros meses de lactancia materna (exclusiva), no debe tomarse como una opción de control de la natalidad.

Se suele decir que la lactancia materna, por sí sola, se convierte en una forma útil de método anticonceptivo; en definitiva, una opción adecuada de control de la natalidad. Como ya te hemos comentado en algún que otro momento, en realidad esto es cierto, pero solo parcialmente.

La lactancia materna reduce las posibilidades de quedar embarazada únicamente cuando se está amantando al bebé de manera exclusiva e intensiva, y solo es confiable durante un período máximo de 6 meses después del nacimiento del bebé. Así, para que verdaderamente funcione, es necesario alimentar al bebé exclusivamente con leche materna al menos durante el día cada cada cuatro horas, y durante la noche cada seis horas, no ofreciéndole ningún tipo de suplemento.

Pero el riesgo de embarazo existe, en especial si se confía únicamente en la lactancia materna como método anticonceptivo. De hecho, después del parto es posible que el primer período pueda aparecer apenas unas semanas después, y lo más común es que la mamá no sepa con seguridad si ha ovulado o no, por lo que el peligro de quedarse embarazada durante la lactancia continúa igualmente. Es más, cuando ya ha aparecido la menstruación en algún momento, el método no es efectivo.

Por tanto, especialmente si te preocupa quedarte embarazada durante la lactancia materna, una mejor opción es preguntarle al médico acerca de las distintas posibilidades que existen. Dado que el estrógeno se ha relacionado con una disminución del suministro de leche en las mamás que dan el pecho, es posible que sea necesario evitar tratamientos anticonceptivos que contengan esta hormona.

Por suerte, existen distintas opciones disponibles para prevenir el embarazo, y que además son perfectamente compatibles con la lactancia materna.

¿Qué anticonceptivos orales son compatibles con la lactancia materna?

Debemos tener en cuenta que no todos los anticonceptivos orales son compatibles con la lactancia materna. Aunque esto no significa necesariamente que no existen otras opciones de pastillas anticonceptivas disponibles, y por tanto adecuadas.

Dado que las pastillas a base de estrógenos no son recomendadas, al poder disminuir el suministro óptimo de leche, lo más recomendable es optar por pastillas anticonceptivas progestínicas, las cuales contienen progesterona en lugar de estrógenos.

El funcionamiento de la pastilla progestínica pura actúa modificando el ambiente uterino, de manera que lo vuelve inadecuado para la anidación del ovocito, en caso de que éste fuera fecundado. Además, la píldora progestínica de nueva generación no solo actúa de esta manera, sino que además es capaz de inhibir la ovulación. Su eficacia alcanza el 99 por ciento, siempre y cuando se tome de forma correcta.

¿Por qué las píldoras anticonceptivas con estrógenos no son adecuadas?

Fundamentalmente existen dos tipos de píldoras anticonceptivas: las pastillas combinadas, que incluyen estrógeno y progestina, y aquellas que únicamente contienen progestina, la cual es también conocida como “mini píldora”. La progestina es una forma sintética de la hormona progesterona. 

Aunque en cualquier otra etapa o momento las píldoras anticonceptivas estrogénicas son consideradas seguras, no ocurre lo mismo durante la lactancia materna. Se ha demostrado que el estrógeno puede interferir en la lactancia, produciendo menos leche.

Por tanto, lo más probable es que el médico recomiende otras opciones, como las píldoras sin estrógenos, en lugar de las combinadas. Por otro lado, las píldoras combinadas pueden no ser recomendables durante las primeras semanas después del parto, ya que pueden aumentar el riesgo de formación de coágulos sanguíneos.

Otros métodos anticonceptivos seguros durante la lactancia materna

DIU

Los dispositivos intrauterinos son dispositivos en forma de T, compatibles con la lactancia materna y con una eficacia demostrada de entre un 98 y un 99 por ciento. Se convierten, por tanto, en uno de los métodos anticonceptivos más efectivos del mercado.

Existen dos tipos de DIU disponibles, los hormonales y no hormonales. Entre los no hormonales destaca principalmente el DIU de cobre, de acción inmediata y que puede se utilizado durante un máximo de 5 años. No obstante, puede ocasionar menstruaciones ocasionales pero más abundantes, y también más dolorosas. El DIU hormonal es compatible porque contiene progestina, la cual espesa el moco cervical para evitar que los espermatozoides puedan llegar al útero con normalidad. Es también de acción inmediata, presenta una duración mínima de 5 años, y suele ayudar a que las menstruaciones sean más livianas. 

Diafragma

Consiste en una pequeña copa de silicona o látex que se inserta en la vagina hasta dos horas antes de la relación sexual. Se ajusta sobre el cuello uterino, con el fin de evitar que los espermatozoides lleguen al útero.

Para utilizarlo es necesario una exploración ginecológica previa, puesto que es preciso conocer el tipo y tamaño adecuado, lo que ayudará también a que la mujer aprenda a colocárselo correctamente.

Se estima que tiene una eficacia del 60 por ciento, aunque cuando se combina como una crema espermicida, su eficacia puede alcanzar el 90 por ciento.

Progestínico subcutáneo (Implante)

Conocido como progestínico subcutáneo, consiste en un pequeño cilindro, completamente flexible, que mide alrededor de 10 milímetros de diámetro y 4 centímetros de largo, el cual es insertado debajo de la piel en la parte superior del brazo, después de aplicar una pequeñísima cantidad de anestesia local.

Una vez colocado, la progestina es emitida directamente al flujo sanguíneo, ayudando a evitar que los ovarios puedan liberar óvulos y espesando el moco cervical. Así, el implante puede ayudar a prevenir el embarazo durante un máximo de 4 años, y presenta una efectividad del 99 por ciento. 

El preservativo (Condón)

El preservativo ayuda a controlar la natalidad al impedir que los espermatozoides entren en la vagina. Y, además, es el único método anticonceptivo que ayuda a proteger contra las enfermedades de transmisión sexual.

Si se utiliza perfectamente, presenta una eficacia de cerca de un 98 por ciento. Para ello, el condón debe colocarse antes de comenzar la relación íntima. Y puede ser utilizado desde el momento en el que finalizan los 40 días del puerperio.

Christian Pérez

Christian Pérez

CEO y Editor de Contenidos en Gaia Media Magazines, especializado en maternidad, salud, ciencia y nutrición.

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