Recién nacidos

El beso del ángel y la picadura de la cigüeña: las manchas rojas en la piel de los bebés más frecuentes

Es frecuente que algunos bebés nazcan con alguna mancha roja en su piel. Las más frecuentes son las conocidas como “el beso del ángel” y “la picadura de la cigüeña”. Explicamos qué son y a qué se deben.

bebé llorando
Foto Istock

Seguro que en más de una ocasión hemos visto un bebé con una mancha roja sobre la frente o en la nuca. Las más frecuentes se denominan “el beso del ángel” o “la picadura de la cigüeña”, son benignas, suelen desaparecer con el tiempo y en la mayoría de los casos no requieren tratamiento.

El beso del ángel

Es el nombre que recibe una de las manchas rojas que suele aparecer en el rostro de los bebés con más frecuencia tras el nacimiento. Se denomina así porque antes se decía que lo que la producía era el beso de un ángel sobre la frente del bebé recién nacido, un gesto cariñoso que lo ángeles tenían con los niños cuando llegaban al mundo para bendecirlos pero que, en ocasiones, podía dejar una mancha roja en el lugar besado. Esta mancha puede aparecer en la frente, entre las cejas o en los párpados. Se trata de una mancha de nacimiento que, por lo general, suele desaparecer como tarde alrededor del año y medio.

La picadura de la cigüeña o picotazo de la cigüeña

Se trata de otra mancha roja muy característica que suele aparecer en la zona de la nuca de muchos bebés. Recibe este nombre porque tradicionalmente se contaba que esta marca la producía la cigüeña al llevar a los niños volando para llevárselos a sus padres y, durante el vuelo, rozaban con su largo pico esta zona del cuerpo del bebé, dejando la mencionada manchita roja. En realidad, se trata de nuevo de una mancha de nacimiento que, a diferencia de la llamada “el beso del ángel” suele tardar más en desaparecer e incluso puede quedarse para siempre.

¿Por qué se producen estas manchas rojas?

Dejando de lado la literatura que se asocia al origen o causa de estas manchas rojas, hay que explicar que realmente se trata de las conocidas médicamente como “manchas salmón” (debido a su color rosado), “nevus flamios”, “nevus simple” o angiomas planos. Se producen debido a una acumulación de vasos sanguíneos que se encuentran cerca de la superficie de la piel, lo que hace que se observe ese color rosado. Las manchas salmón son muy frecuentes, de hecho se calcula que en torno al 40%-50% de los recién nacidos las presentan durante los primeros días después de su nacimiento. De hecho, la mayoría de niños nace con manchas rojizas que, con el paso del tiempo, en la mayoría de los casos suelen ir desapareciendo. Mientras están en el vientre materno, la mayoría de bebés presentan estas manchas, pero al nacer muchos bebés ya no las tienen. 

Aunque suelen provocar alarma entre los padres, son benignas, no suelen requerir tratamiento y, como decíamos, generalmente acaban desapareciendo con el tiempo, aunque como comentábamos “la picadura de la cigüeña” puede no llegar a desaparecer en algunos casos.

Las manchas salmón suelen aparecer en la frente, los párpados, la boca o la nuca, pero también pueden localizarse en la nariz o en el cuero cabelludo. Cuando el bebé llora, está acalorado o se ríe mucho suelen verse mucho más.

Tratamiento para estas manchas

Como ya hemos indicado, estas manchas benignas no suelen requerir ningún tratamiento y en líneas generales acaban desapareciendo por sí solas antes o después, sin embargo, como hay algunos casos en los que pueden permanecer durante muchos años, hay personas que recurren a eliminarlas mediante láser, pero siempre debe ser asesorado y recomendado por un profesional.

foto firma

Cristina Cantudo

Soy periodista y mi pasión es comunicar, conectar con la gente y convertir en palabras las ideas. Soy amante de la lectura, la poesía, me encanta viajar, descubrir y aprender. Intentaré compartir con vosotros todo lo que me resulte interesante y emocionante.

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