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Por qué el agua de anís no es adecuado para calmar los cólicos del bebé: posibles riesgos

Mientras que los cólicos del lactancia tienden a ser muy comunes, sobre todo en bebés pequeños, algunos remedios naturales, como es el caso del agua de anís, se han convertido en algunos de los más habituales en muchas casas. Sin embargo, los expertos alertan acerca de sus posibles consecuencias en el bebé, especialmente cuando no se escoge la variedad segura.

Ofrecer agua de anís al bebé cuando tiene cólicos o sentimos que tiene algún tipo de malestar digestivo o estomacal se ha convertido en uno de los remedios naturales más comunes y conocidos, el cual, de hecho, ha conseguido pasar de generación en generación, hasta llegar a nuestros días.
Se caracteriza por ser un remedio casero similar al agua de manzanilla, el cual también se ofrece al bebé en situaciones similares; o cuando, por ejemplo, se encuentra muy nervioso, con la finalidad de relajarlo y que concilie mejor el sueño.
Sin embargo, muchos expertos advierten acerca de los posibles riesgos que podría suponer este tipo de remedios para el bebé, en especial para el bebé lactante y que todavía es demasiado pequeño como para tomar una bebida de hierbas, aún cuando se trate de una bebida muy suave en lo que a concentración se refiere.

¿Qué es el agua de anís?

La conocida popularmente como agua de anís consiste básicamente en infundir en agua caliente o hirviendo anís con la finalidad de preparar una infusión, la cual comúnmente se ofrece a los bebés que presentan cólicos o cualquier tipo de malestar estomacal.
Para elaborarlo se pueden utilizar distintas variedades de anís, entre las que nos podemos encontrar fundamentalmente dos opciones: el anís verde o común y el anís estrellado. Por tanto, el agua de anís será cualquier bebida infusionada elaborada con alguna de estas dos variedades, en agua caliente.

¿Qué son los cólicos del bebé y por qué se producen?

Diagnosticar al bebé con cólicos puede llegar a ser, para los padres, enormemente angustiante y estresante. Se trata de una serie de síntomas que se diagnostican cuando el bebé sufre episodios de llanto inexplicables y graves diariamente, algo que suele ocurrir comúnmente al llegar la noche.
No se trata en realidad de una condición médica. O, dicho de otra forma, no se trata de una condición o afección para la que la medicina haya encontrado una razón, al menos por el momento.
Por tanto, sí encontramos una definición básica de cólico infantil: ocurre cuando un bebé llora durante más de 3 horas día, más de 3 días a la semana, en el que, además, se han descartado todas las demás causas o motivos del llanto.
Se estima que entre un 10 a un 20 por ciento de los bebés son diagnosticados con cólicos, y el hecho de que un bebé sea alimentado con leche de fórmula no significa que tenga más papeletas para padecerlos. De hecho, se ha encontrado que es una condición común tanto en bebés lactantes que se alimentan de leche materna como de fórmula.

¿Por qué el agua de anís no es muy seguro en bebés?

Durante años, el agua de anís, al igual que ocurre con el té de manzanilla, se ha situado como uno de los remedios más populares a la hora de intentar calmar los cólicos y las molestias asociadas a los cólicos en el bebé, no solo por las cualidades calmantes y relajantes de esta hierba, sino por sus propiedades antiespasmódicas.
Sin embargo, el uso de determinadas variedades sí puede convertirse en un riesgo para el bebé, ya que los contaminantes presentes en este té podrían acabar causando problemas neurológicos peligrosos en el pequeño.
Foto: Istock

Cólicos del bebé y anís estrelladoFoto: Istock

En los últimos años, se ha encontrado una evidencia cada vez más crecientes de contaminación cruzada entre el Illicium verum (anís estrellado chino), considerado generalmente como seguro, y el Illicium anisatum (anís estrellado japonés), que contiene potentes toxinas nerviosas.
Ya en el año 2004, en la revista Pediatrics, los especialistas informaron de que tuvieron que tratar a siete bebés, con edades comprendidas entre los 2 a 12 meses de edad, con signos de intoxicación por anís estrellado, que incluyeron síntomas como nerviosismo, irritabilidad, vómitos, movimientos espasmódicos y convulsiones.
De hecho, se encontró que todos los bebés habían recibido en casa un té de hierbas con anís estrellado (la popularmente conocida como agua de anís), al menos una vez, aunque las dosis variaron, así como el volumen de administración en los niños.
Concretamente, la variedad Illicium verum se caracteriza por ser una variedad difícil de diferenciar de la variedad considerada como más peligrosa, la Illicium anisatum, que no solo no contiene propiedades medicinales sino que, además, es tóxica, de manera que, después de una pequeña ingestión, podría originar problemas gastrointestinales y neurológicos, siendo muy peligrosa para los bebés. 
Aunque, en el estudio, los bebés experimentaron una recuperación completa dentro de las 48 horas posteriores al tratamiento, los expertos coinciden en señalar que el agua de anís estrellado no se debería proporcionar a los bebés, debido a su peligro potencial.

Colaborador de Ser Padres, especializado en divulgación científica y sanitaria, maternidad y embarazo. También se dedica a la verificación de hechos (fact-checking).

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