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A mi bebé le salen ronchas y desaparecen al poco, ¿qué puede ser?

Son múltiples las causas que pueden derivar en una urticaria, y es importante detectar cuál de ellas puede ser porque es clave para saber a qué nivel de gravedad puede llegar el problema.

Ronchas es una palabra de dudoso sentido estético con la que nos referimos en lenguaje vulgar a la urticaria, que no es otra cosa que la inflamación de la piel. Esta inflamación tiene distintas caras y puede aparecer en cualquier parte del cuerpo, aunque hay zonas más sensibles que otras. Lo normal es que se muestre como un enrojecimiento de la piel, pero también puede tener relieve, o estar palidecida, incluso con un borde rojo solamente, y hasta con una especie de granitos propios de una reacción alérgica, por ejemplo.
La urticaria es muy común en los seres humanos porque las causas que la producen también son muy variadas. En cualquier caso, el primer punto importante que hay que aclarar sobre este tipo de reacciones de la piel es que no son contagiosas. Son brotes exclusivos de la persona que los sufre -lógicamente, no estamos hablando de la reacción de algunas enfermedades que sí son contagiosas, como la varicela-, y pueden durar unos días, pero también meses. Incluso pueden ir cambiando de zona.

Por qué sucede

La urticaria, o ronchas en la piel, se produce siempre de la misma forma: el cuerpo libera histamina, una sustancia química presente en el organismo. Es curioso que la reacción sea la misma cuando el origen puede ser tan variado, incluso en los bebés.
Una de las más habituales causas de la urticaria son las picaduras de insectos o mordeduras. Hay personas más sensibles a este tipo de agresiones, o que son alérgicos, y eso puede generar que aparezcan ronchas en la piel.
Una segunda causa son las alergias alimentarias, siendo la leche, el huevo los frutos secos, las harinas, los pescados y mariscos las más habituales. Por este motivo, para detectarlas lo antes posible, se deben seguir determinadas pautas a la hora de introducir nuevos alimentos a los recién nacidos a partir de los seis meses de edad.
Un tercer motivo es la reacción al roce de la piel con algo que produzca ronchas en el pequeño. Por ejemplo, una planta. Algo similar puede ocurrir si entra en contacto con animales que le produzcan alergia, como gatos o perros, o con sustancias como el polen.
No hay que olvidarse de que los cambios de temperatura bruscos, especialmente en invierno y en climas secos, pueden provocar urticaria en mayores y pequeños. Y otra de las causas que pueden provocar alergias en los bebés son las relacionadas con las enfermedades y los tratamientos para superarlas. Hay resfriados que las provocan, por ejemplo. Y también algunas medicinas, sobre todo los antibióticos.

Cómo tratarlas

Para tratar la urticaria es fundamental conocer el motivo, ya que no es lo mismo una alergia que una reacción al frío. Esta última se puede superar con una buena crema hidratante para bebés y, en cambio, una reacción alérgica conlleva tratamientos muy específicos y más complejos generalmente. Eso sí, en este último caso, es importante actuar rápido dándole un baño de agua al pequeño y valorar si es necesario acudir al médico.
En caso de no ser la primera vez que le sucede , es posible que ya sepáis cómo actuar porque el médico os lo ha pautado, pero si es la primera vez que le ocurre, es recomendable acudir al médico. Con urgencia si es grave -muchas ronchas en distintas partes del cuerpo o problemas respiratorios, por ejemplo- o pidiendo cita en el pediatra si la reacción es leve.
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