Náuseas y lactancia

Náuseas durante la lactancia: por qué ocurren y cómo tratarlas

Es muy probable que ya sepas que las náuseas -matutinas o no- son tremendamente habituales durante la gestación. Pero ¿sabías que también pueden surgir durante la lactancia materna? Suelen durar algunas semanas, aunque en la mayoría de los casos desaparecen a medida que la lactancia avanza.

Las náuseas son consideradas como uno de los síntomas más comunes del embarazo, especialmente durante las primeras semanas. No en vano, es tremendamente habitual que muchas personas tiendan a identificarlas como algunos de los primeros síntomas de embarazo. Y aunque disminuyen a medida que la gestación avanza, en ocasiones pueden no desaparecer hasta poco después del parto.

Pero lo que pocas mamás saben es que, en ocasiones, también pueden surgir náuseas durante la lactancia materna. En estos casos, lo más habitual es que la embarazada ya tuviera náuseas durante la gestación, continúen después del parto y, finalmente, sigan durante la fase de lactancia.

Aunque es cierto que las náuseas pueden estar igualmente relacionadas con la lactancia, la realidad es que no son tan comunes como durante el embarazo.

Causas de las náuseas durante la lactancia materna

Si ahora mismo estás dando el pecho, y de vez en cuando sientes náuseas, es muy probable que pienses que la principal “culpable” es la lactancia materna. Sin embargo, la realidad es bien diferente: la lactancia materna no es una causa directa.

No obstante, sí es cierto que distintos factores asociados con la lactancia materna pueden desencadenar esta afección en algunas mamás. A continuación, descubrimos algunas de las causas más comunes.

Cambios hormonales (en especial la oxitocina)

La oxitocina es una hormona que posee un papel imprescindible durante la lactancia materna. Y es que cuando el bebé succiona el pezón de la mamá se genera un estímulo que llega hasta el hipotálamo, y ocasiona la liberación de la oxitocina en forma de pulsos, los cuales a su vez estimulan la producción de prolactina.

Dicho de otra forma, la oxitocina indica al pecho de la mamá que libere leche. Es un fenómeno que popularmente se conoce bajo el nombre de bajada de leche o, técnicamente, reflejo de eyección de leche.

Esta hormona podría ocasionar algunos cambios en el cuerpo de la madre. Y, efectivamente, las náuseas podrían ser uno de ellos.

Por otro lado, a medida que el bebé crece, su necesidad de leche materna aumenta. Este aumento en la producción de leche materna podría alterar todavía más las hormonas, aumentando las posibilidades de que surjan náuseas.

Depresión posparto

Si se experimenta depresión posparto, es posible que el médico pueda recetar antidepresivos. Si bien es cierto que estos fármacos son absoluta y completamente seguros para el bebé durante la lactancia materna, tienen un efecto secundario poco conocido: pueden causar náuseas.

Debemos recordar que la depresión posparto es un trastorno grave, que no debe nunca tomarse a la ligera. No puede ser confundida con la tristeza posparto que habitualmente experimentan muchas madres una o dos semanas después del nacimiento del bebé, y la cual sí es completamente normal.

Hambre y deshidratación

Se estima que, de media, durante la lactancia materna la mamá necesita entre 400 a 500 calorías adicionales al día. Sin embargo, mantener una dieta insuficiente para satisfacer esa demanda adicional de calorías podría acabar provocando hambre. Y el estómago vacío provoca náuseas

A su vez, el hambre puede aumentar el riesgo de reflujo, lo que provoca también náuseas y acidez estomacal.

La deshidratación podría también ser otra causa relacionada. Puede ocurrir cuando la mamá no se hidrata lo suficiente, algo muy común durante la lactancia.

Fatiga 

Es común que, durante los primeros meses de vida del bebé, las mamás a menudo no duerman lo suficiente y experimenten cansancio y fatiga. Estas condiciones podrían sumarse igualmente a otros factores desencadenantes, y originar la aparición de náuseas.

Nuevo embarazo

Si las náuseas y los vómitos continúan incluso meses después del parto, y se ha mantenido alguna relación sexual sin protección, es conveniente realizar una prueba de embarazo. Como ya te hemos explicado en varios momentos, las náuseas pueden ser un síntoma de embarazo, y se ha demostrado que estas tienden a empeorar cuando la mamá está embarazada y amamantando.

Consejos útiles para tratar las náuseas durante la lactancia materna

La mayoría de las opciones de tratamiento que se siguen durante la lactancia materna a la hora de reducir las náuseas son absolutamente las mismas que durante la gestación. Por tanto, si ya las sufriste en el embarazo es muy probable que debas hacer lo mismo que hacías en su momento para disminuirlas y controlarlas. En cualquier caso, a continuación, te recomendamos algunos de los consejos básicos para combatirlas:

  • Antes y durante la sesión de lactancia. A la mayoría de las mamás les ayuda tomar algo y comer carbohidratos complejos justo antes y / o durante la sesión de lactancia.
  • A la hora de evitar niveles bajos de azúcar en sangre. Es aconsejable tener siempre a mano fruta seca, frutos secos o un paquetito de galletas saladas. También los expertos aconsejan intentar comer bocadillos con frecuencia.
  • La hidratación es fundamental. Es conveniente intentar aumentar la ingesta de líquidos. Recuerda que cuando tenemos sed significa que es una señal de que nuestro cuerpo ya se encuentra ligeramente deshidratado, por lo que es conveniente beber agua y otros líquidos antes de que la sed aparezca. No en vano, muchas mamás descubren que sus náuseas desaparecen cuando empezaron a tomar más cantidad de agua.
  • Paciencia. Aunque pueden surgir a los pocos días tras el nacimiento del bebé, y durar algunas semanas, en muchas ocasiones acaban desapareciendo una vez ha transcurrido el primer mes de vida del recién nacido.

¿Se pueden prevenir?

Al igual que es posible disminuir muchas de las molestias asociadas a las náuseas matutinas durante el embarazo, o incluso prevenirlas en algunos casos, durante la lactancia materna también es útil seguir algunos consejos básicos que podrían ser de cierta ayuda:

  • Tener a mano algunas galletitas saladas o frutas secas pueden ser útiles cuando se tenga hambre.
  • Durante cada sesión de lactancia se recomienda beber sorbos de agua. También es posible optar por sopas, caldos y jugos de frutas naturales, siempre y cuando sean caseros y no tengan azúcar añadida.
  • Es aconsejable consumir siempre alimentos nutritivos y saludables. La comida basura, demasiado grasa o picante, podría aumentar el riesgo de náuseas y además provocar reflujo gastroesofágico.
  • El descanso es imprescindible, sobre todo durante las primeras semanas y meses tras el nacimiento del bebé. Es recomendable intentar dormir cuando el bebé duerma e incluso buscar la ayuda del papá, familiares y amigos siempre que sea necesario.

Por otro lado, también es útil evitar todos aquellos elementos o factores que podrían desencadenar la aparición de las náuseas. En muchos casos, si tuviste náuseas durante el embarazo, lo más probable es que los mismos olores o sabores te las produzcan nuevamente en la lactancia.

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Christian Pérez

Christian Pérez

CEO y Editor de Natursan.

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