Evita que aparezca

El bebé y la tos nocturna, ¿por qué se produce?

Evidentemente, que esté resfriado es un argumento de mucho peso para ello, pero es un síntoma que también puede hacer acto de presencia durante el descaso por una congestión pasajera que puede estar relacionada con otros motivos.

Bebé en la cuna
Bebé en la cuna (Foto: iStock)

De repente, horas después de dejarle en perfectas condiciones de salud en su cunita y despedirle con un beso y un “buenas noches, cariño”, tu bebé se pone a toser y todas las alarmas se encienden. ¿Qué está pasando? ¿Se habrá constipado de repente? No tiene por qué. Puede ser, por supuesto, que sean los primeros síntomas de un resfriado que todavía no había dado la cara; también de algún otro virus que tenga la tos entre sus síntomas habituales. Pero esta puede aparecer durante las horas de descanso por diversos motivos, algunos de ellos ajenos a la salud. Y es bueno conocerlos, ya que la mayoría de ellos son evitables y dependen directamente de los padres. 

La sequedad y el exceso de aire caliente generado en una habitación por un radiador abierto con la calefacción encendida es una de las principales causas, quitando los mencionados virus, que pueden ocasionar tos en el bebé por la noche. Este irrita la mucosa de las vías respiratorias y facilita que se obstruya la nariz al secar la mucosidad que se produce habitualmente. Es muy típico en estos casos que junto a la tos, el bebé amanezca con moquitos secos cerca de las fosas nasales.

Procura que haya una buena ventilación

Este es uno de los motivos que hace tan recomendable ventilar la habitación infantil al menos unos minutos antes de la hora de ir a la cama. En invierno, cuando no es posible abrir la ventana por el frío que entra, se puede hacer quitando la calefacción antes o al menos cerrando el radiador de la habitación, y dejando la puerta de esta abierta para que ventile con el propio aire de la vivienda. Además, también se puede encender brevemente un humidificador que se apague cuando el pequeño ocupe su cuna. 

Es extraño que si la ventilación es adecuada y no hay exceso de sequedad en el ambiente se produzca tos nocturna si el bebé no presentaba síntomas de catarro antes de acostarse. Puede ocurrir, quizá, si la habitación no está lo suficientemente limpia, de forma que el polvo le produzca una irritación de la mucosa similar a la del radiador encendido. 

Si has tenido en cuenta estos detalles y pese a ello el niño tose, lo más normal es que sea algo pasajero y casi anecdótico, pero de todas formas presta atención a que no sea reiterado durante la noche. En caso de que la tos no abandone al bebé a lo largo de esta, chequea otros posibles síntomas en él a la mañana siguiente por si tuviera que ver con un virus.

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