Recién nacido

Recién nacido en verano: ¿cuál es la mejor ropa para ponerle?

Especialmente en aquellos días en los que haya mucho calor, es preferible saber de antemano qué tipo de ropa es la más adecuada para el bebé, especialmente cuando el pequeño nace en verano.

Tan pequeño y delicado, es cierto que el recién nacido parece tan frágil que no siempre es fácil saber cómo vestirlo. Entre el miedo a que haga (o tenga) frío se le une el riesgo de taparlo demasiado. Y en verano, cuando las temperaturas suben y comienza la ola de calor, el problema termina volviéndose aún más sensible.

Debemos tener en cuenta que, al nacer, el recién nacido aún no puede regular correctamente su temperatura corporal. De hecho, hasta que el bebé cumple los dos meses de edad, esta “inmadurez térmica” (como se la conoce) es absoluta.

Esto significa que su termostato interno, que permite regular su temperatura corporal de forma totalmente natural, no es para nada funcional, particularmente porque el hipotálamo, que contiene la glándula responsable de la termogénesis, todavía no está funcionando de manera óptima.

De ahí que los recién nacidos sean siempre muy sensibles a las diferentes variaciones de temperatura del exterior, por lo que rápidamente puede tener demasiado calor o demasiado frío, sudar mucho y, sin embargo, tener las extremidades y la cabeza frías. 

Por todo ello, a la hora de vestirlo, es fundamental tener en cuenta esta inmadurez térmica para no taparlo lo suficiente o, por el contrario, acabar tapándolo demasiado.

Nacimiento del bebé en verano: ¿qué ropa ponerle después del parto y en el hospital?

Aunque las salas de parto suelen mantener una temperatura adecuada, es común que el bebé tienda a enfriarse muy rápidamente si no se encuentra lo suficientemente cubierto inmediatamente después del nacimiento. Es necesario recordar que, hasta ahora, el bebé estaba acostumbrado a la temperatura corporal de la mañana (comúnmente entre 36,5 y 37 ºC).

Por tanto, para el primer atuendo para la sala de partos, incluso en verano lo recomendable es seguir con la lista que comúnmente se recomienda y que incluye todos los elementos necesarios para llevar al hospital: body para recién nacidos con abertura de manga larga, pijama de recién nacido con abertura de terciopelo en la parte delantera.

Consejos para bebés que nacen en verano
Foto: Istock

Durante los días siguientes al nacimiento del bebé, y durante el resto de la estancia en el hospital hasta el momento en que llegue el alta, todo dependerá de si la habitación tiene aire acondicionado o no. Lo más común es descubrir al recién nacido ligeramente. No obstante, normalmente el equipo de pediatría tomará la temperatura del bebé cada día, lo que permitirá saber si puede regular su temperatura corporal por sí solo.

¿Cómo vestirlo el día de la vuelta a casa?

Es normal tener algunas dudas cuando el día del alta y, por tanto, el de la vuelta a casa, se acerca. Especialmente cuando, fuera del hospital, hace muchísimo calor y no sabemos muy bien cómo deberíamos vestir a nuestro recién nacido. Es común sentir temor a abrigarlo demasiado (y que pase calor), o quedarnos cortos y que termine pasando frío.

En realidad, es a las corrientes de aire a lo que verdaderamente deberíamos prestar atención, más que a la temperatura exterior. Incluso aunque nos encontremos en verano, es fundamental usar una mantita ligera para el bebé, o incluso una manta-pañal para colocarlo en la cómoda o en el capazo, cubriendo al bebé durante el transporte.

Sobre la ropa, todo dependerá de los consejos que nos proporcionen en la clínica, ya que todo dependerá del clima y la temperatura que haga en el exterior el día de la salida.

Aproximadamente 14 días después del nacimiento, es conveniente usar bodys de algodón de manga larga finas, pudiendo complementarlos con peleles de manga corta o pantalones cortos, lo que dependerá del calor que haya en casa o fuera (dependiendo de si vamos o no a salir con el bebé a la calle).

Se deben evitar las prendas ajustadas, sobre todo en épocas de calor, ya que podrían originar un acaloramiento en el bebé y, consecuentemente, la aparición de erupciones cutáneas o sarpullidos.

Dado que el algodón es un material muy útil para ayudar a mantener fresco al bebé, ya que no solo es muy suave, sino que también es transpirable. Se convierte, en definitiva, en el tipo de material que necesitamos para evitar el calor.

Pero usar una ropa cómoda y fresca no es suficiente. La hidratación, especialmente en verano (y en los días de mayor calor) es imprescindible, ya sea con leche materna o con leche de fórmula. Igualmente, cuando el bebé es ya mayor, también con agua. Además de intentar mantenerlos alejados siempre de la exposición directa del sol.

Christian Pérez

Christian Pérez

CEO y Editor de Contenidos en Gaia Media Magazines, especializado en maternidad, salud, ciencia y nutrición.

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