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Escritura de imprenta: los niños ya no siempre aprenden a escribir con letra ligada o cursiva

Te contamos las diferencias entre ambas y el por qué la escritura desligada está ganando espacio en los colegios

Si tu hijo o hija está en edad de aprender a escribir en el cole, quizá te haya sorprendido que no lo esté haciendo en letra ligada, como sí hiciste tú cuando eras pequeño. Ahora, cada vez son más los centros educativos que optan por enseñar a los niños y niñas la llamada escritura de imprenta.
Son pocas las personas adultas que escriben con letra ligada. Con el paso de los años, pese a que aprendieron así, acaban completando la transición a la escritura de imprenta, la misma en la que están acostumbrados a leer porque es la habitual de los libros y también de los formatos digitales, aunque en programadores de texto se pueda configurar y elegir también opciones ligadas. No es lo habitual.
La grafía de un único trazo, que al fin y al cabo es lo que la escritura ligada o cursiva, se está perdiendo en la etapa del aprendizaje. El consenso sobre enseñar a escribir con este tipo de letra ya no es tal. Aporta beneficios indudables como el desarrollo de la psicomotricidad fina porque exige una mayor destreza o la capacidad de concentración, ya que apenas hay margen para el error. Es más fluida, por motivos obvios, pero a cambio es también más difícil de ejecutar con nitidez, lo cual complica a menudo su lectura. De hecho, seguro que recuerdas a muchos compañeros y compañeros con una letra que era tan difícil de interpretar como las recetas a mano de los médicos.
En cambio, la escritura de imprenta o de molde, como también se la conoce, quizá sea más impersonal, pero también ofrece ventajas a los peques que son significativas. Tanto que, como decíamos antes, son muchos los centros escolares que optan por enseñar a escribir así a su alumnado de 5 años y primero de Primaria.
Foto: Istock

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Al estar desligados entre sí los caracteres de una misma palabra, la estructura de la escritura es mucho más vertical y simple. Esto, sin duda alguna, facilita el trazo nítido de cada letra y, en consecuencia, suele tener un impacto directo en la nitidez de la escritura, mucho más legible a ojos ajenos (y propios, que a menudo son los mismos peques que han escrito lo que leen los que no lo entienden).
Para los peques, que están en edad de adquirir la habilidad de lectoescritura, que sea más legible y reconocible hace que la tarea les resulte más sencilla. Y a esto hay que añadir, defienden quienes apuestan por la letra de imprenta para aprender a escribir, que es el tipo de letra mayoritario. Se van a encontrar mucho más a embudo que la escritura ligada a lo largo de su vida, empezando por su etapa de estudiantes.
No quiere decir esto que nos posicionemos desde Ser Padre por un tipo u otro de escritura como nuestro favorito para que aprendan nuestros peques. Solamente dejamos constancia de que se está produciendo un cambio paulatino en las escuelas; un cambio de tendencia desde la letra ligada, mayoritaria hasta hace no mucho, a la letra de imprenta. Y, por si te ha llamado la atención con tu hijo o hija mayor, dejamos constancia de ello explicándote las diferencias y los motivos por los que cada vez son más los centro educativos que se decantan por esta última para enseñar.
Tanto ha sido así que en países como Finlandia, que tanto se pone de ejemplo en cuestiones relacionadas con la educación, se implantó de manera oficial incentivar el uso de la caligrafía de imprenta en lugar de la escritura ligada. Lo normal, salvo que la tendencia se frene y se invierta, es que la letra de imprenta siga ganando espacio en los colegios.
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