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Enfermedad de Crohn y embarazo: toda la información

La enfermedad de Crohn suele ser una afección que surge en personas en edad reproductiva, tanto mujeres como hombres. En las mujeres, es común que se pregunten si esta enfermedad puede tener un impacto en la fertilidad o en el embarazo.

La enfermedad de Crohn es una enfermedad inflamatoria intestinal, que puede acabar afectando a todas las partes del sistema digestivo, aunque en la mayoría de los casos afecta a las paredes intestinales, en especial al intestino delgado y a partes del intestino grueso.
Los síntomas más comunes suelen incluir diarrea, fatiga, sangrado rectal y pérdida de peso. Y, en función de que los síntomas sean más o menos intensos, también es posible que surjan otros, como vómitos y náuseas.
Si te acaban de diagnosticar enfermedad de Crohn, o la tienes ya desde hace un tiempo, y recientemente planeas quedarte embarazada, es bastante posible que tengas algunas dudas comprensibles con la posibilidad de que la enfermedad pueda afectar a la fertilidad o a la gestación.

¿La enfermedad de Crohn puede afectar a la fertilidad?

De acuerdo a un estudio publicado en el año 2019, se ha encontrado que la tasa de fertilidad general para mujeres con enfermedad de Crohn suele ser un poco más baja que la tasa de fertilidad de la población general. Pero esto no significa que afecte siempre, o que no haya nada que se pueda hacer al respecto.
Se sabe que existen distintos factores que pueden influir bastante, como la existencia de una enfermedad inflamatoria intestinal activa o una enfermedad inflamatoria intestinal inactiva, además de cirugías pélvicas previas.
En el primer caso, cuando la enfermedad de Crohn se encuentra activa, es posible que sí surjan determinadas dificultades para conseguir el embarazo. En estos casos, mantener un plan de tratamiento médico determinado puede ser de bastante ayuda a la hora de aumentar las posibilidades de concepción.
En el segundo caso, que puede significar que la enfermedad de Crohn se encuentra bien controlada, se asocia con mejores resultados en el embarazo. En estas situaciones, la tasa de infertilidad que no tienen antecedentes de cirugía pélvica es similar a la población general, que se estima entre un 5 a un 14 por ciento.
Foto: Istock

La enfermedad de Crohn en el embarazoFoto: Istock

La cirugía pélvica (como las cirugías de proctocolectomía o la anastomosis anal de la bolsa ileal) pueden disminuir la fertilidad debido a la posibilidad de que origine una obstrucción de las trompas de Falopio.
Por suerte, llevar a cabo estas cirugías por vía laparoscópica puede ser de bastante utilidad a la hora de reducir las posibilidades de obstrucción. De esta forma, la fertilidad no se vería del todo afectada.

¿La enfermedad de Crohn puede afectar al embarazo?

Tal y como indican las estadísticas, la mayoría de las personas con enfermedad de Crohn pueden disfrutar de un embarazo saludable, lo que, a su vez, se traduce en tener un bebé igualmente saludable. Pero sí es imprescindible tener en consideración algunas cosas importantes.
Por ejemplo, tener una enfermedad activa durante la gestación puede aumentar el riesgo de aborto espontáneo, parto prematuro o tener un bebé con bajo peso al nacer. En este sentido, un estudio publicado en 2015 encontró que cuando la concepción se produce durante un brote de la enfermedad, tiende a ser más probable que el Crohn permanezca activo a lo largo de toda la gestación.
De ahí que tener la enfermedad de Crohn en remisión es esencial a la hora de disfrutar de un embarazo lo más saludable posible. Y esto significa seguir el plan de tratamiento que haya prescrito el médico.
Si te preocupa la seguridad de los diferentes medicamentos prescritos para la enfermedad de Crohn, debes saber que son seguros y se pueden tomar durante el embarazo. Es el caso de los aminosalicilatos (que deben ser complementados con ácido fólico), los corticosteroides (aunque deben evitarse al principio de la gestación), los inmunomoduladores y los productos biológicos. Eso sí, en caso de duda no olvides siempre preguntar a tu médico.

¿Pueden surgir complicaciones?

Todos los pacientes con enfermedad inflamatoria intestinal pueden presentar un riesgo mayor de desnutrición, tromboembolismo venoso o hemorragia después del nacimiento del bebé o de un parto por cesárea. Además, una enfermedad activa puede causar diarrea o pérdida de apetito, lo que a su vez se traduce en un riesgo elevado de desnutrición. Por otro lado, los coágulos de sangre también son más comunes.
De ahí que sea importante tener en cuenta una enfermedad inactiva en el momento de la concepción, y durante la gestación, es de mucha utilidad a la hora de minimizar el riesgo de complicaciones. Pero esto no impide que puedan surgir algunas de las complicaciones que hemos mencionado anteriormente.

Colaborador de Ser Padres, especializado en divulgación científica y sanitaria, maternidad y embarazo. También se dedica a la verificación de hechos (fact-checking).

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