Complicaciones en el embarazo

Cérvix incompetente: qué es, causas y posibles riesgos

Esta afección, conocida como 'cuello uterino debilitado' o 'cuello uterino incompetente' puede dar lugar a un aborto espontáneo o un parto prematuro. No obstante, suele ocurrir únicamente en uno de cada cien embarazos.

El cuello del útero (también conocido médicamente como cuello uterino o simplemente como canal cervical) es el extremo inferior tubular estrecho del útero, el cual se extiende hacia la vagina. Cuando la mujer no está embarazada, el cuello uterino permanece un poco abierto, con el fin de que la sangre propia de la menstruación pueda fluir con normalidad, y también a que los espermatozoides puedan introducirse en el útero.

Sin embargo, cuando se produce la concepción y la mujer se queda embarazada, las distintas secreciones llenan el canal, formando una barrera protectora de vital importancia a lo largo de toda la gestación, conocida como tapón mucoso.

Este tapón es especialmente importante, dado que es útil para proteger la gestación al crear una especie de “barrera de separación” entre el interior de la cavidad uterina y la propia vagina, donde suelen asentarse una enorme cantidad de bacterias saprófitas y hongos. Además, se convierte a su vez en la puerta de entrada de otros gérmenes, que en algunos momentos pueden llegar a ser potencialmente peligrosos para el feto.

De esta manera, durante un embarazo normal, el cuello del útero permanece cerrado y firme, hasta el final del tercer trimestre. A partir de entonces, cuando se aproxima el final de la gestación, generalmente empieza a suavizarse, acortarse (desaparecer) y dilatarse (abrirse), a medida que el cuerpo de la futura mamá se prepara para la llegada del parto.

¿Qué es el cérvix incompetente? ¿Qué significa tener insuficiencia cervical?

Cuando la embarazada tiene cérvix incompetente (un problema que, a su vez, es también conocido médicamente bajo los términos de insuficiencia cervical o cuello uterino incompetente), significa que el cuello uterino ha empezado a borrarse y a dilatarse demasiado pronto.

Esto supone algunos problemas o complicaciones, dado que puede terminar provocando que la embarazada dé a luz demasiado temprano, habitual y generalmente entre las 16 y 24 semanas de embarazo. Así, puede provocar un aborto espontáneo o un parto prematuro, dependiendo del momento en el que se empiece a borrar y dilatarse.

Es necesario tener en cuenta que el cuello uterino corto (donde el tejido cervical tiende a no permanecer cerrado como consecuencia de una longitud insuficiente de tejido), a menudo es sinónimo de cérvix incompetente.

En este caso, aunque es cierto que también puede estar provocado por una variación biológica normal, por lo general suele ser el resultado de tener un cuello uterino incompetente. 

¿Cuáles son sus causas?

Los factores que pueden hacer que el cuello uterino se abra, o se acorte, al comienzo del embarazo -o pocas semanas después-, incluyen cualquier elemento que cause debilidad cervical, lo que significa que, en realidad, el cuello uterino no es lo suficientemente fuerte como para poder soportar el peso del bebé en crecimiento, durante el embarazo.

Existen una serie de factores de riesgo que pueden influir en la aparición del cérvix incompetente. Los más comunes son los siguientes:

  • Longitud cervical corta.
  • Aborto espontáneo previo.
  • Parto prematuro previo.
  • Aborto repetido o tardío.
  • Anomalías o anormalidades uterinas.
  • Procedimiento previo de Dilatación y Legrado. Como ya te hemos explicado en algún momento anterior, consiste en un procedimiento utilizado para limpiar el revestimiento uterino después de la interrupción del embarazo, o luego de un aborto espontáneo.
  • Antecedentes de determinados procedimientos quirúrgicos relacionados con el cuello uterino.
  • Gemelos (o embarazos múltiples).
  • Diagnóstico anterior de cuello uterino incompetente (por ejemplo, en un embarazo previo).

Signos y síntomas del cérvix incompetente

El cérvix incompetente a menudo suele ser asintomático: de ahí que sea de vital importancia que los médicos tengan siempre en cuenta los factores de riesgo que pueden influir en que se produzca. Por otro lado, algunas mujeres pueden experimentar síntomas leves, que aparecen entre las semanas 14 y 20 de embarazo. Cuando aparecen, los síntomas más comunes suelen ser los siguientes:

  • Dolor de espalda.
  • Sensación de presión pélvica.
  • Calambres abdominales.
  • Cambios en el flujo vaginal (tanto en volumen como en color, y también en consistencia).
  • Sangrado o manchado vaginal (ligero).
  • Contracciones tipo Braxton-Hicks.

Por el momento no existe una forma del todo adecuada de detectar el cérvix incompetente, pero si la mujer está en riesgo de sufrirlo es posible que el médico ordene llevar a cabo con mayor regularidad distintos ultrasonidos transvaginales a partir de las 16 semanas de embarazo

De esta forma, es posible medir la longitud que posee el cuello uterino, y detectar si se producen señales de acortamiento temprano.

En la mayoría de las ocasiones, esta evaluación médica se suele llevar a cabo hasta las 23 semanas de embarazo. Así, si el ginecólogo encuentra cambios significativos (como, por ejemplo, un cuello uterino de menos de 25 milímetros), el riesgo de parto prematuro tiende a ser mayor, por lo que es útil la aplicación del tratamiento.

¿Cómo se maneja y se trata el cérvix incompetente?

Si la ecografía muestra la presencia de un cuello uterino con una medida menor de 25 mm, y la embarazada está de menos de 24 semanas de embarazo (así como otros factores de riesgo directamente relacionados), es posible que el médico aconseje realizar un cerclaje, lo que ofrece la ventaja de reducir las posibilidades de sufrir un parto prematuro.

El cerclaje es un procedimiento médico en el que se sutura una banda de hilo fuerte alrededor del cuello uterino, con el fin de reforzarlo y ayudar a que se mantenga cerrado. Generalmente no supone mucha complicación, y suele llevarse a cabo de forma ambulatoria tras la aplicación de anestesia intradural. 

Luego, una vez realizada, es necesario que la embarazada se mantenga lo más relajada posible. Es normal que se puedan sentir calambres o se tenga un sangrado leve, pero desaparecerán a los pocos días.

Christian Pérez

Christian Pérez

CEO y Editor de Contenidos en Gaia Media Magazines, especializado en maternidad, salud, ciencia y nutrición.

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