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La caja de la ira: una actividad perfecta para controlar rabietas

Pintad al monstruo de la rabia cuando esté teniendo una rabieta y encerrarlo para que nunca más pueda salir. Tu hijo le habrá ganado la partida una vez más. Así es la técnica de la caja de la rabia para manejar rabietas.

Sabemos que todos los trucos que os demos para manejar las rabietas de los niños y salir airosos son pocos. Todos vienen bien. Todos son susceptibles de ser utilizados cuando el niño parece un pequeño ser que solo grita, llora y patalea por cualquier cosa que, a nosotros, como adultos, nos parece una tontería.
Así que hoy, en nuestro intento por haceros la vida más sencilla con las temidas rabietas, os vamos a hablar de otra técnica que puede resultaros efectiva. O quizás podríamos catalogarlo como ‘juego’. Se llama la ‘Caja de la Ira’ y fue inventada por la psicólogo Marina Martín, junto a otra compañera, hace unos años. Justo después de leer el cuento ‘Vaya Rabieta’ de la escritora Mireille d’Allancé (seguro que haceros con él puede ayudaros mucho).

¿De qué trata el cuento?

Antes de pasar a los pasos para llevar a cabo esta técnica, la psicóloga prefiere explicar la historia del protagonista del cuento: Roberto. Un niño que ha tenido tan, tan mal día que, cuando llega a casa, brota de él un monstruo que empieza a romperlo todo y a gritar sin parar (el monstruo no es más que una metáfora de la rabieta que tiene el pequeño). Roberto intenta pararle los pies y, mientras arregla todo lo que el monstruo ha ido dejando a su paso, ese malestar se hace cada vez más pequeño.

Metiendo la ira en una caja bien cerrada para que no pueda salir

A raíz de la historia, la psicóloga tuvo una idea muy gráfica. “Cada vez que el niño sienta rabia, debe dibujarla en un papel, para que pueda salir de él y no quedarse dentro”, cuenta en el blog de Centro Catyda. Pueden, por ejemplo, pintar un garabato muy fuerte (un dibujo que les ayude a descargar esa rabia).
Cuando termine de dibujar la rabia que está sintiendo (como decimos, esta simple actividad le servirá para descargar), pintaremos a su garabato unos ojos enfadados, unas manitas y unos pies y le pondremos nombre: será el monstruo de la rabia.
Pasaremos, entonces, a encerrar al monstruo de la rabia en una caja bien hermética, de la que no tenga escapatoria. Puede ser una fiambrera, una caja de cartón, una caja como la de guardar los juguetes… Cualquier recipiente os servirá.
De ahí ya no podrá salir así que el monstruo habrá perdido, una vez más, la partida contra el pequeño. ¡Hazle saber lo fuerte que es por haberlo logrado!

Es necesario que ayudes a tu hijo a canalizar la rabia

Lo que vamos a explicar a continuación es lo que dicen los expertos sobre las rabietas infantiles: son totalmente necesarias para el buen desarrollo emocional y psicológico de los niños.
Responden a una incapacidad madurativa de su cerebro emocional para hacer frente a emociones que van más allá de las primeras y que, para ellos, son nuevas. Cuando nacen, aprenden a comunicarse a través del llanto: sienten alegría, tristeza o frustración.
Pero, a medida que crecen (sobre los dos o los tres años) esos sentimientos se van haciendo más complejos: llega la ira, el miedo, la rabiaNo saben cómo enfrentarlos y lo hacen con las herramientas que siguen teniendo: los gritos, el llanto…
Aunque para nosotros, como adultos, eso que las ha desencadenado sea una tontería, lo cierto es que para ellos es lo más grande del mundo. Así que debemos empatizar, ponernos en su lugar y, sobre todo, validar lo que están sintiendo.
La caja de la rabia puede ayudaros a ayudar a vuestro hijo. Como también saber que podéis ofrecerle un abrazo, que debéis dejarle espacio para que se tranquilice o que es mejor no contener físicamente esa pataleta.

La redactora de la web de Ser Padres está especializada en temas de salud infantil, crianza, embarazo, psicología y educación, desarrollando la mayor parte de su carrera profesional en Ser Padres y otros medios orientados al mundo educativo.

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