Ser Padres

El truco para que los niños no tosan de noche que sí funciona

No es la cebolla el truco más eficaz; al menos, no según los pediatras, que recomiendan hacer lo que te explicamos en esta pieza.

La tos por las noches es un enemigo íntimo ancestral del sueño y del descanso de los niños pequeños… y de sus padres. Si no lo fuera, no se hubieran inventado y popularizado tantos remedios caseros para combatirla. El más conocido, el de poner cebolla en la habitación, del que ya te hablamos largo y tendido aquí.
En esta ocasión no tenemos intención de que aromatices tu casa con este olor de dudoso gusto. Lo que hemos hecho ha sido escuchar y leer a los pediatras para saber qué nos dicen acerca de la tos nocturna y, sobre todo, si nos aportan algún consejo para limitar su aparición durante las horas de sueño.
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Niño durmiendo

El pediatra Gabriel Ruiz explica por qué muchos peques empiezan a otser mucho más al llegar la noche. “En muchos catarros que producen moco, durante el día el niño está más tiempo de pie y moviéndose, con lo que «mueve» el moco con más facilidad, con menos tos. Pero al ponerse en horizontal para dormir y estar más quieto, mueve menos el moco”, señala.
Es en esta postura horizontal cuando, además, añade el pediatra, “se congestionan más las vías respiratorias”, de manera que es la combinación de los dos factores lo que provoca que se respire más a menudo por la boca, lo que seca más el moco y las vías respiratorias. “Por todo ello, acaba teniendo mucha más tos estando acostado”, apostilla. Además, indica la doctora Mar López Sureda, “el moco gotea desde la nariz hacia la garganta (goteo nasal posterior), y ese cosquilleo les hace toser”.

Cómo combatir la tos nocturna

Para combatir esta tos nocturna, es esencial evitar que la habitación donde duerme el pequeño contenga un ambiente demasiado seco. En este sentido, pediatras como el doctor Gabriel Ruiz insisten en la importancia de la hidratación: beber más agua si hay catarro y tos ayuda a que las vías respiratorias no estén tan resecas. También son recomendables los lavados nasales como suero salino, pero estos suelen ser útiles únicamente a corto plazo. La noche es larga y probablemente volverán a taponarse las vías respiratorias si hay mucho moco.
Por ello, según la pediatra y divulgadora en redes sociales Mar López Sureda, la mejor forma para que los peques mejoren y tosan menos por las noches es “incorporándoles”, pero advierte de que no vale hacerlo “de cualquier forma”. La edad; en concreto, los dos años, marcan la forma recomendable de levantar un poco su cuerpo al dormir para que respiren mejor y, en consecuencia, tosan menos.

Si el niño o niña tiene menos de dos años, la doctora López Sureña recomienda hacer lo siguiente: “Coloca un cojín, toallas o cuña bajo el colchón, o inclina la cuna, pero no demasiado, máximo 30 grados”, explica. En cambio, en los mayores de dos años, aconseja la médico utilizar una almohada para elevar su cabeza, su cuello y parte de su torso. “Si el cuello queda demasiado flexionado, haz que sus hombros reposen también sobre la almohada”, indica.
Esto último es importante porque puede ser contraproducente. “Es importante que el cuello no quede demasiado flexionado porque respirarán peor”. Por ello, además de la diferenciación d ela manera de proceder para aplicar su truco contra la tos nocturna en función de la edad del menor, la doctora Mar López Sureña incide en que, “a cualquier edad” debemos comprobar que el cuello no quede demasiado elevado.

Papá de dos niñas y periodista, la mejor combinación para que broten dudas, curiosidades, consejos efectivos (también otros que no lo son tanto) y experiencias satisfactorias que compartir en este espacio privilegiado para ello.

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