Ser Padres

Qué hacer y qué no si un niño tiene conjuntivitis

Hay hasta cuatro tipos distintos de conjuntivitis; dos de ellas, vírica y bacteriana, son muy contagiosas.

La conjuntivitis, a la que también se conoce como “ojo rojo”, es una enfermedad muy común en los niños.
Pocas personas saben que puede ser hasta de cuatro tipos diferente: bacteriana, vírica, alérgica e irritativa. Esta última, según la American Academy of Pediatrics (AAP), “ se manifiesta con ojos rojos y llorosos después de que el ojo tiene contacto con un irritante (como la arena o el cloro)”.
Igual que la alérgica, estos dos tipos de conjuntivitis no son contagiosas. En cambio, sí lo son tanto la bacteriana como la vírica. La primera es la inflamación de la conjuntiva, la membrana que cubre parte del globo ocular; y la segunda es la que aparece derivada de un virus. “En estos casos, dado que es un virus, los antibióticos no van a ayudar”, dice la pediatra Lucía Bertrán, conocida en redes como Lucía, mi pediatra.
Cuando aparece en un niño un cuadro compatible con la conjuntivitis contagiosa, estas son las cosas que sí debemos hacer y las que no:
  • SÍ: lavarse las manos. “Es muy importante que os lavéis las manos tanto antes como después de limpiarle los ojos al bebé (o al niño) y sobre todo después de aplicarle el tratamiento”, dice Lucía Bertrán. Esta es la medida preventiva más eficaz contra el contagio de una conjuntivitis, pero también lo es para que aparezca. Es decir, hay que enseñar a los peques a que se las laven a menudo para que no se toquen con ellas los ojos cuando están muy sucias.
  • NO: aplicar manzanilla. Uno de los remedios de la abuela más popular es aplicar manzanilla en los ojos si están irritados. Esto no se debe hacer. “No es una solución  estéril por lo que puede contener bacterias y empeorar la conjuntivitis. En la infusión pueden quedar partículas de la planta como el polen de la flor, que puede provocar irritación sobre todo en pacientes alérgicos. No hay ninguna evidencia científica de que tenga un efecto beneficioso a este nivel”, asegura la pediatra Laura Álvarez.
  • SÍ: acudir al pediatra. El momento para consultar al médico, según la doctora Bertrand, es cuando la legaña que aparece con la conjuntivitis no desaparece después de dos o tres dias lacándola con suero fisiológico. “SI no solo no desaparecen sino que va a más, las legañas son cada vez más verdosas o el ojo cada vez está más enrojecido, es momento de consultar”, indica.
  • NO: es esencial si alguien tiene conjuntivitis en casa que no se compartan almohadas, toallas, y productos faciales del tipo que sean. Esto no se debe hacer nunca, pero menos con una conjuntivitis vírica rondando por la vivienda.
  • NO: es posible que ya haya expuesto a sus profesores y compañeros si tiene conjuntivitis antes de que aparezca, pero en general, por precaución, los especialistas recomiendan no llevar al niño durante el pico alto de esta patología. Además, no es agradable para el niño, que estará incómodo, se tocará mucho, etcétera. De todos modos, lo aconsejable es consultar al pediatra y que sea él quien os recomiende qué hacer en función de los síntomas y el tipo de conjuntivitis que tenga vuestro hijo o hija.
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