Desarrollo infantil

¿Cómo funciona el cerebro del niño a cada edad? Estos son los hitos que irá consiguiendo

A medida que crezca el bebé, irá consiguiendo hitos propios del desarrollo progresivos y paulatino de su cerebro. Así funciona su cerebro a cada edad: desde el nacimiento hasta los 14 años.

¿Cuántas veces te has preguntado cómo puede ser que crezcan y se desarrollen tan rápido los niños? La capacidad que tiene el sistema nervioso para evolucionar y adaptarse a las necesidades de cada etapa es enorme.

el cerebro del niño
Fuente: iStock

¿Cuánto tiempo tiene tu hijo? Ya se trate de un bebé de pocas semanas o de un muchacho de 10 años, hay algo que siempre llama la atención a los padres, la evolución y el desarrollo de sus hijos.

En este artículo te voy a presentar de una forma clara, sencilla y detallada pero muy fácil de entender, cuáles son las claves fundamentales del desarrollo del sistema nervioso y especialmente, del cerebro de tu hijo para que tengas claro todo lo que le rodea en su educación y crianza.

¿Cuándo empieza a desarrollarse el sistema nervioso?

Es muy probable que no lo sepas porque son temas de los que se suele hablar poco, pero el desarrollo del sistema nervioso comienza poco después de quedarte embarazada.

Alrededor de la tercera semana de embarazo ya aparecen las primeras estructuras iniciales.

¿Cuánto dura el proceso de neurodesarrollo?

Si eres de las que cree que esto puede tratarse de unos pocos años, estás muy equivocada.

Todos los estudios realizados al respecto muestran que el desarrollo del sistema nervioso no acaba en la edad infantil, ni siquiera en la adolescencia o inicio de la edad adulta con la mayoría de edad.

Hay estudios que muestran cómo más allá de los 30 años siguen produciéndose cambios cerebrales relacionados con los procesos de neurodesarrollo. Al fin y al cabo, y con la mejor de las ironías, ¿Quién no es aún algo inmaduro para algunas cosas hasta bien entrados los 40?

¿Cuáles son las fases de desarrollo?

Aunque el proceso global de desarrollo del sistema nervioso es muy complejo como para reducirlo al espacio disponible en este artículo, se puede dividir en dos partes que tienen lugar de forma paralela y solapada en el tiempo.

  • Proceso de desarrollo y crecimiento de las estructuras
  • Proceso de adaptación y especialización de las funciones

En el proceso de desarrollo y crecimiento de las estructuras, estas se van creando y aumentando de tamaño conforme el número de neuronas aumenta, se organiza y se sitúa en su posición correcta.

En el proceso de adaptación y especialización de las funciones, las neuronas se van organizando en grupos afines con el objetivo de especializarse en el desarrollo de una función determinada y específica.

¿Cómo se produce el proceso de desarrollo y aprendizaje?

El sistema nervioso está compuesto por un sistema de circuitos muy similar, aunque infinitamente más complejo, a la red eléctrica mundial. Muchos cables, muchos centros de interconexión, centrales de datos, comunicación también inalámbrica… Tanto es así que la mayoría de los desarrollos tecnológicos actuales en el sector de la informática, electrónica y demás, tienen una importante base en el sistema nervioso.

Partiendo de la base que nos aporta la información que contienen nuestros genes, nuestro cerebro se desarrolla, adapta, o lo que es lo mismo, aprende, en función de los estímulos que recibe del exterior.

En base a ella, crea unos circuitos u otros, realiza unas comunicaciones u otras y, por lo tanto, cuanto más se repitan unos determinados estímulos, más aprenderá el cerebro a desarrollar capacidades al respecto.

Algo más claro que el agua es que el proceso de aprendizaje de mejor calidad es el de la repetición espaciada y con importante base motivacional.

Debido a todo ello, es fundamental, que ya desde el inicio del proceso, cuidemos los estímulos que damos a nuestros hijos, el ejemplo que les damos y las rutinas que nos marcamos.

Desde sus primeros momentos, estamos influyendo en cómo será la conducta y el comportamiento de nuestros hijos en el futuro. Y ten en cuenta una cosa, en las primeras edades, es cuando más impacto generan estos estímulos. Si no usas los adecuados en ese momento, puede que en el futuro, no seas capaz de cambiar las cosas que no se han iniciado bien.

¿Cómo repercute este proceso en el desarrollo de mi hijo a lo largo de su vida?

Para tener esto en cuenta, no debemos olvidar que para un correcto desarrollo y funcionamiento del sistema nervioso, debemos mantener unas medidas de cuidado muy importantes que deben mantenerse, adaptadas a cada momento. Vamos a definir los tramos más relevantes

●      Periodo prenatal durante el embarazo

●      El nacimiento y los primeros meses de vida

●      Entre los 12 y los 36 meses

●      De los 3 a los 6 años

●      De los 6 a los 14 años

Periodo prenatal durante el embarazo

Desde antes del embarazo debemos cuidar nuestro organismo para conseguir que el proceso de desarrollo de nuestro futuro hijo se encuentre con el entorno más facilitador posible.

Durante estas semanas, el sistema nervioso del niño no es un órgano aislado e inerte sino que ya responde a estímulos externos y por lo tanto, es posible influir sobre él. Se trata de una forma muy básica de respuesta a estímulos externos e internos casi a modo de reflejos simples, pero de gran importancia.

Podríamos definir el cerebro como el más eficiente y evolucionado de las computadoras cuánticas que puedan existir. Cuanta más y mejor información le proporcionemos desde el inicio de su desarrollo, mejor será este, y, por lo tanto, mayores sus capacidades finales.

El nacimiento y los primeros meses de vida

La llegada al mundo supone una eclosión crucial en el proceso de desarrollo neurológico. Pasamos de vivir en un entorno controlado con estímulos principalmente internos y un proceso de filtrado de información externa enorme, a recibir la inmensa mayoría de los estímulos del exterior.

Nuestro “ordenador” sigue recibiendo, procesando, almacenando y analizando información. A pesar de ello, es aún absolutamente incapaz de tener control sobre la mayoría de las funciones corporales.

Sigue existiendo un sistema muy rudimentario de respuesta a estímulos externos e internos que condiciona la enorme dependencia de los niños a estas edades. Aún así, el proceso ha empezado a avanzar a la velocidad de la luz y todo lo que hagamos

Lo vemos cada día en aspectos básicos como el área motora, se sientan, gatean, se mueven… Pero también lo vemos en el área cognitiva, te mira a la cara, se rie, llora, coge cosas y responde a tus estímulos

Entre los 12 y los 36 meses

El proceso de aprendizaje evoluciona a pasos agigantados y en este periodo hay dos claves fundamentales,

En esta fase, debemos seguir trabajando todas estas áreas y desarrollando rutinas, hábitos y costumbres que permitan al cerebro funcionar el piloto automático en el futuro para poder hacer las cosas sin esfuerzo ni dificultad en lo referente a la iniciativa.

Aunque ya ha comenzado antes, el proceso de formación en valores y conductas, se remarca en esta etapa al crecer exponencialmente la relación con iguales y mayores

De los 3 a los 6 años

A partir de los 3 años suelen comenzar la escolarización en educación infantil y los estímulos que recibe el sistema nervioso se multiplican los millones. Los impulsos de información que recibe son enormes, intensos, variados y con múltiples repeticiones, lo que hace que los avances se produzcan a pasos agigantados.

Los aprendizajes son enormes, el lenguaje crece como nunca

De los 6 a los 14 años

No pasamos aquí de los 14 años porque es la edad en la que se suele considerar el inicio de la adolescencia y necesitaríamos otro artículo para hablar de ella.

Los cambios estructurales del cuerpo, el cerebro y todo el sistema nervioso del niño es brutal y esto, claro está, afecta al desarrollo de todos los nuevos circuitos que su cerebro va generando.

Es un periodo de crecimiento y desarrollo tan intenso, que los desajustes son frecuentes. Aparecen las hormonas progresivamente, el aprendizaje en la escuela, la relación con iguales en todos sus entornos y las diferentes experiencias vitales irán marcando los procesos evolutivos del neurodesarrollo y marcarán de forma aún más clara, su conducta, su comportamiento y su carácter, ahora y en el futuro

En resumen

La educación y crianza de un hijo es fundamental en el cuidado de su evolución y desarrollo a lo largo de los años.

Ese cuidado es especialmente importante y delicado para sus procesos de neurodesarrollo porque lo que influyamos sobre él a lo largo del tiempo, unido a las experiencias que adquiera por sus propios medios, harán que se convierta en la persona que será de adulto y por lo tanto, en su futuro vital.

Recuerda

  • El sistema nervioso se desarrolla desde la tercera semana de embarazo
  • El proceso es permanente y se mantiene hasta más allá de la edad adulta
  • El proceso de aprendizaje se basa en la experiencia y la repetición
  • La mejor forma de potenciar el desarrollo de tu hijo es proporcionarles los estímulos adecuados en cada fase de su desarrollo para que los circuitos que se van desarrollando en su cerebro adquiera la configuración necesaria para desarrollar, todo sus capacidades

 

Artículo elaborado por el doctor Manuel Fernández, neuropediatra y director del Instituto de Neurología Pediátrica Andaluz

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