Calzado infantil: Principales recomendaciones y consejos útiles

Existen tantos zapatos para niños que, en ocasiones, es complicado encontrar opciones que sean adecuadas y seguras. ¿Qué debemos saber sobre ello? Descubre algunos consejos y recomendaciones útiles.

Cuando los niños comienzan a dar sus primeros pasos los padres empiezan a preguntarse cuál es el calzado más idóneo para ellos. Existen multitud de modelos de zapatos, marcas y materiales, aunque debéis saber que el mejor zapato es el que no se usa.

Calzado infantil
Foto: Istock

Es un gran acontecimiento para los padres ver su pequeño dar los primeros pasos. Normalmente están emocionados y refieren la noticia a todo su entorno. Pero a veces pierden de vista que, además de lograr desplazarse de un lado a otro, el niño está desarrollando la sensibilidad de la planta del pie.

Es increíble la cantidad de información que nos llega desde esta zona cuando empezamos a caminar. Haz este experimento: cierra los ojos, descálzate y anda por diferentes superficies. Podrás distinguir si estás pisando cemento, azulejo, madera, arena, césped o una zona pedregosa.

Podrás distinguir temperatura, consistencia, textura… del suelo que pisas. Toda esta sensibilidad, que se transmite directamente desde la planta del pie al cerebro, es lo que desarrolla el pequeño que está empezando a andar. Por esto, el mejor zapato es el que no se usa, porque al calzar al niño estamos interfiriendo con este proceso natural.

Y diréis bueno, de acuerdo, pero en algún momento habrá que ponerle zapatos, no puedo dejar que ande descalzo por la calle. Por supuesto. Pero vamos a elegir un calzado que interfiera lo menos posible en el desarrollo del aprendizaje a andar, que respete la forma del pie y los movimientos que hacemos al caminar, es decir, que sea respetuoso.

  • Los niños pequeños no deben llevar zapatos rígidos ni con suelas duras o demasiado pesadas. Por el contrario, se recomienda calzado con la suela flexible y antideslizante. Mejor zapatos ligeros.
  • Botas-botines: no, gracias. En niños pequeños el zapato no debe cubrir el tobillo, para que este pueda moverse libremente al caminar.
  • La parte delantera, mejor ancha. Evita zapatos que terminen en punta y que aprisionen los dedos, ya que pueden favorecer que éstos se acaben agarrotando o montándose unos sobre otros. Dile a tu peque que mueva los deditos cuando le pruebes los zapatos y comprueba palpando que todos tienen suficiente espacio. Asegúrate de que queda aproximadamente un centímetro entre la punta del dedo gordo y el zapato.
  • Se recomiendan zapatos hechos con materiales transpirables para evitar la sudoración excesiva del pie y las infecciones por hongos.
  • Las chanclas, zuecos o demás zapatos sin sujeción posterior no son adecuados porque el niño debe hacer un trabajo extra de agarre con los dedos para no perder el calzado al caminar. 
  • El contrafuerte es la parte posterior del zapato. Debe sujetar el pie y cubrir justo por encima del talón, pero no más arriba para permitir el movimiento libre del tobillo. La parte posterior del pie debe estar siempre sujeta.
  • Al bebé que no anda ni gatea no hay que calzarle. Lógicamente hay que proteger sus pies del frío, cosa que podemos hacer con calcetines y patucos.
  • Cuando empiezan a gatear, lo mejor es comprar zapatos con puntera y dorso consistentes pero flexibles, para proteger sus dedos y evitar rozaduras.

¿Es bueno que el niño ande descalzo por la playa?

Pregunta muy repetida, sobre todo en verano. Sí, le viene fenomenal. De hecho, es muy recomendable que los niños caminen por diferentes superficies naturales, porque así vamos a favorecer el desarrollo natural del pie.

Algunos consejos y mitos a desterrar

Consejos útiles sobre el calzado de los más pequeños
Foto: Istock

El calzado no ayuda a aprender a caminar. En nuestra evolución, los seres humanos nos pusimos del pie sin zapatos. Hay muchísimos niños en el mundo que andan toda su infancia apenas sin calzado.

El desarrollo de la marcha puede verse entorpecido por un calzado demasiado rígido que no permita el movimiento libre del pie y del tobillo. Así que, siempre que puedas, deja a tu peque descalzo.

Los resfriados no se cogen por ir descalzo. La causa de los catarros son las infecciones víricas, que se transmiten de persona a persona.

Los pies son anatómica y funcionalmente diferentes entre personas por lo que no es recomendable que los hermanos compartan calzado o pase de hermanos mayores a pequeños.

Si observas que tu hijo o hija desgasta de forma irregular la suela de los zapatos o refiere dolor en los pies lo mejor es consultar con un especialista en traumatología y ortopedia infantil.

Carmen de la Torre

Carmen De La Torre Morales

BIO: Licenciatura en Medicina por la Universidad de Córdoba, Especialidad en Pediatra en el Hospital Reina Sofía de Córdoba. Máster en Urgencias Pediátricas por la Universidad de Sevilla. Experiencia de 12 años en la consulta de Pediatría. Creadora de contenidos en YouTube e Instagram.

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