Familias monoparentales

¿Cómo afrontar la maternidad en solitario?

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Un hijo es una responsabilidad muy grande. Probablemente, sea el evento de nuestra vida que más nos cambie. No serás la misma persona después de ser madrey tienes que estar preparada para eso. La maternidad empieza con el deseo de serlo, y ya es para siempre. Por ello, ser madre soltera no es una decisión que deba tomarse a la ligera, sino que debe meditarse bien. 

Es muy importante que te plantees una serie de preguntas antes, que, si en pareja recaen en ambos miembros, cuando se afronta la maternidad en solitario, te corresponderán solo a ti. Algunas de ellas, como nos indica Rafael San Román, psicólogo de iFeel, son: ¿Realmente quiero ser madre? ¿Por qué tengo este deseo? ¿Cómo me imagino que será ser madre en solitario? ¿Cómo de solitaria será mi maternidad, es decir, con qué red de apoyo cuento para hacerle frente? ¿Llego a este proyecto porque lo deseo en sí mismo o como un plan B al no haber logrado encontrar una pareja con quien formar una familia? ¿Puedo permitírmelo a nivel económico, físico, psicológico, etc.? ¿Qué es lo que más miedo me da una vez que llegue el bebé y también más adelante?

¿Estoy preparada para ello?

Es, sin duda, una de las dudas más frecuentes y también un miedo que puede interferir en el deseo. Pero los expertos nos ayudan a planteárnoslo de otro modo. "Nunca sabemos para qué estamos preparados hasta que nos vemos ya inmersos en el reto. Podemos intuirlo, sentirlo, pensarlo, pero la realidad puede ser distinta", señala Rafael San Román. En cualquier caso, lo útil es cuestionarse, hacerse preguntas (no afrontar la complejidad de la maternidad en solitario de manera superficial, conversar mucho con otras personas, especialmente, aquellas que puedan aportar su experiencia en primera persona, visualizarse en situaciones difíciles que sean relativamente probables, familiarizarse con el cuidado de niños pequeños (ya sean bebés o niños un poco más mayores), etc., sugiere el experto en psicología.

¿Cómo será el tratamiento?

Una vez hemos madurado bien la decisión, deberemos acudir a una clínica de reproducción asistida, donde el equipo profesional nos asesorará y apoyará en todo momento. "El tipo de tratamiento que podemos realizar va a depender de cada persona, y será valorado conjuntamente con el equipo médico tras la realización de la consulta y pruebas solicitadas. Siempre dentro de lo posible, vamos a intentar empezar con los abordajes más sencillos, y menos invasivos, aunque dependerá de la fertilidad de la mujer. En casos de edades más avanzadas, o antecedentes previos de factores que puedan dificultar el éxito del proceso, como pudiera ser la edad, la endometriosis, los miomas uterinos, tendremos que subir el escalón de complejidad de tratamiento. Todo esto lo haremos de forma totalmente personalizada e individualizada para cada paciente en el momento de su consulta", explica la doctora Anabel Salazar, directora de IVI Málaga.

La primera opción, por tanto, será la inseminación artificial con semen de donante. En algunos casos, puede realizarse incluso sin estimulación hormonal, simplemente siguiendo el ciclo natural de la paciente. Se pueden realizar de tres a seis ciclos, dependiendo de los factores pronósticos de cada mujer y, en caso de fallar, se puede recomendar la fecundación in vitro, o la donación de óvulos o de embriones en situaciones en las que la edad o la reserva ovárica o calidad de óvulos esté comprometida.

¿Tienen riesgos estas técnicas?

En caso de la estimulación ovárica, existe la posibilidad de la hiperestimulación; y la punción o extracción de óvulos en el quirófano para la fecundación in vitro. El índice de complicaciones es menor de 0,4 %. Entre los problemas más frecuentes destacan el sangrado o la infección. "Son procedimientos muy seguros y que se realizan bajo un alto nivel de supervisión, porque somos conscientes de que estamos ante mujeres jóvenes y sanas. El riesgo de gestación gemelar es bastante bajo pues, cada vez más, recomendamos la transferencia de los embriones de uno en uno, gracias a las altas tasa de supervivencia que tenemos en la descongelación en nuestros laboratorios", recuerda la directora de IVI Málaga.

¿Hasta qué edad puedo?

No existe un consenso específico o edad tope para la maternidad en solitario que sea diferente al de las parejas con infertilidad. La edad recomendada en España para hacer tratamientos es hasta los 50 años cumplidos, pero debe ser valorado por el equipo médico.

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