Ser Padres

¿Qué representan los movimientos del bebé?

Durante el embarazo es importante monitorizar varias cosas para saber que nuestro bebé está bien. A parte de los controles que hacemos con la matrona/ginecólogo, es importante estar atentos de los movimientos de nuestro bebé.

Los movimientos del feto en el primer trimestre son imperceptibles, pero a partir de mediados del segundo trimestre deberíamos empezara a notar ligeros movimientos.

¿Cuándo debería empezar a notar los movimientos por primera vez?

Foto: Istock

Movimientos del fetoFoto: Istock

Los movimientos fetales pueden notarse a través de la barriga de la mamá a partir de las 20 semanas de embarazo aproximadamente.
En mujeres que han tenido hijos previos, esta sensación puede adelantarse unas semanas. Por otro lado, en mujeres con algo de obesidad o placenta anterior la percepción puede retrasarse hasta alrededor las 24 semanas.
Conforme va pasando las semanas, los movimientos se notan más y suelen ser más frecuentes al tener más espacio. A medida que el bebé tiene más semanas, pasa periodos de tiempo más dormido y al tener menos espacio va cambiando la intensidad.
A pesar de ello, a más semanas de embarazo la duración y la fuerza con la que el bebé se mueve es mayor.
Es importante no compararse, si no saber la frecuencia e intensidad de tu bebé. Cada uno es un mundo, incluso si tienes más de un hijo, lo más seguro es que los notes diferente.
Durante el embarazo, es importante informar bien a las mujeres para que controlen cómo se mueve el bebé dentro del útero.

¿Qué significa realmente el movimiento fetal?

Movimiento fetal = bienestar fetal.
Con esto queda claro que si el bebé se mueve es buena señal.
Por lo contrario, si notamos reducción del movimiento, es importante tumbarnos del lado izquierdo, tomar algo con azúcar y fresquito y monitorizar durante la siguiente hora los movimientos. En caso de que no te convenza o notes algo diferente es imprescindible ir a ver a tu matrona/ginecólogo para monitorizar al bebé y a la mamá.
Cuando los movimientos se reducen o desaparecen, pueden significar sufrimiento fetal, por eso recalcamos la importancia de que los bebés tienen que moverse todos los días, varias veces al día, sin excepciones.

¿Por qué pueden disminuir los movimientos?

Existen varios motivos por los que el bebé cambia su patrón de movimientos entre los que encontramos:
  • Cambio de posición dentro del útero que hace que la percepción se diferente.
  • La placenta está envejecida/calcificada y no está funcionando al 100%.
  • Situaciones de estrés de la madre.
  • Fumar, beber, consumo de drogas o antidepresivos.
  • Ayuno prolongado.
  • Otras causas desconocidas.
Foto: Istock

Los movimientos del bebé en la barriga de la mamáFoto: Istock

En múltiples estudios realizados se ha demostrado que el prestar atención a este detalle mejora los resultados al nacimiento de nuestro hijo e incluso disminuye el riesgo de las muertes fetales antes del parto.
Se conoce que hasta un 25% de los fetos que presentan menos movimientos presentarán alguna complicación perinatal. Siendo la más frecuente que la placenta no realice bien su función.
A tener es cuenta es que entre el 10-15 % de las muertes fetales en el tercer trimestre se pueden evitar si manejamos la situación de los movimientos de manera adecuada.

¿Cuándo está recomendado consultar con el ginecólogo/matrona?

  • La no percepción de movimientos fetales a partir de las 24 semanas del embarazo.
  • Ausencia aguda de movimientos fetales durante más de 2 horas de duración en una gestante que anteriormente los percibía.
  • Una percepción subjetiva de la embarazada de una disminución respecto al patrón habitual de actividad fetal que dura más de 12 horas. Nunca se debe esperar más de 24 horas en consultar.
Siempre es mejor realizar una consulta de más que de menos.

¿Qué pruebas me realizarán si acudo al hospital/consulta?

  • Historial médico.
  • Preguntas específicas en referencia a los movimientos y razón por la cuál has acudido a la consulta. o Duración del episodio de disminución o ausencia de movimientos fetales y si existen signos asociados: sangrado, perdida de líquido por vagina, etcétera.
  • Descartaremos posibles factores asociados: tipo de actividad materna, posición, ayuno, tabaco, ingesta de fármacos relajantes o para la ansiedad materna y si existe estrés materno.
  • Por otro lado, te realizará una exploración física general, así como una exploración ginecológica y obstétrica, es decir, control del embarazo.
  • Habrá que tener en cuenta las semanas que estés de embarazo o Depende de las semanas que estés te harán un registro cardiotocográfico (lo que llamamos monitores/correas). En esta prueba se monitoriza la frecuencia cardiaca del bebé y la dinámica uterina. Normalmente se suele realizar a partir de las 28 semanas de embarazo. Si esto ocurre antes se escuchará la frecuencia cardiaca mediante ecografía. o Ecografía: observaremos la cantidad del líquido amniótico a parte de descartar cualquier patología fetal. 
En ocasiones, tras realizar las pruebas adecuadas, se diagnostican situaciones que aumentan algo el riesgo del embarazo. Lo que permite referir a la embarazada a la unidad especializada y aumentar los controles.
Si la gestación ha llegado a término, en ocasiones, siempre que esté justificado por una razón médica basándonos en las pruebas realizadas y los resultados, se puede indicar una inducción al parto para evitar mayores complicaciones.

Diplomada en Enfermeriìa por la Universidad Autoìnoma de Madrid y especializada en Obstetricia y Ginecología, trabajo como matrona poniendo en praìctica un cuidado personalizado, humanizado y cercano hacia la mujer embarazada y su pareja, para asiì poder disfrutar de este momento tan importante sin miedos, empoderada y segura de siì misma.

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