Temblores después del parto

Temblores postparto: ¿por qué se producen?

Algunas mujeres experimentan temblores postparto, otras, sin embargo, no pasan por esta experiencia. ¿Por qué se producen los temblores después del parto y de qué depende experimentarlos o no? Aclaramos algunas dudas.

Hay dolores, molestias y síntomas del postparto que son ampliamente conocidos, sin embargo, hay otras particularidades que pueden producirse que no son tan conocidas, ya que no todas las mujeres las experimentan. Es el caso de los temblores postparto, que son aquellos que se producen después de haber dado a luz, no suelen ser preocupantes y desaparecen, por lo general, a lo largo de las primeras horas después del parto.

¿Qué son los temblores postparto y por qué se producen?

Temblores, escalofríos, sensación de nerviosismo…son muchas las mujeres que experimentan estos síntomas después de haber dado a luz y las causas de estos temblores posparto se deben a diversos factores y no a una única causa, aunque la anestesia tiene bastante que ver: “ la anestesia locorregional (epidural o raquídea) es una de las principales causas de los temblores postparto. Este tipo de anestesia ocasiona una dilatación de los vasos sanguíneos periféricos, con la consiguiente pérdida de calor a este nivel. El sistema termorregulador humano trata de compensar esta pérdida de calor con los temblores. Por otro lado, la anestesia epidural, también puede ocasionar cierto grado de hipotensión, lo que a su vez también puede producir temblor para compensarla”, explica el doctor David Fuster Molina, ginecólogo del Hospital Vithas Virgen del Consuelo (Valencia).

Sin embargo, como decíamos, los temblores tras el parto tienen un origen multifactorial y no es la anestesia la única responsable, ya que el descenso de hemoglobina que se produce durante el parto y factores como el agotamiento y el estrés también influyen: “la pérdida hemática que se produce durante el parto o la cesárea, sumado al paso de fluidos que pasan a la paciente, que suelen estar fríos, también pueden ser la causa de los temblores. El estrés y el agotamiento muscular que se pueden producir tras los pujos en un parto también actúan como responsables”, asegura el experto.

¿Todas las mujeres sufren temblores postparto?

Si ya has sido mamá y nunca has oído hablar de temblores postparto y nos has experimentado nada parecido, en primer lugar, enhorabuena, ya que no son unos “compañeros” demasiado agradables. Y en segundo lugar, es normal, ya que los temblores después del parto no los experimentan todas las mujeres: “mujeres de características similares, en situaciones muy parecidas presentan una gran variabilidad en cuanto a la posibilidad de sufrir temblores y escalofríos, lo que hace pensar que existe cierta predisposición personal a sufrirlos. Depende también del tiempo que dure el parto o la cesárea, y por tanto la anestesia y de la cantidad de sangre que se pierde durante los mismos”, aclara el doctor Fuster.

Además, aunque se pueden tener temblores después del parto independientemente de que el parto haya sido vía vaginal que por cesárea, es cierto que cuando se ha dado a luz por cesárea hay más probabilidades de experimentar dichos escalofríos o temblores: “la exposición de la cavidad abdominal durante una cesárea favorece la perdida de temperatura interna corporal, lo que hace que exista más posibilidades de sufrir temblores en este caso” matiza Fuster.

Ante todo, debemos tener en cuenta que no se trata de una patología preocupante, ya que, como hemos comentado al principio, suelen desaparecer durante las primeras horas después del parto, sin embargo, conocer la existencia de los temblores postparto puede ayudar a futuras mamás a ser conscientes de que existen y no asustarse si los experimentan llegado el momento.

¿Cómo aliviar los temblores postparto?

Aunque los temblores después del parto no sean un fenómeno que deba preocuparnos, es conveniente saber que existen formas de poder aliviarlos e incluso prevenirlos: “podemos aliviarlos tratando de mantener la temperatura corporal mediante mantas o intraoperatoriamente mediante el uso de sistemas de aire forzado, que brindan aire caliente a la paciente mediante una cubierta. Del mismo modo se pueden usar calentadores de fluidos, que hagan que los fluidos que llegan a las pacientes no lleguen fríos, y por tanto no disminuyan su temperatura corporal. Otra manera de prevenirlos es tratando de reducir la dosis de epidural a la mínima que sea efectiva para la paciente, para reducir de este modo sus efectos”, concluye el experto.

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Cristina Cantudo

Soy periodista y mi pasión es comunicar, conectar con la gente y convertir en palabras las ideas. Soy amante de la lectura, la poesía, me encanta viajar, descubrir y aprender. Intentaré compartir con vosotros todo lo que me resulte interesante y emocionante.

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