Ser Padres

No quiere estudiar, sólo juega a videojuegos

¿Es normal que los niños mayores y los adolescentes solo quieran jugar a videojuegos? ¿Qué podemos hacer como padres para reducirlo y animarlo a estudiar más?

Hablemos de los videojuegos de forma positiva, ¿qué aportan a nuestros hijos? mucho disfrute, desarrollo de algunas habilidades y estrategias porque no todos los videojuegos son violentos y desde que se puede jugar online, pasan mucho tiempo socializando con otras personas que comparten aficiones parecidas. Hasta aquí todo ventajas, jugar, disfrutar y compartir aficiones.
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Cuando el niño solo quiere jugar a videojuegosFoto: Istock

Pero como con todo en la vida hay que saber parar, marcarse límites, cumplir unos tiempos y saber priorizar, no es lo mismo jugar el fin de semana que contamos con más tiempo libre, que entre semana o en tiempo de exámenes. Por lo tanto, si queremos que nuestros hijos disfruten de las ventajas que tiene el juego en línea, nos tenemos que asegurar que cuentan con la capacidad para inhibir el impulso de jugar y mientras no lo tengan nos tocará prestarles nuestro prefrontal o lo que es lo mismo, decidir nosotros por ellos, nos tocará poner horarios, normas y hacer cumplir esos tiempos.
“Pero mi hijo no quiere estudiar, sólo quiere jugar, ¿qué puedo hacer?” Lo primero es entender que es normal que los niños desean jugar todo el tiempo y que precisamente por eso nosotros tenemos que ayudarles a hacer un uso responsable de su tiempo.
David Bueno, lo explica muy bien: el cerebro adolescente busca instintivamente romper límites por eso es tan importante que los pongamos pero a sabiendas que ellos los querrán saltar. Algunos límites los saltan como una forma de encontrar su lugar, de ver cómo pueden encajar en la sociedad, en el grupo, pero otros límites porque se necesita mucha autorregulación emocional para aceptarlos, que por edad quizás no tienen.
Jugar es muy emocionante, el deseo de ganar y de competir está muy presente con lo cual será muy difícil que el adolescente decida por sí mismo dejar de jugar para elegir estudiar, nos tocará recordarles que el tiempo acordado se ha terminado y que se tiene que hacer a la idea de ir sacando los libros. ¿No esperas que lo haga de inmediato verdad? Ni tampoco que obedezca feliz entendiendo que estudiar es más importante.
Esto no es posible en este momento, su corteza que es la que genera las actividades más complejas y elaboradas en este momento no le puede ayudar a pensar lo que más le conviene, la amígdala, la parte del cerebro especializada en generar las emociones es la que ahora controla a tu hijo y por eso te necesita, porque es esclavo y no dueño, está dominado y no controla, está bajo la dirección de un líder que sólo quiere su placer y no su bienestar.

¿Por qué es importante que sepas poner límites sin generar un ambiente de conflicto?

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El niño solo quiere jugar a videojuegosFoto: Istock

Se sabe que las personas adultas que de niños vivieron en un ambiente de alta conflictividad en la familia o en contextos sociales, presentan algunas conexiones en la corteza cerebral ligeramente diferentes a las que crecieron en un ambiente con mayor estabilidad. Esto nos invita a concluir que las personas criadas en un ambiente más conflictivo tienden a ser mucho más impulsivas y que, por el contrario, un clima familiar afectivo permite desarrollar más las conexiones en las zonas implicadas con el pensamiento reflexivo que a su vez les permite regular sus emociones con más facilidad.
Llegados hasta aquí espero que hayas podido ver que los videojuegos no son el problema y que si a tu hijo le gustan ¿por qué no dejarle jugar? o ¿por qué castigarlo sin ellos? Te invito a que cuando tu hijo se  salte las normas que has puesto para limitar el uso de la tecnología, te acuerdes de lo importante que es resolver esa situación desde la calma, el acompañamiento y la autoridad. Recuerda que cuando se saltan las normas tienes la oportunidad de mantener tus límites y ayudarle a generar las conexiones neuronales que tanto necesita.
Como recomendación final te diría, aprovecha los conflictos para generar un clima familiar positivo, piensa qué normas conviene tener para hacer un buen uso del tiempo de juego y hazlas cumplir, supervisa y acompaña, te puede enfadar que no te haga caso pero recuerda que su cerebro se está desarrollando, su prefrontal no está maduro y el tuyo funciona muy bien, los límites se deciden, se ponen y se mantienen, lo harás genial.

Pedagoga. En 2010 fundó Padres Formados, desde donde imparte cursos de  formación a familias y profesionales en temas relacionados con la Educación Emocional y la Parentalidad Positiva tanto presencial como online, a nivel nacional e internacional (Colombia y México).

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