Ser Padres

Cómo ayudar a tu hijo a reconocer a buen amigo

Si tu hijo empieza a tener sus propios amigos es fundamental que aprenda a conservarlos, pero, sobre todo, a que sepa identificar quiénes son amigos de verdad y quiénes no. Veamos algunas claves para reconocerlos.

Al principio, un niño pequeño suele tener sus primeras relaciones sociales con sus padres. Sin embargo, lo natural es que según crezca, vaya ampliando su círculo y empiece a hacer amigos. Ahora bien, el objetivo es que el pequeño comprenda lo que es la verdadera amistad y de esta forma que sepa identificar a un buen amigo del que no lo es.
Por lo general, en torno a los 4 o 5 años, es la edad en la que los menores empiezan a desarrollar una de las habilidades sociales más básicas: hacer amigos y mantenerlos. Pero para conseguir esto también deben aprender a identificar quién es un amigo de verdad y con quién tienen una amistad tóxica.
La realidad es que, aunque para una persona adulta sea obvio que tener un amigo debe ser algo positivo y no algo que genere preocupación, para un niño no es tan sencillo, y por eso debe entenderlo. Como padres, lo mejor que se puede hacer es ayudarles a comprender qué es una buena amistad.
Y para ello no se trata de elegir sus amistades (menos aún en la adolescencia), pero sí que pueden orientarles para que tengan relaciones que valgan la pena. Es importante que como seres sociales que interactuamos con personas, establezcamos relaciones que sean agradables y satisfactorias. Para eso también es fundamental que exista reciprocidad, es decir, hacerles ver que, si quieren recibir, también tienen que dar.
Teniendo esto en cuenta, otro valor que deben aprender es que para tener y conservar un buen amigo, es importante que uno mismo lo sea con los demás. Para esto hay una frase por todos conocida que no puede ajustarse mejor a esto: “No hagas a los demás lo que no te gustaría que te hiciesen a ti”.

Señales para reconocer a un buen amigo

Para que aprendan a distinguir quién realmente es su amigo, puedes plantearle las siguientes ideas:
  • Un amigo te trata bien. Aunque parezca obvio, es esencial que al estar juntos os sintáis a gusto.
  • Te apoya en los malos momentos y se alegra de tus logros. Es decir, está en lo bueno, pero también en lo malo, por eso te ayuda a superar los problemas. Además, cuando logras tus metas no siente envidia, sino que se alegra.
  • Tiene confianza en ti y tampoco te traiciona.
  • Te ayuda cuando lo necesitas y te escucha cuando le cuentas tus cosas.
  • Se lo pasa bien y se divierte contigo.
  • Te habla bien y de manera respetuosa. No aprovecha cualquier circunstancia para gritarte, insultarte o chantajearte.
  • Por supuesto, no le importa que tengas otros amigos.  Esto es importante porque aquellas relaciones que no quieren y no admiten a otras tienen la tendencia a ser tóxicas.
  • Es honesto contigo. Te dice lo que piensa, y no cambia de carácter en cualquier momento cuando no le gusta alguna cosa.
  • Algo muy importarte y fundamental es que no te obliga a hacer algo que no quieres.
  • Si alguna vez no tiene la misma opinión que tú en algún aspecto, respeta la que tengas.

Periodista y curiosa. Aunque lo último es por naturaleza, para eso no existen títulos universitarios. Me encanta descubrir cosas nuevas y transmitirlas a los demás. Y para eso utilizo las palabras, la fotografía o todo aquello que me permita comunicar. ¡Mi objetivo aquí es haceros llegar muchas de ellas!

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