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Tatuajes y epidural: ¿son incompatibles?

Hoy en día, hacerse un tatuaje es algo tremendamente común, que incluso ha llegado a volverse cotidiano. Sin embargo, dependiendo de la zona del cuerpo donde se haga, puede plantear ligeras dudas cuando, en el momento del parto, se solicita la administración de la anestesia epidural. ¿Son los tatuajes lumbares y la epidural no tan compatibles del todo?

Dar a luz tiende a ser una experiencia, sin duda alguna, tan intensa como hermosa. Pero a medida que la fecha aproximada de parto llega, lo más común es que muchas mujeres sientan ansiedad y temor debido al dolor que podrían llegar a sentir en esos momentos, especialmente cuando se trata del primer bebé, y no han experimentado anteriormente la llegada del pequeño.
Mientras que muchas mujeres escogen un parto natural sin la administración de ningún tipo de anestesia, muchas otras optan por la epidural, que consiste en un fármaco utilizado comúnmente para aliviar el dolor del parto, por lo que pueden tener un trabajo de parto mucho más cómodo.
En lo que al momento del parto se refiere, la epidural actúa disminuyendo el dolor en la parte inferior del cuerpo, de ahí que muchas mujeres opten por solicitarlo a medida que los dolores de parto se intensifican. Por otro lado, también es cierto que se convierte en una necesidad médica cuando surgen complicaciones, como por ejemplo podría ser el caso del parto por cesárea. De hecho, una de las principales ventajas es que apenas se tarda alrededor de 10 minutos en administrarlo, y entre 10 a 15 minutos en que haga efecto.
Por tanto, uno de los mayores beneficios es que ofrece la posibilidad de un parto indoloro, aunque si bien es cierto que aún pueden sentirse las contracciones, el dolor tiende a disminuir de manera significativa, por lo que cuando el parto se produce por la vía vaginal, la mamá continúa siendo consciente del nacimiento, y puede moverse.
No obstante, como cualquier otro fármaco, se trata de una anestesia que no está exenta de riesgos. Por ejemplo, dolor de espalda y de cabeza, sangrado persistente, caída de la presión arterial, fiebre y dificultades respiratorias.
Pero también puede ocurrir que la administración de la epidural cause algunas dudas en aquellas mujeres que tienen un tatuaje en una zona próxima, o justo en el área donde esta anestesia debería ser administrada. ¿Es compatible?

Si la embarazada tiene un tatuaje en la cintura o en la espalda ¿puede ponerse la epidural?

Si estás embarazada y tienes un hermoso tatuaje en la espalda, es posible que te preguntes acerca de cuáles podrían ser los efectos del tattoo en el parto. Es más, lo más probable es que te cuestiones acerca de la posibilidad de que te puedan poner o no la epidural justo cuando te encuentras en pleno proceso de nacimiento del bebé.
Una de las dudas más comunes es si la aguja utilizada para la administración de la epidural puede empujar la tinta del tatuaje hacia la columna vertebral. Lo cierto es que, en realidad, es difícil de saber, puesto que por el momento no existe demasiada investigación médica acerca de la seguridad a la hora de administrar epidurales a través de un tatuaje.
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Epidural

Afortunadamente, la realidad es que los informes -confirmados- que indican la existencia de algunas complicaciones de los tatuajes de la espalda y la administración de la epidural son en realidad poco frecuentes.
En el año 2018, por ejemplo, un grupo de anestesistas israelíes publicaban una actualización en la que revisaban los casos conocidos de complicaciones, y llegaron a la conclusión de que no se puede decir que, al menos por el momento, exista una respuesta definitiva, por lo que en ausencia de una contraindicación médica clara -y basada en pruebas-, no debería excluirse la administración de la epidural en aquellas mujeres que tengan un tatuaje en la zona lumbar.
Pocos meses después, se publicó un artículo científico de opinión en el que dos especialistas concluían que, originalmente, no existe riesgo adicional en llevar a cabo “procedimientos neuraxiales” a través de un tatuaje lumbar, siempre y cuando se encuentre cicatrizado y sano. Por lo que “los anestesiólogos no deberían excluir las técnicas neuraxiales en las mujeres con tatuajes lumbares”.
Por otro lado, algunos anestesiólogos podrían intentar insertar la aguja en un espacio que no se encuentre cubierto por tatuajes. No obstante, será el anestesista de guardia quien tendrá la última palabra a la hora de decidir si pone la anestesia epidural o no, especialmente si considera que pudiera existir algún riesgo.

Colaborador de Ser Padres, especializado en divulgación científica y sanitaria, maternidad y embarazo. También se dedica a la verificación de hechos (fact-checking).

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