Alerta, piojos

Como utilizar el peine para liendres

Si tu peque ha llegado del cole con piojos, toca ponerse en marcha con el tratamiento. Para ello es muy importante hacerte con un buen peine metálico, armarte de paciencia y aplicar tres o cuatro consejos para que la técnica sea un éxito.

Peine para liendres
Peine para liendres (Foto: depositphotos)

Los piojos son uno de los mayores quebraderos de cabeza para los padres de un peque que los traiga a casa en su pelo, generalmente del cole. La lista de remedios caseros es larguísima para combatirlos, y también hay tratamientos de venta para ello. Con ambos son compatibles los peines para liendres, una alternativa interesante si se utiliza con responsabilidad. 

Este utensilio se puede utilizar de forma con independencia de si optas por uno u otro tratamiento, o por ninguno. Lo importante es que sea un peine de metal, con dientes finos y muy juntos, para piojos, mucha paciencia en ti y en el niño y saber utilizarlo de forma correcta. Y cuando decimos “mucha paciencia”, es mucha, ya que te puede llevar incluso horas completar una limpieza del pelo con el peine para piojos bien hecha. 

Un lugar cómodo y bien iluminado

Dependiendo de la longitud y el tipo del pelo, así será el tiempo que necesitarás para completar la tarea. De todos modos, cuando te pongas manos a la obra, elige un lugar cómodo para ambos y que tenga mucha luz, a poder ser natural. Y si crees que el peque no va a aguantar el aburrimiento, no está de más que tenga a mano un libro o cualquier otro entretenimiento al que poder recurrir sin moverse del sitio. 

Paso a paso

Una vez estéis ubicados, moja el pelo del niño y si es necesario aplica también un producto que lo desenrede antes de peinarlo con un peine común. Divide el cabello de tu hijo por la mitad y si lo tiene largo recoge la mitad en la que no vayas a trabajar de momento. En la mitad por la que empieces, coge una sección pequeña del pelo que no sea mucho más grande que el ancho del peine con el que le has peinado previamente. Pero ahora toca repasarlo con el peine específico para liendres. 

Tienes que ir despacio y con la máxima atención para retirar todas las liendres que veas. Lleva el peine por todo el pelo y hasta las puntas, y no tengas reparo en repetir el procedimiento en distintas direcciones, haciendo cuantas pasadas sean necesarias para que quede limpio.

Repite el proceso siempre por pequeños mechones de pelo y entre medias de las pasadas, sacude bien el peine a menudo o límpialo como agua, pero si haces esto asegúrate de secarlo bien antes de volver a usarlo. Al terminar, lava la ropa que lleve el niño y, por mucha pereza que te dé, vuelve a limpiar a fondo su cabello con el peine de liendres cada dos días aproximadamente hasta que no veas liendres y piojos al pasar el peine. 

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