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5 mitos sobre los esguinces en el tobillo en los niños

Es habitual que los niños puedan sufrir alguna pequeña lesión. Los esguinces encabezan la lista de motivos para visitar al traumatólogo. Descubre la realidad sobre algunos de los mitos que rodean a su tratamiento.

Los niños se pasan el día jugando, corriendo, saltando, trepando… por lo que es bastante habitual que puedan sufrir alguna pequeña lesión. Una de las causas más comunes para que los pequeños acaben visitando al traumatólogo son los esguinces. Un esguince es el estiramiento o desgarro del ligamento que une los huesos en las articulaciones y se suelen producir después de un estiramiento excesivo, una distensión o una torsión del ligamento, es decir, tras una torcedura o una caída.
El fisioterapeuta Antonio Miguel López Sáez utiliza la ecografía para valorar esguinces. Fuente: Munay Fisioterapia

munay fisioterapiaEl fisioterapeuta Antonio Miguel López Sáez utiliza la ecografía para valorar esguinces. Fuente: Munay Fisioterapia

La lesión puede provocar dolores musculares, hinchazón, cambios en el color de la piel y rigidez de la articulación. El fisioterapeuta Antonio Miguel López Sáez, con una amplia experiencia en el tratamiento de este tipo de traumatismo, reconoce que normalmente el diagnóstico es muy sencillo. El especialista valorará mediante la palpación las estructuras afectadas, el grado de inflamación y tendrá en cuenta el nivel de limitación de movilidad articular.
Frente a la radiografía, útil para diagnosticar pequeñas roturas óseas en articulaciones de menor tamaño, el profesional prefiere utilizar la ecografía para evaluar los esguinces, ya que proporciona datos sobre el estado de los ligamentos afectados por la lesión, así como la presencia de líquido articular. Según la gravedad, existen tres tipos de esguince: 
  • Esguince de grado 1: hay distensión de los ligamentos sin llegar a una rotura de los mismos.
  • Esguince de grado 2: existe rotura parcial del tejido ligamentoso.
  • Esguince de grado 3: hay una rotura completa de la porción ligamentosa.
     
Respecto a su tratamiento, el fisioterapeuta admite que, en ocasiones, hay quien sigue algunas pautas en casa, basadas en una información confusa y no del todo precisa, que no solo no ayudan a la recuperación de la lesión, sino que pueden afectar al proceso de forma negativa.

Desmitificando los esguinces

1. Siempre hay que hacer reposo con el pie en alto

Se tiende a pensar que ante una lesión de esta índole, es conveniente que la articulación descanse para no agravar la situación. Sin embargo, esto no es del todo cierto. El fisioterapeuta indica que, dependiendo del grado de la lesión, sería conveniente acudir a la consulta en el mismo día que se ha producido. Si se trata de un traumatismo leve, el movimiento formará parte de la rehabilitación.

2. Está recomendado tomar antiinflamatorios

En realidad, tal y como explica López Sáez, los profesionales indican que no es favorable tomar antiinflamatorios al menos durante los tres primeros días de la lesión porque estos medicamentos retrasan la recuperación posterior del tejido.

3. Hay que aplicar baños de calor y frío

Cuando se produce un esguince de tobillo, normalmente se produce una gran inflamación y al aplicar calor se favorece que esa inflamación se agrave. Hay mucha controversia respecto a la aplicación de frío desde el instante en el que se produce la información, pero el fisioterapeuta piensa que lo más adecuado es dejar que pasen unas horas antes de aplicar hielo, nunca directamente sobre la piel, para dejar que el propio cuerpo actúe sobre la lesión. Es importante aclarar que la aplicación de frío no curará la lesión, simplemente ayudará a contener la inflamación. 

4. Siempre hay que inmovilizar o vendar el pie

Dependiendo del grado del esguince habrá que inmovilizar el pie desde el primer día o no será para nada necesario. A partir de un esguince grado I-II se puede aplicar un vendaje funcional, pero un esguince grado III generalmente necesitaría cirugía para recuperar la integridad de la articulación y que el pie alcance la máxima funcionalidad posible. Pero si un esguince es muy leve, normalmente requerirá poco o ningún tratamiento de fisioterapia.

5. Una vez desaparece el dolor del esguince, la lesión se ha curado

Que las molestias hayan desaparecido es una buena señal, pero eso no significa que no sea necesario continuar con el tratamiento. La lesión probablemente no esté recuperada en su totalidad. Muchos pacientes que deciden abandonar la rehabilitación cuando notan mejoría vuelven a tener molestias al poco tiempo, perjudicando enormemente la articulación.

Periodista especializada en cultura y nuevas tendencias. Siempre he querido contar aquellas historias que cambiarán el mundo, y quienes sin duda definirán el mañana serán los niños de hoy.

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