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Dieta para después del embarazo por cesárea

Si has pasado por una cesárea algo que debes cuidar especialmente es tu alimentación, ya que el objetivo es que tus tejidos se cicatricen adecuadamente. Algunos alimentos es mejor que los evites porque no contribuyen a ello. Conoce aquí de cuáles se tratan y algunos consejos para una mejor recuperación.

Durante el embarazo, la mamá gestante ha estado cuidando su alimentación, pero una vez ha dado a luz, que siga manteniendo una dieta sana y equilibrada es tan importante como en los meses anteriores. La razón es que después del alumbramiento, la madre necesita preparar su cuerpo para la lactancia de su hijo. Y es que, a través de la leche que ofrezca a su bebé, este adquirirá todos los nutrientes que necesita. En el caso de haber tenido un pacto por cesárea lo más importante es llevar una dieta que ayude a regenerar los tejidos. Veamos algunas recomendaciones al respecto.
Pasar por una cesárea, al fin y al cabo, es pasar por una cirugía y, lógicamente, el proceso de recuperación es algo que puede preocupar a cualquier mujer que ha tenido que someterse a ello. Se trata de una intervención quirúrgica en la se realiza una incisión en la pared abdominal y uterina de la madre con el objetivo de extraer a su bebé.
Después de haber acabado con la intervención lo mejor es permanecer unas horas sin ingerir nada, para después, progresivamente, ir introduciendo algunos alimentos. Los primeros por los que puedes empezar son los zumos, los caldos, las sopas o las cremas ligeras. Es decir, empezar con una dieta líquida, ya que el fin es ayudar a que tu intestino se vacíe sin necesitar mucho esfuerzo para ello.
Tras esto, según vayas ganando un margen de tolerancia, irás incluyendo alimentos sólidos, como purés de verduras o carnes a la plancha. Aunque recuerda no consumir grasas como carne de cerdo o embutidos.
Otro punto muy importante al respecto y siguiendo la tónica de la “dieta líquida” es que te mantengas hidratada, esto será una buena arma para combatir el estreñimiento, un problema habitual tras el parto. Además, también es beneficioso para la producción de leche si es que tu plan es amamantar a tu bebé. Así que teniendo en cuenta que en cualquier momento de la vida el agua es buena, no desaproveches la oportunidad de beberla.

¿Qué se debe evitar?

Aparte de los alimentos más recomendados, es importante que conozcas cuáles son aquellos desaconsejados si quieres ayudar a cicatrizar tu herida pronto. Debes evitar consumir aquellos que produzcan gases y aquellos que sean más propensos a producir infecciones.
Los alimentos que más provocan gases y que debes evitar son:
  • Las lentejas, los garbanzos, los frijoles.
  • La leche y derivados lácteos (nata, crema de leche, helados, quesos).
  • Frutas como uvas, manzanas, peras y ciruelas.
  • Vegetales y verduras como brócoli, repollo, pimiento verde, espárragos, coliflor, nabos, pepinos, rábanos, cebolla.
  • Otros como champiñones, maíz, uvas pasas y avena cruda.
  • Bebidas gaseosas.
Aquellos que no ayudan a cicatrizar y que también debes mantener a un lado son los siguientes: los alimentos azucarados puesto que el azúcar en sangre no ayuda a la cicatrización, el café y las bebidas alcohólicas.

Algunas recomendaciones más

  • Come en porciones pequeñas.
  • Mastica bien los alimentos y no comas muy deprisa.
  • No hables mientras comes porque tragas aire y puede producir flatulencias.
  • Apuesta por alimentos con alto contenido en vitamina C y K porque te ayudarán a cicatrizar mejor.

Periodista y curiosa. Aunque lo último es por naturaleza, para eso no existen títulos universitarios. Me encanta descubrir cosas nuevas y transmitirlas a los demás. Y para eso utilizo las palabras, la fotografía o todo aquello que me permita comunicar. ¡Mi objetivo aquí es haceros llegar muchas de ellas!

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