Lactancia

Lactancia nocturna: consejos para afrontarla sin problemas

A veces nos da la sensación de que el bebé come más por la noche que por el día, y esto acaba afectando a nuestro descanso. Es totalmente normal. Miryam Triana, responsable de la Consulta Médica de Lactancia Materna del Hospital Vithas Nisa Pardo de Aravaca nos explica cómo acostumbrarnos.

Es normal que nos agobiemos ante la creciente demanda de los bebés por la noche. Durante el día no pide tanto, y por la noche no nos deja descansar, lo que acaba provocando un agotamiento enorme tanto en la madre como en el padre. Miryam Triana, responsable de la Consulta Médica de Lactancia Materna del Hospital Vithas Nisa Pardo de Aravaca, nos da una serie de pautas y consejos para explicarnos por qué sucede y cómo tratarlo.

¿Por qué por la noche pide más?

Es una realidad que los bebés recién nacidos tienden a pasar más rato despiertos por la noche que por el día. Cuando pregunto alos padres en la consulta por el sueño en la primera semana de vida, la respuesta más frecuente es: "pues por el día duerme bien, se echa siestas de casi 3 horas, pero por la noche tiene una juerga, ¡pide las tomas cada hora!".

 No le pasa nada raro. Esto es lo habitual por dos motivos:

  • Los recién nacidos no distinguen día de noche. Decimos que tiene un patrón de sueño ultradiano, es decir, que duermen en varios periodos a lo largo del día y no está regidos por la luz y la oscuridad. Esto suele ser así hasta los 2-3 meses aproximadamente.
  • Por otro lado, la prolactina, una de las hormonas fundamentales en la lactancia materna, se segrega en 2 picos por la noche, (sobre las 2 y a las 6 de la mañana). Por ello los bebés nacen “programados” para hacer más tomas por la noche, y así lograr un buen establecimiento de la lactancia materna.

¿Y qué podemos hacer para mejorarlo?

Por un lado, recomiendo a las mamás que durante el día mantengan la actividad habitual, aunque el bebé duerma. Que haya luz y ruido en casa, aunque el niño esté durmiendo.

Es bueno además tratar de dormir cuando duerma el bebé, y aprovechar sus siestas diurnas para descansar también. Por la noche, hay que tratar de ponérnoslo fácil. Lo ideal es tener al bebé cerquita (una cuna al lado, o una cuna colecho) y poner al bebé al pecho tan pronto como notemos que se despierta. Si no es imprescindible, no hay que cambiar el pañal ni encender las luces, para no desvelar ni al bebé ni a nosotros mismos.

¿Podemos sustituir una de las tomas nocturnas por un biberón para que la madre descanse?

No es lo más recomendable. Ya hemos hablado de que para establecer la lactancia materna es necesario que el bebé mame a demanda y lo haga frecuentemente (entre 8-12 tomas al día en las primeras semanas). La succión frecuente es el mejor mecanismo para aumentar la producción de leche.

Por otro lado, hemos comentado que la prolactina se secreta de madrugada, por lo que las tomas nocturnas son fundamentales.

Lo mejor, por ello, es dormir cuando el bebé duerme durante el día, o, si se necesita sí o sí saltarse una toma para descansar más horas seguidas, lo ideal es hacerlo durante el día.

Vídeo: Lactancia nocturna

Consejos para llevar mejor las tomas nocturnas. 

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