Síntoma habitual

Dolor de pecho en el embarazo: ¿por qué se produce y cómo calmarlo?

Suele aparecer con más fuerza durante el primer trimestre porque los senos se están preparando de forma natural para la futura llegada del bebé, y aunque no se puede anular por completo, sí hay consejos efectivos para limitar las molestias.

Dolor de pecho
Dolor de pecho (Foto: depositphotos)

De todos los dolores que pueden aparecer a lo largo del embarazo, hay algunos que son mucho más habituales que otros: el de pecho, por ejemplo, es prácticamente inevitable. Y además suele aparecer muy temprano, tanto que es uno de los primeros síntomas de que una nueva vida está creciendo en tu interior. 

Los cambios naturales en los senos arrancan apenas unos días después de la fertilización, y es normal que se alarguen durante el primer trimestre del embarazo, ya que es este el momento en el que las mamas se preparan para el trabajo intenso que tendrán por delante en cuanto el bebé haya nacido. 

Este proceso genera molestias. Es así. Todo lo bonito del embarazo existe, pero también hay una parte dura, y el dolor del pecho es parte de esta. Los senos se hinchan de forma evidente y el motivo no es otro que el aumento de la producción de estrógenos y progesterona, lo cual deriva en un flujo sanguíneo más intenso en el cuerpo que permite los cambios en las mamas. 

Consejos para aliviar las molestias

Durante el primer trimestre, que es cuando más suelen molestar porque los cambios son más intensos, no se puede poner remedio al dolor pero sí hay alguna cosa que se puede hacer para aliviarlo en la medida de lo posible. Un buen consejo para ello es utilizar sujetadores sin aros y de tirantes anchos.

También adquirir alguno de una talla más grande si fuera necesario porque el aumento del tamaño de los senos sea considerable, y aplicar contrastes de calor y frío en la zona, algo que puedes hacer con agua directamente o con compresas humedecidas, por ejemplo. 

Además, también puedes notar que están especialmente sensibles y que incluso sientes una especie de hormigueo en ellos. Esto se debe a que la piel está cediendo por un motivo evidente, el aumento natural de tamaño, de ahí que sea tan interesante ayudarte de productos hidratantes específicos para que no aparezcan estrías y sientas alivio al mismo tiempo si notas esa hipersensibilización. 

No te preocupes en cambio si notas más las venas y los pezones se oscurecen. No es motivo de preocupación ni tampoco provocarán dolor dichos cambios. Además, en las areolas también notarás puntitos abultados de los que no te debes preocupar. Se llaman glándulas de Montgomery y la sustancia que producen ayuda a los pezones a mantenerse hidratados y protegidos, sobre todo cuando empiece la lactancia

Continúa leyendo