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Anemia por falta de hierro en niños ¿debo preocuparme?

¿Por qué mi hijo tiene anemia por falta de hierro? ¿Cuáles son las causas y qué debemos hacer para tratarla?

El término “anemia” significa etimológicamente “falta de sangre”. Las causas de anemia son múltiples y existen muchos tipos diferentes de esta enfermedad, pero lo que todas tienen en común es un descenso en los niveles de hemoglobina o un mal funcionamiento de ésta.

¿Qué es la hemoglobina y qué tiene que ver con los glóbulos rojos?

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Anemia por falta de hierro en niñosFoto: Istock

Los glóbulos rojos son las células de nuestra sangre encargadas de transportar el oxígeno. Para entenderlo mejor, vamos a imaginar que en nuestro torrente sanguíneo llevamos coches cargados de oxígeno, pero para que este oxígeno se suba al coche, este debe llevar dentro hemoglobina. Si tenemos pocos glóbulos rojos, o poca hemoglobina, o ésta no funciona bien, no podremos llevar el oxígeno a los órganos del cuerpo. Esta situación es la que se conoce como anemia.
A la mayoría de los padres, cuando les hablamos del término anemia, les viene a la cabeza la debida a falta de hierro. Sin embargo, y a pesar de que la anemia ferropénica es la más frecuente de la infancia, existen otras muchas causas que pueden propiciar esta enfermedad.
Por ejemplo, podemos encontrarnos con una situación de anemia por un sangrado crónico, ya que estaremos perdiendo sangre y por consiguiente glóbulos rojos. Podemos tener anemia porque la fábrica de glóbulos rojos, que está en la médula ósea no funcione bien.
Puede suceder que la fábrica funcione bien, pero los glóbulos rojos se destruyan a una velocidad acelerada o antes de tiempo. También podemos encontrarnos causas genéticas en las que la hemoglobina que se produzca sea defectuosa y no sea capaz de anclar el oxígeno dentro del glóbulo rojo.

¿Cómo se forman los glóbulos rojos y cuál es el papel del hierro?

La vida media de un glóbulo rojo son 120 días, desde que se forma en la médula ósea hasta que se destruye en el bazo, después de haber recorrido unos 300 kilómetros por la circulación de nuestro cuerpo.
En el proceso de formación de un nuevo glóbulo rojo es esencial el hierro, porque éste forma parte de la hemoglobina. Por eso, cuando nos falta hierro, estaremos ante una situación de riesgo para desarrollar una anemia ferropénica.

¿Por qué aparece la anemia ferropénica en los niños?

En el momento del nacimiento, el depósito de hierro del bebé depende del que le haya pasado su madre por el cordón umbilical, y la mayoría se acumula en el hígado. La leche materna no tiene hierro y el bebé va “tirando” de esos depósitos los primeros meses de vida, mientras está alimentado exclusivamente del pecho materno.
Con la llegada de la alimentación complementaria debemos ofrecer al bebé alimentos ricos en hierro. Si retrasamos demasiado la introducción de alimentos como legumbres, carnes o yema de huevo, entraremos en una situación de riesgo para desarrollar una anemia.
Lo más frecuente es encontrarnos con bebés entorno a los 12 meses, a los que no se les está aportando una cantidad suficiente de hierro en la dieta o están tomando demasiada leche.

¿Y qué ocurre con la leche?

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Consejos útiles para prevenir la anemia en niñosFoto: Istock

Es importante recalcar que la leche es el principal alimento de los bebés hasta el primer año de vida. Pero si pasados los doce meses, el bebé se sigue alimentando a base de leche nos encontraremos con dos problemas: el primero es que ese consumo de lácteos va a desplazar la toma de otros alimentos ricos en hierro.
Si el bebé se toma varios biberones es evidente que le “quedará menos hambre” para tomar legumbres, carnes o huevo. Y el segundo es que la leche dificulta la absorción de hierro. Es mucho más recomendable que los niños de más de un año tomen fruta de postre, a leche o yogur, ya que la vitamina C de la fruta ayudará a asimilar el hierro mejor.

¿Cómo podemos prevenir la anemia?

Lo principal es introducir en la alimentación complementaria de nuestro bebé alimentos ricos en hierro. También evitando las llamadas “dietas blancas” en las que existe un elevado consumo no solo de leche sino también de otros lácteos, como yogur, queso y otros aún menos recomendables como batidos o postres lácteos. A continuación, os dejo el listado de alimentos ricos en hierro; todos ellos se pueden ofrecer a partir de los seis meses:
  • Carne, sobre todo carnes rojas, como la ternera.
  • Legumbres, como garbanzos y lentejas
  • Yema de huevo
  • Almejas, mejillones
  • Frutos secos triturados
  • Pescados (sardinas)

Licenciatura en Medicina por la Universidad de Córdoba, Especialidad en Pediatra en el Hospital Reina Sofía de Córdoba. Máster en Urgencias Pediátricas por la Universidad de Sevilla. Experiencia de 12 años en la consulta de Pediatría. Creadora de contenidos en YouTube e Instagram.

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